El poeta y el luchador social

El poeta y el luchador social tienen algo en común y pese a la gran diferencia de los lenguajes que emplean, ambos son capaces de observar la realidad y enunciar lo que ven mediante el empleo de diferentes fórmulas comunicacionales y códigos que demandan como respuesta un comportamiento específico de la colectividad, que se traduce en la modificación de la conducta de la misma.

Nada ha cambiado en el castigo que sufre el perseguido. Se sigue aplicando el mismo sufrimiento y terror al torturado bajo el torniquete o el cepo, sólo que ahora las metodologías de manipulación psicológica y el sofisticado conocimiento de las tecnologías regulatorias del estado anímico del individuo, pueden llevar a producir el mismo dolor, la misma intensidad de sufrimiento, pero también superarlo con la adición de un elemento abstracto que afecta a la identidad total del individuo, produciendo un padecimiento superior al choque eléctrico, al extremo de llevar al castigado a la pérdida total de su voluntad y la vida.

Es necesario un trabajo sistemático y en todos los planos de acción donde la cultura se transforme en política y la política se transforme en cultura. Nos interesa un trabajo cultural de base que vislumbre un avance con presencia popular y liderazgo y sin sectarismo. Se necesita articular lo que ya existe y hacer que exista lo que es necesario que exista, con el propósito de crear conciencia, de intervenir en la subjetividad de la gente a favor de los cambios.

Conviene ante todo enfrentar el aspecto puramente concreto de las prisiones turcas. El prisionero político es puesto en una celda individual de 2 metros sobre 3 metros en los que accede por una puerta acorazada. Los cuatro muros son pintados uniformemente de un blanco monótono con a veces la añadidura de una minúscula ventana, en lo alto.

La práctica de incomunicación carcelaria constituye una forma de tortura tanto psicológica como física. Es un método basado en la privación sensorial y provoca lesiones irreversibles en el ser humano que sufre este degradante método de castigo. Convencidos de que esta metodología es una aberración humana, de que su aplicación es extendida, pero caracteriza sobre todo al régimen turco por su aplicación sistemática, la condenamos y solicitamos al gobierno de Turquía el cese inmediato de su aplicación en las prisiones y centros de tortura del país.

Ayúdenos a detener este aberrante atentado contra la vida, denunciándolo, difundiendo el enlace de la campaña, protestando contra este crimen.

http://presos.com/cgi-bin/opinion/opinion.cgi
El sometimiento a aislamiento es superior a la tortura física. Pasa por transformar al prisionero en un ser miserable, físicamente y mentalmente. Las metodologías de aislamiento son una forma futurista de la pena capital, donde se logra con este método torturar y asesinar lo mental del individuo, estableciéndose un sistema de opresión carcelero que conduce a la muerte por miseria psíquica.

Permítanos reiterar nuestros agradecimientos por su solidaridad y el estímulo que usted representa a para nosotros que nos permite seguir insistiendo en soñar con la justicia y la esperanza que significa su solidaridad para presos políticos turcos.

Le saluda atentamente,

Elías Letelier, director literario

Editorial Poetas Antiimperialistas de América

( www.poetas.com )