La verdadera potencialidad de la Nación Canaria
Francisco P. De Luka
Es necesario que nuestro pueblo canario abandone de una vez los seculares complejos que lo han sacudido, desde que la Corona Española de los Reyes Católicos tomó posesión por la fuerza de las armas de este Archipiélago norteafricano a finales del siglo XV. La pura realidad es que se cortó bruscamente la limpia trayectoria vital del pueblo guanche, un pueblo canario-amazigh que aún subsiste. Así de claro e histórico. Sabemos que a algunos no les gusta la denominación "norteafricano" cuando nos referimos a nuestro Archipiélago. Pero la realidad es torrontuda y calimosa. Otra cosa es que estemos situados en el Océano Atlántico. Sí, lo estamos, pero a 96 km. de la costa continental más próxima que no es otra que la costa africana. El adjetivo "atlántico" es un ostensible alejamiento de la realidad y un inútil intento de apartarse de una realidad geográfica que está ahí. Y cuando se habla, en los medios de comunicación canarios, del Archipiélago africano de Cabo Verde, más alejado de aquel continente que lo estamos nosotros, entonces el disfraz de lo evidente se torna grotesco. Atlánticas son las Azores, por ejemplo.
Por eso, y teniendo en cuenta de que hay que ser realistas de una vez por todas y que debemos ser conscientes de nuestra excepcional situación geográfica y, por tanto, geopolítica, nos congratulamos con la claridad de ideas y la valentía de Antonio Cubillo, presentes ambas en su artículo del pasado 16 de Marzo "El mar y las potencias marítimas", publicado en las páginas de El Dia y de El Guanche. El futuro de progreso y riqueza es, por tanto, un estado soberano, un puesto en la ONU, una mediana con Marruecos, un mar de 350 millas, una zona económica exclusiva.. Serán un cielo y unos fondos marinos, en el marco pacífico de un pequeño y septenario país. Canarias será digna y libre cabeza nacional y no cola de león.