PSOE, pero que muy preocupante...

Cándido Quintana

Dice hoy, 12-01-2006, un medio del que me fío muy poquito "el aparato del PSOE continúa la purga del sector crítico y defenestra a Yanes", algo que con seguridad habrá dejado muy contento a ese demasiado frecuentemente insultador medio, ¿será cierto este comentario? Si de verdad es cierto, sólo espero que ese digno y honrado sector crítico no baje la cabeza, sino todo lo contrario. El PSOE sigue empeñado "erre que erre" en perder estrepitosamente las próximas elecciones en la Isla de Tenerife, a pesar de haberlas tenido a huevo.

Es de conocimiento general que el sector crítico del PSOE en Tenerife está compuesto por un elevado número de militantes, a los que están muy próximos otro importante número de militantes y dirigentes. La minoría se encuentra enfrente, en un sector duro y desarrollista claramente enfrentado al ideario de un partido de izquierda como lo enarbolan ellos mismos. ¿Como y porqué puede esa desarrollista exacerbada minoría llegar a inadmisibles cotas de poder interno, que le permiten hasta purgar al sector más honrado del partido, quien les otorga ese poder?

No es de recibo que unos pocos impresentables puedan con la dignidad de esa honrada mayoría, no puede ni debe ser así. Tienen que enfrentarse a cara descubierta y con la cabeza muy alta, de una vez por todas y poner las cosas en su sitio, a esos que están provocando estas indeseables situaciones que tanto daño le vienen haciendo al partido, minimizando su imagen "obrera" y espantando a cantidad de gente que tenía intención de apostar por ellos en un futuro próximo.

Ahora, dice ese medio, le toca a Rafael Yanes al que seguirán otros, anteayer a Manolo, ayer a Pedro Anatael, mañana a Santiago y así sucesivamente a todo el que se atreva a levantar la voz de la dignidad y de la cordura, a todo el que se atreva a acercarse a la ciudadanía en defensa de valores importantes también para ellos, pero insignificantes para esos "purgadores", ¡que desvergüenza!. Rafael, ahora se que no me equivoqué cuando tuve la oportunidad de conocerte y me transmitiste una agradable sensación que siempre se espera de las personas que conocemos por primera vez. Alguien me dijo entonces, ¡ojo es un político, no te fíes! y yo digo ahora "político sí, pero digno, honrado y de fiar". Gracias Rafael.

(c) Cándido Quintana