LA SOJA PODRIDA DEL BARCO "ALEXANDRE" Y OTROS PUDRIDEROS

Juan Fco. Díaz Palarea

En la colonia apestosa canaria, el pudridero comenzó desde que los españoles invasores pusieron sus botas en el Archipiélago Canario. Hoy, es de tal calibre que el remedio para atajar este peligroso mal, (denunciado en su día por nuestro Secundino Delgado, al referirse al pudridero del edén canario) no se soluciona con medidas como las de hundir el barco "Alexandre", que lleva cuatro años con miles de toneladas de soja putrefacta en el Puerto de la Luz, amenazando peligrosamente a los ciudadanos de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria.

Seguramente el barco "Queen Mary", antes de su hundimiento se quedaría pequeño para alojar a los miles de corruptos que pululan como virus en la colonia apestosa canaria, y en concreto a la clase política, entre los que se encuentra por desgracia algún "compatriota". Se solucionaría con dar un giro de ciento ochenta grados en todo, repito en TODO: comenzando por conseguir arrebatar de las manos de los invasores y de los canarios colaboracionistas el poder político, militar, judicial, mediático y en definitiva el poder económico que en nuestra Tierra Canaria lo ostenta hoy: "cuatro". Todos estos poderes robados con violencia y fuerzas en las cosas a su legítimo dueño el damnificado PUEBLO CANARIO, deben confluir a la postre en un cambio drástico de los "modelos" económicos y sociales imperantes hoy día en nuestra Tierra Canaria, reivindicándose y recuperándose ante todo el mejor legado hoy olvidado de nuestros ancestros: la honestidad y la dignidad. ¡Ah… imposible....! diría nuestro recordado Padre de la Patria Canaria.

En el Archipiélago Canario, a 5 de Julio de 2005.