PRIORIDADES EN GÁLDAR

Pedro J. Brissón

Hoy día es difícil argumentar casi cualquier cosa, enseguida sale alguien al paso advirtiendo; que si no eres técnico especialista o gestor técnico diplomado en… o licenciado en eso o en aquello, estas hablando por hablar. El sentido común desaparece, ese mismo olfato que el ciudadano tiene para saber que algo no marcha bien, se disfraza con eufemismos, se enmascara con términos complicados y técnicos, para confundir y seguir adelante con ese proyecto que huele a oportunismo electoral, o a comisiones que nunca se denuncian porque benefician a ambas partes.

Pues bien, voy a hablar sobre una moción que presenta el grupo de gobierno de Gáldar; para la instalación de una cámara hiperbárica. Esta cámara está pensada para la seguridad de los buceadores que han aumentado con el paso del tiempo.

Con este aumento, yo tengo parte de culpa, ya que fui el primer emprendedor en montar un centro de buceo en toda la Zona Norte (Sardina Sub, S.L.), además de poseer titulación como Buceador Instructor Homologado, Instructor Trainer (formador de instructores de buceo, primeros auxilios y administración de oxígeno) por diferentes organizaciones: (SSI, IDEA, DAN) y de Buzo Profesional; habiendo trabajado más de año y medio como Jefe de Buzos en una empresa del sector, (esto simplemente lo añado para que no digan que no se de lo que hablo, otra cosa es que lo que aquí escribo sea discutible).

Ya desde esa época y gobernando el PSOE, se me solicitaron algunos consejos de actuación en Sardina del Norte, y aunque creo que con muy buena intención, nada de lo que se propuso se pudo hacer por falta de dinero.

El señor Domingo Mendoza, mucho antes de ser Teniente Alcalde (CC), hablaba en tono de discurso con los pescadores lugareños que el submarinismo iba a su declive y que se acabaría, (más tarde cambiaría su discurso y su programa, ya que se dio cuenta de que no se puede ir en contra de la mayoría legal y ecológica). Varios pescadores (que no todos) ponían nasas a menos de tres metros de profundidad, barcos ilegales, de indistinguible bandera, lanzaban redes prohibidas, acabando con los escasos peces. Y la vida marina, cada vez era más escasísima; nada tiene que ver con lo que es hoy.

Gracias a los paseos submarinos, las nasas comenzaron a retirarse hacia sus puestos legales, y con tanta actividad submarina, los barcos dejaron de aparecer. De esta forma, y poco a poco, el paisaje de erizos fue dando paso a otro de vegetales y variedades marinas.

Estoy seguro que hoy se pesca más, gracias a la explosión de vida y aumento de los recursos pesqueros; y, sobre todo, al dar un respiro a tantos alevines acogidos a escasa profundidad, por la costa de Sardina y limítrofes.

¡Claro que en esa época hablamos de Cámaras Hiperbáricas! De hecho, una de las cámaras privadas que estaban en Arguineguín, cerró porque el mantenimiento era muy costoso, además, del añadido en mantener por normativa, a un operador de cámara y a un ATS o médico.

Estamos hablando de una máquina sofisticada y muy costosa, no sólo por su valor intrínseco, sino por su montaje y puesta en el lugar, mantenimiento y necesarios operarios especializados.

No digo que no sea una buena idea, ya que creo que debería existir desde hace años, pero vamos a ser realistas: ¿Cuántos accidentes ha habido en toda la Zona Norte que hiciera falta el uso de una cámara? ¡NINGUNO!

De hecho, todos los seguros obligatorios de los buceadores, tienen cubierto, además de la responsabilidad civil, un seguro de asistencia sanitaria; que cubre, además de la cámara hiperbárica, el desplazamiento en helicóptero a la cámara más cercana si fuera necesario.

Ahora, después de leer esto, alguien me dirá que es un peligro volar después de hacer buceo, pero no; para que se considere riesgo de altitud tiene que superarse los 300 metros, y ya sabemos que los helicópteros pueden volar incluso a menos altitud.

Vuelvo a repetirme en decir que ¡ojalá! tuviéramos la citada cámara, pero creo que necesidades prioritarias y básicas como una escalera mejor diseñada y con agarres, serian más útiles. A causa de la escalera, si se han producido algunos accidentes, que por suerte no han tenido gran repercusión para el accidentado.

También desde el año 1998, recomendé al consistorio una mejora en Sardina para dotar de unas duchas decentes a este lugar bastante visitado. Y aunque la idea se acogió con entusiasmo, entre el dinero que no aparecía y, más tarde, el cambio de políticos gobernantes, más otras causas que desconozco, relegó esta iniciativa al olvido. Y eso que sería, incluso, una buena lavada de imagen ante el creciente número de buceadores nacionales y turistas que nos visitan a diario.

Recuerdo cuando el primer curso (y último) de formación de Buceadores de Primera para la Policía Local, se realizó a través de mi Centro de Formación. Se preparó a conciencia a unos policías profesionales con mucha ilusión, en un nuevo grupo especializado en actividades subacuáticas; precisamente para actuar ante accidentes de buceo o acuáticos. La cercanía de estos agentes era vital, ya no sólo por la seguridad en prevención que iban a ofrecer, sino por su preparación, también, en primeros auxilios y administración de oxígeno.

Terminado el curso, como siempre, no hay dinero para dotar del equipo mínimo, ni embarcación, ni medios auxiliares, ni les dan horas de entrenamiento para mantener su excelente condición física, adquirida o mejorada durante el desarrollo del curso formativo. Es como si les damos el permiso para conducir, pero no les ponemos coches.

Ahora bien, y me reitero en lo dicho; si existe el dinero para hacerlo, adelante con la cámara, pero entonces, que no se hable de malas gestiones con el dinero de todos. Que no vengan con que no hay dinero para pagar esto o aquello. Tengan en cuenta que el dinero del ayuntamiento es de todos, y quienes nos representan en el gobierno son sus gestores. No intenten vendernos un ascensor para un primer piso, porque quizás, sea más útil ponerle techo a ese piso.

Tamarant, 30/06/06

* Secretario Político de UNIDAD DEL PUEBLO en la Zona Norte de Gran Canaria