Desmantelamiento del Polvorín de Geneto ya

 

Manuel de la Rosa Hernández

 

Entre la Montaña de Geneto y el Barranco de Marrero,  en el municipio de La Laguna limítrofe con el municipio de Santa Cruz de Tenerife, se encuentra la instalación militar conocida por El Polvorín de Geneto. A pesar de que al comienzo de la década de los años 60 la población de El Sobradillo fue evacuada ante la posibilidad de una explosión que al final no se produjo, este Polvorín ha pasado desapercibido para la población hasta ahora.

 

Para muchos ciudadanos El Polvorín de Geneto es una simple instalación militar más. Recientemente a raíz de las prohibiciones de fabricar o habitar incluso viviendas ya construidas salta de nuevo la alarma sobre esta instalación, prohibición realizada mediante una Resolución emitida desde el propio Ministerio de Defensa. Lo que se desvela del citado escrito de dicho Ministerio  que señala según éste la incompatibilidad de las viviendas porque su ubicación según señala “afecta seriamente a la Zona de Seguridad Próxima del Polvorín, en el que se almacenan municiones y explosivos, viéndose afectado el Plan de Seguridad, por coincidir en el mismo lugar obras de Evacuación del Polvorín”. Sigue el escrito indicando que las viviendas “perjudican la seguridad y a la eficacia del Polvorín de Geneto”, según unas determinadas disposiciones legales.

 

La gravedad del asunto está en que el territorio referido del Polígono Residencial del Rosario, fue aprobado en 1972 y que varios Planes Generales han dado el visto bueno a toda las construcciones que se levantan en la zona. Pero lo que destapa este asunto es que El Sobradillo, Geneto, El Cardonal, Tíncer, Barranco Grande, Taco,... están sobre un verdadero polvorín y no en sentido figurado. Las viviendas afectadas por el escrito del Ministerio de Defensa están próximas al famoso Muñeco de Nieve.

 

Lo que cabe no es impedir que la gente construya u ocupe sus viviendas ya levantadas, el caso es como se puede permitir a estas alturas tener un Polvorín en activo rodeado de miles de habitantes que conforman los barrios señalados y otros muchos. A las instancias político-administrativas de los Ayuntamientos de Santa Cruz y La Laguna, Cabildo de Tenerife, Gobierno y Parlamento de Canarias se les debe exigir que intervengan ante el Ministerio de defensa primero para desbloquear esta situación con los propietarios de solares y viviendas de El Sobradillo afectados por esta Resolución del MD, pero también para plantear el desmantelamiento de esta instalación militar que pone en peligro la seguridad de tanta gente.

 

No se entiende como el Ayuntamiento capitalino no ha intervenido en el asunto, dejando claro que la urbanización de ese territorio lleva así varias décadas, que incluso viviendas de toda la vida del Sobradillo se ven incluidas dentro de esa área de “seguridad” del Polvorín. Equipamientos colectivos como un futuro colegio y un instituto están también incluidos en esta zona de afección.

 

Desde ningún punto de vista se justifica hoy una instalación de esas características, a la que solo cabe destinar para funciones civiles, desde parques metropolitanos y a otros servicios públicos. La ciudadanía tiene la palabra y la acción en sus manos.