DESDE ARTEVIRGO

APUNTES PARA UNA POÉTICA DE LA ATROCIDAD

Jose Almeida Afonso

La poesía, todavía hoy, en el siglo XXI, sigue siendo una de las artes, una de las formas de expresión de las personas que más nos sugiere o insinúa, que más nos susurra o nos habla de nuestras más hermosas o terribles interioridades, pero también de la vida colectiva, de sus frustraciones y contradicciones, de sus injusticias y miedos, de la rabia contenida, de la ira el odio y la impotencia del sufrimiento, del dolor, de la más infinita tristeza, de la insondable verdad, de certezas y visiones, de sueños truncados y de esperanzas vivas...

La poesía, la poesía que nos mueve y conmueve es esa que desnuda y nos desnuda ante uno y ante la vida. esa poesía que es cruel, terrible, despreciable, o tierna, querible, adorable, infinitamente encantadora, brutalmente aborrecible y despiadada.Y uno no puede más que rebelarse con todas las armas que tiene a su alcance y desvelar la verdad que se esconde tras la aparente normalidad de lo cotidiano, debajo de las máscaras de los energúmenos ilustrados, al lado de las sonrisas aparentemente felices e idiotas de los cortesanos de turno, de los esbirros encorbatados con olor a "debe y haber", de las negras sotanas de los oscuros sueños, de los sables envenenados con uranio enriquecido y fosfato blanco. Entonces verás ya claro y nada podrá ser igual. Entonces nada podría ser igual. Nada.

Pero sí que podrás ver que la poesía también nos habla de su querencia solidaria, de nuestra más infinita inquietud, fijas las pupilas -y esa otra mirada- en las estrelladas luces de los rompientes Atlánticos, en el cielo circular que abarca todos los firmes anhelos, en la costa desierta de todas las derrotas, todo un mundo interior de querencias y olvidos que nos convoca de nuevo, sorprendidos, desenfadados, alegres, al siempre truncado sueño libertario, al siempre vencido anhelo solidario, al siempre ultrajado afán dignificador.

[jose almeida afonso]

Artevirgo. La Aldea. Canarias. Abril de 2006