Por fin, un radar para Anaga
Ekaden
Hace pocos días subimos al monte. A las cumbres de Anaga. En nuestra familia somos unos enamorados de los paisajes de Canarias y sus gentes rurales, nos gusta mucho la comida típica y sus caldos. Ahora vedados para los conductores en ejercicio.
Pasamos por el bar de la Cruz de Carmen, donde solo encontramos dos guardamontes que vigilaban atentamente desde la mismísima barra y unos cuantos obreros de construcciones de la zona. Claro, obras que lleva a cabo el Cabildo Insular, ya que a los habitantes de Anaga se les prohíbe cualquier tipo de atentado contra nuestros montes, que ya bastantes barbaridades han hecho a lo largo de los tiempos, si no ellos, sí sus abuelos o tatarabuelos.
Un poco más arriba, justo antes de llegar al Pico del Inglés, pudimos contemplar desde la carretera una obra faraónica que destacaba por encima de la descuidada vegetación. Se me llenó el pecho de orgullo al imaginar las caras que pondrían los extranjeros que en sus paseos por la Isla observaran que incluso hasta las cumbres más recónditas había llegado la civilización y el desarrollo, en contraste con las míseras casas de las familias de la zona y sus rudimentarias maneras.
Hasta ellos, los habitantes de Anaga, pueden estar orgullosos de que esas cumbres inhóspitas hoy sirvan como albergue de tan majestuoso Radar. Nos acercamos a las instalaciones y comprobamos que no todos los trabajadores estaban en el bar. Unos manejaban enormes radiales que soltaban chorros de chispas incandescentes, mientras otros atendían una enorme concretera cargada de cemento destinado a luchar contra la salvaje vegetación anagense.
Hoy, los habitantes de Anaga y los visitantes podemos sentirnos más seguros cuando veamos un avión sobrevolando las Islas, o cuando viajemos en avión. Además, me he enterado de que la zona era muy especial para que anidara una paloma llamada rabiche. Pues sepan que las imperceptibles emisiones de microondas de ese radar le quitarán la molestia de tener que soportar tan vil ave a los agricultores de la zona, si los hubiera, y ya no se comerán semillas de sus huertos, ni atacarán sus plantaciones.
Recuerdo que un grupo de analfabetos se manifestó contra el progreso, pretendiendo mantener ese espacio salvaje, no se con que fin, pero que -a pesar de conseguir las firmas de más de 22.000 personas que engañaron- no consiguieron parar el ímpetu de nuestros gobernantes.
Y es que la gente se deja manipular fácilmente; bueno, no todos. Lo mismo que uno que me comentaba el otro día que al dar el aviso de bomba en el aeropuerto de Los Rodeos la policía temía escenas incontrolables de pánico, motivo por el cual no evacuaron la terminal de pasajeros. Por eso y por que "no existía un Plan de Evacuación en dicho aeropuerto a pesar de llevar varios años funcionando". Y es que la gente se cree cualquier cosa, cuando una persona razonable entendería perfectamente que la policía ni siquiera le comunicó la alarma a los familiares, amigos, trabajadores y pasajeros que en aquellos momentos se encontraban en la Terminal para no poner nervioso a nadie, cuando todos sabemos que éste es un lugar muy tranquilo, donde nunca pasa nada.
Espero que el Cabildo de Tenerife sepa aprovechar la imagen que describí anteriormente, como la imagen del progreso que tanto se ha trabajado para Canarias. Para lo que soy capaz de proponer una tirada de postales gratuitas, para que el mundo conociera las garantías tecnológicas del archipiélago. De ese modo, es posible que si llega alguna al África negra, igual conseguíamos que se frenara esa avalancha de pateras ahora vigiladas también desde Anaga... ¿no?