Pregón de las fiestas del Carmen
de la Villa de Teguize
Por
Antonio Cubillo
Presentación del Pregón de las fiestas del Carmen de la Villa de Teguize, en la isla de Lanzarote (Canarias), a invitación del Ayuntamiento de Teguize.
Año 2005, 1º de julio.
Iltrmo. Sr. Teniente alcalde de la gran aldea o villa de Teguize y demás autoridades de este ayuntamiento, señoras, señores, compatriotas todos.
Heme aquí por la primera vez, no como visitante sino como mantenedor de la fiesta grande de Teguize, la villa que vio nacer a mi madre, a mi abuela a mi bisabuelo y muchos antepasados de la rama de los Cabrera.
Mi bisabuelo, Juan Cabrera Silva, casado con Dolores Perez Espino, de los Valles, fue alcalde de Teguize a finales del siglo XIX y siempre el nombre de esta villa ciudad y sus leyendas e historia y personajes han sido tema de conversación en mi familia. Por cierto Teguize debe escribirse con Z y no con S, pues procede de la palabra que dio nombre a la llamada princesa Teguize, en realidad debe decirse Teguize, ¨heredera por línea femenina o por la matriz¨.
Me hubiese gustado que entubieran aquí presente algunos de mis cercanos familiares, como mi tía Manuela Cabrera Cabrera, madre del mantenedor del pasado año, mi primo, el Dr. Juan Antonio Martin Cabrera, pero por desgracia se halla actualmente hospitalizada en Tenerife y no puede estar presente, aunque le hubiese gustado mucho.
En mi temprana juventud, allá en el barrio icodense de Buenpaso, donde mi madre ejercía de maestra, mis años juveniles estaban llenos de los cuentos de la villa que me contaba mi madre y mi abuela Catalina Cabrera Pérez y mi famoso tío abuelo Juan Cabrera Pérez cuya casa en la calle del Rayo se conserva aún en manos de la familia, el cual emigró a Argentina tres veces pero siempre volvió a su querida villa.
Cada vez que la abuela venía de Lanzarote a visitarnos, nos traía un saco de pejines secos, un cajón de quesos, un saco de lentejas y los chícharos y garbanzos de Lanzarote y, si tenía sitio, una ristra de buenas cebollas y trozos de mojama y jareas secas, de esas que ya no se ven en la isla, porque han acabado con la pesca, para desgracia de todos, y los barcos de pesca sirven de adorno en las autopistas o carreteras de la isla.
Mi hermano Guillermo y yo y algunos chiquillos de Buenpaso, nos pasábamos horas escuchando los cuentos de la Villa y de Lanzarote, donde se entremezclaban camellos, salinas, caleras, volcanes, enarenados, maretas, brujas, agua de las aljibes, hambre, sed, emigración, pobres cosechas y lluvias pocas, pero siempre aparecía lo de la lluvia y el viento y el frío de la Villa. Viento que abuela decía que era muy bueno porque alejaba las miasmas y otros microbios.
Abuela Catalina decía que en la isla, a pesar de la escasez del agua y de la falta de dinero, la gente moría vieja porque se alimentaba de grano, de pescado seco, de buenos quesos y algo de vino, y el viento alejaba los miasmas. Además, su isla era la mas bella del archipiélago, nos repetía siempre.
Nosotros nos reíamos, pero ella decía, y cuanta razón tenia, ¡ya verán en el futuro¡, Lanzarote será llamada la isla del oro y todo el mundo vendrá a verla... y tenia razón.
Había un tema que siempre salía en sus conversaciones y en las de mi madre y mi tío lanzaroteño, Bernardo Méndez Armas, que estaba de médico en Icod de los Vinos.
Este tema era la emigración a América, emigración forzada por el hambre u obligatoria, ordenada y forzada por la metrópoli española para poblar tierras americanas, como en San Antonio de Tejas, o San Antonio de los Altos, cerca de Caracas, o Buenos Aires, Montevideo, Cuba, Méjico o la Luisiana en los actuales Estados Unidos.
Todas las familias de la villa y de la isla tienen una pariente en América, en Uruguay sobre todo. Mi tatarabuelo, Antonio Cabrera, con diez hijos, fundó con su familia y algunos compatriotas, el pueblo de Canelones en el Uruguay, y ustedes deben saber que en esta republica, a los de Montevideo los llaman porteños o de la capital y los del campo Canarios.
Esto en cuanto a la antigua emigración a América que hizo perder a sus mejores hijos y las más fuertes energías del pueblo, que a la larga empobrecían esta isla africana colonizada.
Mas tarde, y hay otro fenómeno que queremos hacer resaltar, pues está influenciando en el futuro de la isla, y es el que los mejores hijos de Lanzarote, si quieren estudiar y formarse, tienen que emigrar para estudios a la metrópoli o a las otras islas, un tiempo a la Universidad de Laguna y ahora a la de Las Palmas, para cursar estudios universitarios o para buscar trabajo y formación, porque en la isla del siglo XIX y XX, no había en Lanzarote sino hambre y miseria y pocas salidas para la gente emprendedora. Las figuras conocidas de la isla se hicieron porque fueron obligados a emigrar:
D. José Clavijo Fajardo, el Don Juan de la época del Paría de Goethe y de Beaumarchais, a finales del siglos XVIII, de quien hicieron una opera llamada Clavijo, como ustedes saben; D. José Betancor Cabrera, conocido por Angel Guerra, D. Alfonso Espínola Vega, D. Isaac Viera, mi tío abuelo, el Dr. Vicente Cabrera Pérez, que él fue el primer médico que hizo una investigación científica sobre el tifus, la cual leyó en Paris, citada por el Dr. Marañón en sus trabajos e incluso Cesar Manrique y otros fueron conocidos porque para estudiar y formarse se vieron obligados a salir de la isla, para aprender y formarse en las universidades y facultada que aquí no habían.
Me van a permitir que no hable del pasado y de la historia de la isla y de Teguize porque ya otros pregoneros lo han hecho mejor que yo, como D. Francisco Pérez Saavedra, ilustre hijo de esta villa, profesor de la Universidad y abogado, autor del libro ¨Lanzarote, isla de lava y espuma¨ o mi citado primo Juan Antonio Martín Cabrera.
Pienso que en estos momentos debemos mirar el futuro y hablar de las posibilidades que se presentan a la isla que todos queremos, una parte hermosa de esta Patria Canaria que todos soñamos libre algún día y convertida en Nación independiente.
La juventudes que en los años 20 del pasado siglo, quisieron ir a estudiar magisterio u otras carreras, como mi madre Lola, tuvieron que ir a La Laguna, en Tenerife, porque era allí donde solo había universidad o escuelas de magisterio.
Otros que querían estudiar medicina, ingeniería, física. ciencias, arquitectura, veterinaria, tenían que emigrar a la metrópoli colonial porque en Canarias no existía en La Laguna sino las facultades de Derecho, Ciencias Químicas o Filosofía y Letras, aparte de la escuela de magisterio, en una palabra, en Lanzarote no había facultad, ni universidad, ni escuelas especiales, ni nada.
Henos pues aquí, en el siglos XXI, y ante las realidades de la isla, la juventud que quiere estudiar y formarse y labrarse un futuro científico o humanista, tiene que ir a las universidades y facultades en Tenerife o en Gran Canaria o en la metrópoli o el extranjero porque en Lanzarote no hay ni una sola facultad universitaria.
Los hijos de la isla se van a estudiar y después no vuelven porque encuentran trabajo en otra parte o se casan con mujeres de otros lugares, a pesar de que las lanzaroteñas son de las más bellas y hermosas del archipiélago.
¡ Los lanzaroteños o lanzaroteñas que quieran dedicarse a la enseñanza universitaria, tienen que irse de aquí, porque no hay facultades !.
¡ Los que quieren dedicarse a la investigación científica, tienen que irse de aquí, porque no hay facultades universitarias,!
Quiero aprovechar esta ocasión que se me brinda en estos momentos para que veamos la realidad de frente y pensemos en el futuro, del pasado de la villa y de las fiestas del Carmen y personajes que aquí nacieron, ya se han ocupado otros pregoneros y mantenedores de fiestas.
Pienso y espero que muchos estén de acuerdo, que Lanzarote nunca ha sabido reclamar sus derechos a tener universidad o facultades como se hizo en Gran Canaria hace algunos años y obtuvieron su universidad y facultades.
Como todos sabemos, Lanzarote tiene una viaje tradición agrícola y unos conocimientos de la tierra como no existen en las otras islas ni en otros lugares del mundo. Tiene también grandes y viejas tradiciones pesqueras y conocimientos del mar y sus riquezas. De todos es conocido esto, pero lo que no debemos conformarnos es que esto se quede en las tradiciones folklóricas, en las fiestas como las del Carmen, en discursos y charlas, que se olvidan al día siguiente, sino que debemos pasar a lo concreto mirando al futuro.
Es hora de reflexionar...y.. de actuar.
De actuar si no queremos que la juventud siga yéndose de la isla y que las que queden se dediquen al sector servicios, sirviendo a los extranjeros en los hoteles o en los complejos turísticos o haciendo de intermediarios con los europeos que vienen a comprar las tierras que regaron con sus sudor y lagrimas nuestros antepasados trabajándolas de sol a sol.
¿Yo no se si ustedes se dan cuenta de la realidad que está viviendo esta isla ? .
Quizá uno que viene de fuera como yo, la veamos mejor, porque la sentimos como nuestra.
Propiedades inmuebles de nuestras familias, viejas casas solariegas llenas de historia de nuestros antepasados, tierras agrícolas de los ascendientes, han pasado a manos extranjeras.
Las infraestructuras turísticas, portuarias e industriales, en su mayoría, han pasado o acabarán en manos extranjeras y el capital financiero de la isla y de Canarias en general, se lo están llevando de aquí, aunque aquí quede el cemento, para consuelo de algunos.
Los hijos de la isla, y hay que decirlo, faltos de salidas que no sean el sector de servicios y la construcción, caen en las garras de la droga.
Aquí hay cerca de 2.500 heroinómanos y otros tantos cocainómanos o dominados por otras drogas, la pesca ha desaparecido y las conserveras, que antes daban trabajo a nuestros compatriotas, están cerradas.
La agricultura y la ganadería apenas subsisten o vive de las subvenciones europeas. Los políticos, que quieren ignorar la realidad, se pasan todo el día peleándose y las sucursales de los partidos de la metrópoli española, obedecen órdenes de Madrid, siguiendo la vieja consigna de divide y vencerás.
Muchos dirán, ¿pero ahora se vive mejor que hace 50 años?.
Claro,
Porque estamos vendiendo nuestras casas y nuestras mejores tierras a los extranjeros y porque trabajamos para los extranjeros europeos y somos sus criados.
Pero ese dinero se acabará un día, y los descendientes de todos ustedes acabarán siendo como una minoría. Además ustedes saben, que pronto comenzarán las explotaciones petrolíferas en Fuerteventura y Lanzarote, las cuales serán explotadas por la empresa española Repsol y los gobiernos de Marruecos y España.
La isla se llenará de técnicos en plataformas y de la industria petrolera, aumentando los cabarets y los lugares de diversión para toda esta población que llegará con el petróleo.
Algunos piensan que esta nueva riqueza va a dar trabajo a los habitantes de la isla. Se equivocan, porque este tipo de industria necesita personal especializado y aquí no lo hay.
Es hora pues de exigir y luchar con ahínco porque en Lanzarote se instalen dos facultades universitarias, una de Agricultura y otra de Ciencias del mar y Vulcanología.
Muchos dirán que esto es una utopía, pero las utopías se transforman en realidades si se sabe luchar por ellas. Fíjense lo que se hizo en Gran Canaria con la universidad, se lucho por ella y se ganó. Yo tengo esperanzas en el ayuntamiento de Teguize, porque tuvo el extraordinario coraje, hace cinco años, de enarbolar y oficializar la Bandera Nacional Canaria, la Tricolor de las Siete Estrellas Verdes, bandera del MPAIAC y de la independencia, dando un ejemplo histórico que ha obligado incluso en estos días a que la propia Coalición Canaria la acepte como bandera, y pronto la veremos en el Parlamento canario y en todos los organismos oficiales, ya que se ha convertido en un patrimonio nacional, en la bandera del Pueblo Canario.
El ayuntamiento de esta villa debe ser el primero de exigir oficialmente que se instalen en Lanzarote estas dos facultades. Después, siguiendo su ejemplo, seguirán los otros ayuntamientos de la isla y al final el Cabildo, pero esto no debe quedar solo en buenas intenciones, sino que se ha de ganar con lucha, y si es preciso salir a la calle con todo el pueblo.
Se debe salir en una manifestación de todo el pueblo lanzaroteño exigiendo ya la creación de estas dos facultades, pero para ello debemos empezar ya la movilización del pueblo a través de las radios y TV. y a través de todos los organismos públicos y organizaciones políticas y culturales, como a través del boca a boca.
Ustedes tienen la palabra si quieren ver en el futuro que la juventud de la isla se dedique a estudiar y a asistir a las facultades de Agricultura, de Geología-Vulcanología y de Ciencias del Mar.
Yo pienso que en esta labor serán apoyados por los compatriotas de Fuerteventura a los cuales les será más fácil venir a estudiar a esta isla que emigrar a otros lugares. Además, aunque la enseñanza sea hecha en castellano, se pueden impartir también clases en francés, pues aquí vendrán alumnos de Marruecos, Mauritania, Senegal, Guinea, Costa del Marfil y otros países cercanos de nuestro continente africano de habla francesa.
Esto en cuanto a la Facultad de Agricultura y que se podrá aplicar a la otra facultad que se tiene que exigir, la de Geología-Vulcanología y Ciencias del Mar.
Canarias, quiéranlo o no, se va a convertir en un Estado Archipiélago, lo que quiere decir que podrá en el futuro extender su zona económica exclusiva (ZEC) a 350 millas, así como podrá controlar sus aguas interiores y establecer acuerdos y medianas con los países colindantes, como nos permiten las convenciones internacionales sobre el mar de Montego Bay, protegidos por las Naciones Unidas, a las cuales perteneceremos en tanto que estado en un futuro no lejano.
Esto quiere decir que el futuro está en el mar y en su correcta explotación y estudio. Lo mismo digo en cuanto al estudio de las energías que se pueden obtener de un análisis profundo de la vulcanología de esta isla, del cual se pueden extraer energías limpias, que tanta falta nos hace aquí.
Pero para ello debemos obtener esa segunda Facultad de Ciencias del Mar y Vulcanología, pues todo debe ser estudiado científicamente y por nuestras propias gentes, que somos los que sentimos la tierra canaria.
Desde luego, y con esto termino, estas dos facultades deben establecerse en esta villa de Teguize, que fue el primer núcleo urbano de Canarias y que en el futuro será una villa universitaria y será conocida como tal en el mundo, no como ahora que se habla de ella como la del mercadillo semanal de la plaza, o de un lugar de retiro para europeos viejos.
Repito mi agradecimiento y saludos a todos, autoridades y amigos, y espero que se diviertan en estas fiestas grandes de la villa o fiestas del Carmen, pero que conserven en sus mentes y reflexionen sobre mi propuesta, para que un día no lejano podamos dar una conferencia como esta en las nuevas facultades universitarias de Teguize, nueva ciudad universitaria de Canarias. Así, en el futuro, los próximos pregones hablarán de la Villa de Teguize como ciudad universitaria, ganada a pulso por la lucha de este pueblo, su ayuntamiento y las fuerzas vivas de aquí y de la isla, que habrán ganado y arrancado, con lucha y tesón, algo tan importante para la villa y para la isla, como son dos facultades universitarias, y las próximas generaciones recordarán las fiestas del Carmen del año 2005, donde el pueblo y el ayuntamiento de Teguize comenzaron a reivindicar unidos las facultades universitarias para la isla.
Como Teguize ha sido siempre villa y capital, costa, lava y espuma, y montaña, pero también costa, aunque ya apenas si quedan barcos para salir a la mar, sigue viviente la tradición de estas fiestas y por ello les invito a seguir con esta tradición marinera, pero sin olvidar todo cuanto acabo de exponer, que es el futuro.
¡Felices fiestas!
Firmado: Antonio Cubillo Ferreira
Teguize, 1º de julio del año 2005.