HECHO INSÓLITO DE APOYO DE LOS VERDES DE CANARIAS A LOS PRESUPUESTOS DE LA OROTAVA
El pasado mes de diciembre, concretamente el día de los inocentes, en La Orotava se escenificó un hecho insólito en los últimos años: el apoyo a los presupuestos de ATI-CC por parte de Los Verdes de Canarias. Y no era ninguna inocentada. A cambio de unas pocas enmiendas, que en total no suman más de 20 millones de pesetas en un presupuesto que supera los seis mil millones, es decir, a cambio de una migaja, el concejal de LVC presente en el Pleno (el concejal tránsfuga, Jesús García, no asistió) entregó su voto a unos presupuestos que, si se caracterizan por algo, es por poner a disposición del grupo de gobierno mucho dinero para continuar con su política depredadora de nuestro suelo, con su política de privatizaciones de los servicios públicos y con una actitud de despilfarro del dinero de todos los ciudadanos que, al menos a los ojos de IpO, nos produce, cuando menos, pura vergüenza ajena. Pero, además, el concejal de LVC pretendió, en ese Pleno, que sus enmiendas fuesen votadas aparte del conjunto de los presupuestos. Unas enmiendas que fueron aceptadas, sin mayor reparo (total para lo barato que salía ese voto) por parte de ATI-CC y que, en esas circunstancias, sólo había que votar el expediente con las enmiendas ya incorporadas. Pero la insistencia del concejal de LVC, con el apoyo exultante del Alcalde y los concejales de CC-ATI, en votar unas enmiendas que sólo buscaban dar legitimidad a su voto favorable a los presupuestos, provocó el que el resto de grupos de la oposición (IpO, PSOE-IUC y PP) abandonáramos el Pleno en el momento en que se votaban esas enmiendas y dejar solos a quienes parecían que se entendían a la perfección: CC-ATI y el concejal de LVC. Acto seguido, ocupábamos de nuevo nuestros asientos para votar negativamente a los presupuestos de 2005.
Estos presupuestos siguen siendo los del lobby de la construcción que se ha instalado en nuestro municipio y que parece dirigir la política del grupo de gobierno. Así de claro lo dejaba el concejal de Hacienda cuando explicaba la situación de estancamiento que se había producido el pasado ejercicio en el Impuesto de Construcciones: "lo cierto es que ello ha sido debido al retraso experimentado en la aprobación definitiva del Plan General, esperándose, por el contrario que, habiéndose producido ya dicha aprobación definitiva, se revitalice el sector de la construcción". Lo que se traduce en: más suelo urbanizable, más licencias urbanísticas, más cemento, más ingresos para que CC-ATI los gaste, por ejemplo, en la remodelación del edificio municipal (el palacio particular del Sr. Alcalde) que, para el ejercicio de 2005 incluye una partida presupuestaria de más de dos millones de euros (el total de la obra costará más de mil millones de pesetas), mientras que, por ejemplo, para todo el área de servicios sociales no se llega ni al millón y medio de euros. Eso es lo que apoyaron Los Verdes de Canarias.
Pero, además, para el presupuesto de 2005, LVC apoyaron la venta de parcelas públicas provenientes del 10 % de aprovechamiento medio de las grandes urbanizaciones que el Ayuntamiento pretende poner en marcha: Centro Valle, Lercaro, Villas del Pinalito, Los Frontones… Obviamente estas parcelas se venderán a los constructores y promotores que, sin ningún tipo de escrúpulos, están enterrando el suelo agrícola de nuestro municipio bajo el cemento y el asfalto. Apoyó la privatización de servicios públicos que se están poniendo en manos de las empresas privadas (tan amigas de CC-ATI), eso sí, con un margen de beneficios completamente asegurados, sin ningún riesgo, algunas con contratos blindados durante muchísimos años y otras con contratos realizados a través del procedimiento negociado sin publicidad que no es más que una contratación directa encubierta y otras, incluso, con contrataciones completamente ilegales, como es el caso de las actividades extraescolares. Casi un tercio de los gastos totales del Ayuntamiento están ya en manos de empresas privadas. Un proceso que, según el propio concejal de Hacienda, se continuará en los próximos años, porque todavía quedan servicios que pueden ser privatizados. Esto también lo apoyaron LVC.
Al igual que el que se destine casi toda la partida del Plan de Barrios a asfaltar caminos, en obras claramente electorales, mientras se sigue desatendiendo el desarrollo equilibrado de todos los barrios del municipio. Apoyaron que, para el próximo ejercicio, el Ayuntamiento se gaste en protocolo y gastos diversos (el cajón de sastre que CC-ATI sigue utilizando para crear clientelismo político) casi un millón trescientos mil euros (más de 216 millones de pesetas). Frente a esto, tan sólo seis millones de pesetas se destinan a actividades en medio ambiente, algo que se le supone de especial interés para LVC. Y frente a nuestro medio ambiente, las fiestas, que este año superan, con creces, los 150 millones de pesetas. Y para finalizar con estos pocos ejemplos, CC-ATI y LVC destinan unos escasos 80 mil euros a la promoción turística del municipio, un sector estratégico clave para el futuro de La Orotava si se acomete desde el más exquisito respeto a nuestro paisaje y a nuestro suelo agrícola y desarrollando la potencialidad cultural de nuestro pueblo. Pero invertir en desarrollo sostenible no parece que interese al grupo de gobierno y a quienes le apoyan.
Esto es, muy a grandes rasgos, lo que se aprobó en el Pleno de los presupuestos de 2005, el principal instrumento con que el grupo de gobierno cuenta para poner en marcha su política. Los Verdes de Canarias, en su búsqueda desesperada de notoriedad pública, los apoyaron. O mejor dicho, apoyaron una forma de hacer política que está matando, cada día un poco más, a nuestro querido Valle. A cambio, unas enmiendas que, en dinero (20 millones de pesetas), no alcanzan ni lo que CC-ATI se ha gastado en alfombras para las Casas Consistoriales (26 millones de pesetas). En definitiva, todo un ejemplo de generosa entrega política que ha dejado atónitos a muchos vecinos y vecinas de La Orotava.
Fdo.: Montserrat Ramos, José Manuel Hernández y María Dolores Gutiérrez (Concejales de IpO)