Qué es el ciclo económico natural de producción-distribución (CEN)
El CEN lo que nos dice en definitiva es que toda riqueza existe previamente a cualquier acción vital. Pero agrega que en el proceso de uso de esa riqueza ésta se transforma o destruye, y que por ende debe reponérsela. Esto es, la actividad propia de la vida que permite alcanzar esa riqueza (comúnmente llamada trabajo) cumple y debe cumplir un ciclo regido y dado por la pachamama, en un orden preestablecido y estricto de producción y distribución, y ambas etapas deben cumplir con su parte correspondiente de otra etapa, la de reposición.
La comprensión íntegra del funcionamiento de ese proceso cíclico es imprescindible. En especial la comprensión de su etapa de reposición. No es difícil de captar o entender, porque su reconocimiento y la importancia de su función son empíricamente demostrables. Es más, tal como los hombres anteriores a Newton al lanzar una piedra usaban en la práctica la gravedad, todos nosotros lo utilizamos intuitivamente en nuestra vida real; se ve al observar el mundo, es parte de lo que "esyestá" en él. Su existencia es plena certeza.
1- Qué es la economía.
Nosotros poseemos una definición de economía muy diferente a las históricas.
La definimos como la disciplina que estudia la relación existente y mutuamente incidente entre la actividad de un ser vivo (o de una especie) con el entorno que le rodea. En el caso del hombre, además, es la disciplina que propone estrategias para progresar y alcanzar la satisfacción de todas sus necesidades, gustos y caprichos, en ese orden. Estudia una relación recíprocamente activa de la vida y su entorno.
Nuestra nueva economía, la economía postcapitalista del CEN (en este capítulo estamos exponiendo el significado de esa sigla), no es solamente una disciplina científica económica explicativa y predictiva, que posee su propia mitología histórica, sino que tiene además su inseparable cuota de ingeniería social que le permitirá diseñar, proyectar, construir, mantener y profundizar el desarrollo sostenido de ese entramado social imprescindible para la conquista de esos objetivos humanos tan necesarios como justos: la satisfacción de las necesidades materiales.
Durante toda la historia documentada del hombre no ha existido ningún sistema económico que haya resuelto ese problema trascendental de la humanidad: la satisfacción de todas, absolutamente todas, sus necesidades materiales. El mito de la escasez es el que ha fundamentado esa idea, terrible idea, nefasta, por las consecuencias que generó.
Y todas las necesidades materiales, es seguro, se pueden satisfacer. No existe posibilidad de afirmar -ni siquiera imaginar- lo contrario, porque el simple hecho de que haya hombres que no sufren necesidades nos muestra inobjetablemente que es posible colmarlas; lo que es posible para un grupo también es posible para todos.
El CEN es claro en este aspecto: para él la escasez es un mito, porque con sólo cumplir con sus requerimientos, con sus exigencias, es posible alcanzar el desarrollo sostenido.
ACTIVIDAD VITAL/ENTORNO (Av/E)
Así, la dinámica vital de los ñandúes (o la de las hormigas o delfines, o cualquier otro ser vivo) en su relación particular con el entorno es, para el postcapitalismo CEN, una relación económica.
El uso de la palabra entorno (un componente de la relación) se refiere el resto de la naturaleza: naturaleza - ñandúes (léase naturaleza menos ñandúes, como sustracción, como resta), o naturaleza - humanidad. ¿Por qué la palabra "resto" si todos los seres vivos son naturales? Porque así podemos diferenciar a qué actividad económica en particular nos estamos refiriendo, si a la que realizan los ñandúes o la del ser humano.
Entorno es la estructura donde se sostiene esa relación, es la matriz en donde se genera la vida: es la materia que nos circunda. Entorno es, entonces, la infraestructura económica.
Debemos tener en cuenta que todo ser vivo, excepto el estudiado, integra ese entorno, ese resto. Por tanto, dicha relación anotada es, entonces, una manera clara de expresar la correspondencia existente entre todos los integrantes de la naturaleza, todos. Así, es una relación propia de ella e interna a ella. Es una relación natural.
Esa relación Av/E para que sea tomada como objeto científico de estudio de la economía debe tener una particularidad muy especial: debe ser cuantificable, es decir, una relación que puede y debe ser representada numéricamente. Es necesario y suficiente que al menos un aspecto tomado de esa relación sea pasible de ser cuantificado para que se considere como objeto de la economía.
Tal relación es muy amplia. Por ejemplo, la ecología también estudia esa relación, aunque desde un aspecto más cualitativo que cuantitativo, poniendo énfasis en uno de sus componentes (el entorno). Otras disciplinas (veterinaria, medicina, por ejemplo) se dedican más específicamente al otro componente de la relación, a la dinámica vital, la que por supuesto está también relacionada al entorno donde se desarrolla: como sucede en toda relación, sus integrantes se afectan mutuamente.
Cuando hablamos del hombre la relación descrita refiere siempre a lo que se conoce como Ciencias Humanas, tales como antropología, la lingüística, la arqueología, la sociología, las llamadas ciencias políticas, la geografía, la historia e historiografía, el derecho, la psicología, la psicología social, entre otras, cada una actuando en un campo pretendidamente bien determinado de esa relación, pero que, por pertenecer todas ellas al conjunto de las Ciencias Humanas, terminan auto relacionándose y auto condicionándose, transformando en difusos los límites de sus campos específicos.
Así, es difícil que se puede hablar de campos muy bien determinados, y sólo en función de una taxonomía que facilite el manejo conceptual de las distintas disciplinas, pero que resulta inevitablemente reductora.
Por eso es que la economía, como disciplina científica, está íntimamente hermanada con todas ellas. Es más, muchas de dichas disciplinas están supeditadas o condicionadas por la economía (en su acepción más común), tanto es así que un objeto de estudio particular de alguna de ellas puede existir o dejar de existir como tal, según los aspectos económicos que lo afectan, como sucede en el caso más obvio de la ciencia política. Pero incluso un objeto de estudio menos notorio, como el de la psicología o el de la medicina, es muy dependiente del estado económico del entorno donde "esyestá".
Dijimos que la economía estudia la relación cuantitativa que existe entre la energía vital y el entorno, o más ampliamente, entre la vida y la naturaleza toda. Como la vida es una propiedad de la naturaleza, nos queda entonces que la economía del CEN también la consideramos como otra disciplina científica natural, pues su objeto de estudio es, en definitiva, la propia naturaleza.
La economía del CEN es otra disciplina perteneciente al conjunto de las Ciencias Humanas, pero también es un puente entre éstas y la naturaleza.
Sugerencia que dará que hablar:
[Pablo] Estamos haciendo incapié en la economía como ciencia o disciplina científica, estamos de acuerdo que las ciencias naturales y las sociales tienen ciertas diferencias. No se si estamos de acuerdo pero la diferencia fundamental creo está dada por la complejidad de los modelos sociales y la imposibilidad de efectuar experimentos controlados. Tampoco se si estamos de acuerdo en lo que dire a continuación, pero la principal brecha entre científicos sociales y naturales es impulsada por los primeros a modo de recurso para mantener una demarcación territorial que aleje a a los segundos de meter sus narices en sus asuntos. Claro que esto es muy discutible y puedo estar errado como las peras, pero que les parece si para delimitar dialécticamente el campo de acción y la zona de confort de los gurús tradicionales que con sus mañas y recursos hablarán sin decir nada amparados en conceptos infundados pero muy repetidos y aceptados "por aburrimiento" eliminando la separación entre ciencias naturales y sociales? Por qué no llamar a las ciencias "disciplinas científicas" y aplicarles el rigor de tener que demostrar sus aseveraciones? Sintonicemos cada pequeño paso que damos on el objetivo de traelos a nuestra cancha y hacerles perder el punto de equilibrio místico que los mantiene parapetados y listos a disparar. Qué opinan?
[LG] No voy a reeditar en este ámbito el tema de las ciencias sociales y las ciencias naturales por más que no esté de acuerdo contigo en algunas cosas, pero ¿qué relevancia tiene todo esto con utilizar ciencia o disciplina científica? ¿no son la misma cosa?
[Alberto] Concuerdo con LG, pero como no existe diferencia, no cuesta nada hacerle el gusto a Pablo, mientras no cometamos error de redundancias. Si se hace necesario nombrarla dos veces seguidas, una irá como "disciplina científica" y la otra como "ciencia".
[Pablo] Realmente agradezco la consideración que me han tenido a pesar de que el cambio que sugerí, por estar mal expresado, implicaba que las frases "sonaran" en el mejor de los casos "extrañas". Lo que quería decir era que me disgusta la diferencia denominativa que se hace entre "ciencias sociales" y "ciencias naturales", por eso proponía llamarlas a todas "ciencias" sin más ya que realidad todas son "disciplinas científicas".
Si hacemos esto, llamarlas a todas ciencias a secas, estarems dando la imágen de reconocer y aplicar todo lo que cualquier disciplina científica tenga que decir. Pero también estaremos abiertos a toda entrada de datos, conociemientos y experiencias que nos llguen de cualquier otra fuente, sin importar que no tenga rigor científico, porque el nuestro propio seleccionará, discutirá, analizará y dará pronta cuenta de para qué sirve y cómo utilizarlos o desecharlos.
Pero como he dicho ésto es solamente una idea, tal vez muy sutil y sin ventajas prácticas reales, así que procésala a voluntad.
2- El CEN propiamente dicho.
2.1- Porqué un ciclo
La relación Av/ENTORNO que estudia la economía que proponemos, tiene la particularidad de cumplirse con forma y contenido de ciclo.
Un ciclo es el conjunto de una serie de fenómenos (llamados fases o etapas) que se repiten ordenadamente. Es algo así como un ir continuo, tal como una película de cine en exhibición permanente.
Aquí se representa la forma económica más simple de la relación entre los vegetales y su entorno.
Esa relación es cíclica. Los nutrientes permiten vivir y desarrollarse a los vegetales, los que al morir se transforman en nuevos nutrientes (mediante la intervención de otros integrantes de la naturaleza, organismos y sustancias), nutrientes que permitirán el desarrollo de otros vegetales (y de otros seres vivos), y así sucesivamente. Es un ciclo de extracción-reposición permanente.
¿Por qué no de reposición y extracción, es decir, en un orden inverso al dado?
Porque incontestablemente no puede reponerse lo que aún no se ha extraído; esa sería una frase sin sentido. Y el CEN tiene sentido: el ciclo en sí tiene un sentido, pues si no, no habría una sucesión ordenada de etapas, no habría un ciclo. Tiene el sentido del desarrollo, el del progreso: va siempre en una dirección, de un nivel inferior a uno superior.
Sin embargo, las economías primitivas lo han visto en el orden inverso al indicado: ellas dicen que "para poder cosechar en el futuro, primero debes sembrar", esto es lo mismo que decir "para extraer primero debes reponer". El CEN, por el contrario dice que "para poder sembrar primero debes cosechar las semillas que sembrarás". Toda actividad se origina desde una extracción, toda acción económica es causa de una extracción. Y esto quiere decir, ni más ni menos, que toda riqueza ha de existir con anterioridad, que toda riqueza existe previamente a cualquier actividad, sea del tipo que sea. Y si la riqueza existe anticipadamente, no es necesaria la financiación previa para alcanzarla: sólo es preciso realizar la actividad necesaria (el trabajo) que lo permite, y realizar dicho trabajo sobre lo que la naturaleza ya nos ofrece.
Cada vuelta completa de esa rueda, cada ciclo, nos muestra una regla: se redesarrolla lo que al comienzo de cada ciclo ya estaba desarrollado. Porque esa rueda no solo gira sobre su eje, sino que también se desplaza espacialmente.
Como hemos dicho, el cumplimiento de un solo ciclo, esto es, el cierre correcto de un ciclo iniciado (que se evidencia al consumar su propia etapa de reposición) nos asegura el desarrollo de la vida individual o de la especie involucrada en dicho ciclo: en el ciclo, con su cumplimiento se ha aumentado la cantidad y/o la calidad de la vida, sin pérdidas.
Pero la película no termina allí. El siguiente ciclo se afirma en el anterior, surge desde él, por tanto lo que había sido desarrollado en el primero, será re-desarrollado en el segundo. Y así sucesivamente.
Un primer ciclo extrae riqueza, la usa para el mantenimiento-mejoramiento de la vida (mejora su calidad-cantidad), y la repone, quizá en la misma cantidad, quizá en mayor cuantía, pero la calidad ya fue aumentada por esa acción. El segundo ciclo, extrae la riqueza repuesta por el primero, la usa con un segundo fin cualitativo (para el mejoramiento-mantenimiento de la vida), y la vuelve a reponer, quizá también en mayor cantidad. Y así sucesivamente.
Como vemos, este ciclo simple tiene dos etapas bien definidas, extracción y reposición. Cada una se desarrolla, es decir, pasa de un estado inferior a uno superior o, para clarificar la idea que en este momento queremos hacer notar, cada una de esas dos fases, dentro de un ciclo dado tanto la extracción como la reposición pasan por tres momentos diferentes de desarrollo-uso-redesarrollo o, en su aspecto atinente al ser humano, desarrollo-consumo o usufructo-redesarrollo, y así sucesivamente.
De esa manera, podemos asegurar con total honestidad que el consumo, el uso o el usufructo de aquello que aumenta o mejora la vida, nunca es un gasto, una pérdida, ni siquiera una degradación. Para la vida, para la dinámica vital, para el propio entorno, el hecho de consumir o usar un bien siempre es un beneficio, un progreso, una mejora.
Así como no podemos conocer ni aventurar el tema de una película basándonos en un único y aislado fotograma de ella, tampoco podremos afirmar que exista una pérdida al fin del ciclo porque nos parece que ha existido un gasto irreversible. Aunque pudiera considerarse la existencia fugaz de un gasto dentro de un momento definido y muy preciso del ciclo en cuestión, su culminación siempre nos asegura lo contrario. El CEN nos confirma que el uso o consumo de un bien no puede generar una pérdida o degradación, ya que el posible gasto sólo es –o puede ser-, a lo sumo, un estado efímero del ciclo. Porque es evidente que ningún gasto fugaz que mediante él termine aumentando o mejorando la vida, es permanente. Todo gasto es reversible. Siempre es, al final del ciclo, un beneficio.
Es decir, los que hacen uso del segundo principio de la termodinámica (conocido por entropía) como principio raptado a la física y embutido a la fuerza en la economía, transfiguración mediante, lo utilizan para justificar el mito de la escasez, que no es más que un fábula perteneciente a la cosmogonía de las economías primitivas, sin relación alguna con la termodinámica, ni con la gravedad, ni con ningún otro principio físico. Estamos viendo, por el contrario, que el orden del ciclo y su cumplimiento estricto aseguran el desarrollo, que la abundancia no sólo es preferible a la escasez sino que es un posible económico.
[Alberto] (Pablo, de esta manera creo que la física como ciencia natural queda apartada de la discusión. Lo sigo incluyendo porque deseo que esto provoque una reacción en los entrópicos sociales –no de los físicos específicamente- que es lo yo estoy buscando. Mi intención es mojarles la oreja a los teóricos de la economía primitiva)
Para curarnos en salud ante el tan habitual discurso derrotista de ciertos analistas de la economía que hacen un uso retórico y arbitrario del principio físico conocido como entropía, extrapolándolo más allá de toda lógica, debemos hacer notar que la Tierra, su economía incluida, es un sistema que cuenta con una fuente externa de energía con una reserva de al menos otros cinco mil millones de años más, en los cuales suponer un condicionamiento a su posibilidad de desarrollo sostenido amparándose en principios termodinámicos es, sin lugar a la menor duda, un ejemplo de que tanto en física como en Ciencias Humanas no se ha aprendido nada.
Pablo] Estos dos párrafos en
lila creo repiten mucho los conceptos, podrían ser revisados? A este respecto sugiero el siguiente párrafo, en rojo oscuro, pero haz con ellos, con los tres, lo que creas más adecuado, como LG me hizo notar en un email anterior, no quiero ser extremadamente insistente con el tema. Además aún faltan muchas páginas y seguramente los conceptos deberán ir ajustándose a medida que el proyecto avance.Muchos analistas económicos tradicionales, haciendo un uso retórico y arbitrario de la física, hechan mano muy a menudo del principo conocido con el nombre de entropía para justificar entre otras cosas los fracasos de sus modelos con los que la cruda realidad los abofetea a diario, así como el mito de la escasez tan a menudo gritado a los cuatro vientos. La verdad es que ni la termodinámica ni la gravedad y ni siquiera la astrología o los santos apóstold son los responsables de sus reiteradas mentiras y torpezas.
-acá incluir una referencia al anexo.(Aquí puede ir un llamado al Apéndice sobre entropía)
[Pablo] Estoy trabajando en él.
Vemos que el CEN, cumplido en su totalidad y cabalmente, siempre implica desarrollo o progreso.
[Alberto] Es así, aunque a Pablo no le guste el uso de palabras absolutas.
[Pablo] Acepto y no me quejo más, pero si pudiera decir una cosita más, que no lo voy a hacer, diría que ese malestar también tiene gran arraigo en la necesidad de evitar que los popperianos encuentren una excepción o al menos una posible excepción que no podamos desmentir categóricamente, e incluso a pesar de que ésta sea altamente improbable y extremadamente ridícula acaben poniendo en tela de juicio el razonamiento base y por consigueinte las conjeturas y afirmaciones vinculadas a él. Ooopsss! .... lo dije, sorry!Si no se cumple en su totalidad o en algunas de sus etapas, inevitablemente se generará una degradación (vista como involución) o, en su defecto, un equilibrio (sin avance ni retroceso) de la sociedad y/o de la naturaleza involucradas en ese CEN. (ver "Estudio del desarrollo o la degradación según las etapas del CEN" al final de este mismo capítulo)
2.2 El CEN de la humanidad
Por ahora no le den mucha pelota a esto. Pueden pasar al siguiente punto 2.3
Es un simple recordatorio que sufrirá variantes. Igualmente, se escuchan quejas.
El hecho de formar parte de la riqueza universal, encarnando su valor máximo, convierte a todo ser vivo en un objeto del principal derecho: el del mantenimiento y mejoramiento de esa vida que posee y lo posee. En tanto que formar parte de la humanidad hace que ese principal derecho conlleve además el agregado de digna responsabilidad. Aquel derecho elemental de vivir adquiere para el hombre otra particularidad: en él pasa a ser el derecho a vivir dignamente.
Sólo en sentido económico, definimos una vida digna como la vida que tiene asegurada su alimentación, su salud, su educación, su esparcimiento, su vivienda, su libertad, su independencia, en fin, una vida sin necesidades materiales por satisfacer. Ése es el objeto de la economía que estamos desarrollando.
Definimos como cosa artificial, en puro sentido económico, a la transformación, por la propia mano del hombre o por cualquier artefacto que él utiliza como herramienta, de algo natural en otra cosa no natural (un producto, mercancía, artículo, etc.). Así, lo artificial es derivado de lo natural. Es hijo de la naturaleza y del trabajo: "ella es su madre y el trabajo del hombre es su padre". Sin embargo, aunque un hijo tiene mucho de sus padres, él no es su padre ni es su madre, sino que es otra persona; una mercancía tampoco es enteramente una transformación de algo natural ni es totalmente trabajo, sino una combinación singular, muy particular, de ambos componentes, con sus propias particularidades que la hacen ser lo que es y no otra cosa. Cada tipo de mercancía tiene dichos componentes en diferentes proporciones; cada una tiene sus propiedades, sus características que la hacen ser diferente de las demás.
Sólo la propia naturaleza –erupciones volcánicas, inundaciones, sequías, huracanes, el hombre como integrante de ella, etc.- puede destruir y, a su vez, reponer esa riqueza. La diferencia fundamental entre la reposición natural y la artificial está dada por la velocidad en la que se realiza. El uso o explotación de la pachamama por parte del hombre, cuando la explota artificialmente, debe finalizar con la reparación del daño y concluir su ciclo productivo con un resultado positivo o, como mucho, igualado, en el momento del balance final de cada CEN inmiscuido. La principal tarea humana propiamente dicha se mide según ésta reparación, según cumpla con la terminación del ciclo iniciado.
La producción es una doble acción: en primera instancia, la transformación por mano del hombre de riqueza natural en mercancías, y en segunda instancia, la reposición de esa riqueza natural extraída: es una acción cíclica de forma helicoidal o en espira. El punto de partida de la producción es ejecutado por el hombre en su papel de productor, el punto intermedio es el del hombre en su papel de consumidor (benefactor), el punto final está en la reparación de la riqueza extraída a la naturaleza que posibilitó esa producción, ejecutada mediante ambos roles: el de productor y el de benefactor.
El hombre no domina la naturaleza ni ella está puesta a su servicio, sino que es el único animal que puede hacer reversible el proceso destructivo que conlleva su actividad vital, que sólo sucede en ella y que de ella depende. Los animales, diría Lavoisier, ni la crean ni la destruyen, sólo la transforman. Ningún integrante vivo de la naturaleza, de su riqueza, puede ser considerado mercancía (riqueza artificial); ni se compra ni se vende ni tiene por "padre" al hombre. Sólo lo producido por la mano del hombre puede tener esta característica; cualquier fruto de una labor humana es artificial, incluso el de aquella que se dedica a la producción sostenida de seres vivos, animales o vegetales: ella no es más que la tarea de reposición de lo anteriormente sustraído a la naturaleza; es la devolución a la pachamama de lo quitado: y éste es el verdadero trabajo productivo del hombre, que sólo sucede al final de su CEN particular.
El hombre primitivo, cazador recolector, transformaba la riqueza sin destruirla; utilizaba la forma general, natural, de relacionarse con ella: la extracción gratuita no perjudicial (en el sentido económico del CEN) y por tanto, sin la necesidad de su reposición; la propia naturaleza se auto reponía a su velocidad. El proceso artificial moderno, social, "racional", de producción, hace que esa riqueza se destruya definitivamente, ni siempre ni nunca irreversiblemente, con o sin la transformación de ella en riqueza artificial. El hombre como productor, por tanto, tiene la posibilidad de destruir y la obligación –con la pachamama y así consigo mismo- de reparar el daño que produce, de reponer a la velocidad que él decida aplicar la riqueza que toma y consume: de reconocer que esa toma no es gratuita, sino que por el contrario, bien la hace valer para sí. Tiene la obligación de, mediante dicha restauración, cerrar el ciclo que él comenzó, en lo posible de una forma mejorada, perfeccionada, superior.
Todo fruto de la producción humana tiene por fin esencial el ser consumido o usufructuado, sin importar la diferenciación entre esas dos formas de representar la riqueza de la pachamama. Pero la forma de producción social y artificial (la actual, la que utiliza una enorme variedad de herramientas aceleradoras de la producción y que se llama genéricamente modo de producción) es la única que necesaria y forzosamente debe llegar al hombre como consumidor, debido tanto al cometido esencial de su producción (el consumo de ella), como por la forma destructiva en que tal producción se origina. La actual velocidad de producción de riqueza artificial es destructora de la riqueza natural; si no logra tal objetivo pasa a ser depredadora, devastadora, anti-económica.
El valor económico de la riqueza artificial (la producida por la humanidad), su significado, razón y sentido, se obtienen desde y en ese estado social, no individual, que contiene y se conforma del trabajo del hombre. En especial de aquella labor que repone lo extraído, pues es el único trabajo –a diferencia del extractivo y del industrial- que reproduce riqueza natural, no artificial, riqueza que contiene valor, valor social, valor que es concreto, medible, calculable, representable en números: el valor numérico de la reposición nos permite darle valor a la riqueza natural. Para ello se usa habitualmente un sistema monetario como formato de medida de esos valores.
Reiteremos que una mercancía –el prototipo del producto artificial- no es en su totalidad una transformación de algo natural, tampoco es totalmente trabajo, sino una combinación singular de ambos componentes, por lo que el valor de una mercancía está dado por una composición particular de elementos (naturales y artificiales) y la energía utilizada para transformarlos en aquélla.
En el proceso de producción de un bien, el hombre debe ser consciente de que toma prestado de la naturaleza parte de su riqueza, no gratuitamente, dañando a aquélla y destruyendo a ésta como tal: debe darse cuenta que su accionar productivo se inicia mediante una extracción, una deuda. A partir de ese momento la riqueza natural por él destruida pasa a ser materia prima, no natural. De allí su desarrollo: lo natural es transformado, por intervención humana, en artificial. En la tala de árboles, sea para producir leña o madera, el árbol ha dejado de ser riqueza natural para pasar a ser materia prima, riqueza artificial. El árbol ya no existe como tal, sólo es leña o madera, y desperdicios. Todo trabajo humano se realiza sobre objetos que fueron naturales pero que ya no lo son. La pesca por ejemplo, consiste en destruir vida marina para transformarla en otra cosa –alimento, aceites, artesanías, etc.-. Un pez al morir naturalmente se transforma en pescado; al morir artificialmente –mediante un CEN- se hace materia prima.
Llamamos perjuicio a toda tarea humana que destruye riqueza de cualquier tipo para la producción-distribución de un bien cualquiera, y que no cierre el ciclo de ese bien -o ciclo económico natural- mediante la reposición de lo que se extrajo a la naturaleza como ingrediente fundamental para dicha producción: es perjuicio todo lo que hace irresponsable e indigno al hombre. Se evita mediante un camino (el distributivo) de dos sendas: el consumo de lo producido (una reposición indirecta y automática de lo extraído) y la reposición de lo destruido (la resiembra, la reposición directa y voluntaria, realizada mediante el trabajo del hombre). Ellas son las dos únicas formas de devolver el "préstamo" que se adeuda a la pachamama. La destrucción o apropiación de riqueza natural o artificial sin reposición es una apropiación de riqueza sin culminación del ciclo que la generó; es irresponsable e indigna. Es una apropiación indebida: no cierra su ciclo, es depredadora. El perjuicio económico producido por la apropiación de la riqueza sin su reparación es, para el CEN, una falta socio-económica; toda la sociedad es la responsable y la perjudicada, por incentivarlo o por permitirlo. Mientras haya especulación económica o corrupción política habrá perjuicio, mientras haya un desempleado habrá perjuicio, mientras haya una enfermedad incurable habrá perjuicio. Todos son males evitables, por ello indignos.
A la especulación –tal como a la corrupción- la definimos, CEN mediante, como la obtención de beneficios desde el perjuicio de otros, como apropiación indebida; ella se hace evidente en la apropiación de ganancias sin la creación o el aumento de una riqueza que sea justificada con el cumplimiento de una o más etapas del CEN que la involucra.
La porción de riqueza universal que el hombre utiliza para su beneficio, que es la conjunción de la riqueza natural utilizada y repuesta más la nueva riqueza artificial creada, es lo que llamamos riqueza humana (riqueza H).
2.3 Porqué ciclo económico.
Es económico porque, como ya está dicho, es el ciclo que se cumple en la relación AV/ENTORNO. Y tal relación es el objeto de estudio de la economía como disciplina científica en la definición del postcapitalismo CEN. Así, el ciclo es económico porque esa relación específica es cuantificable.
Se cuantifica a través de otra relación, ya que al ?entorno?, al denominador de la relación dada, no podemos por ahora cuantificarlo como debemos. Esa otra relación es: AV REPONEDORA/AV EXTRACTIVA. Es evidente que ambas acciones se refieren a -y sólo pueden ejecutarse sobre- el entorno, por tanto, no se pierde precisión.
En todos los animales (excepto el ser humano) esa actividad es inconciente. Es la propia naturaleza quien se encarga de realizarla, a velocidad propia, a la velocidad de la evolución, a velocidad evolutiva. Si se producen desequilibrios, estos se corrigen por ella a esa velocidad.
Cierta cantidad dada de vegetales necesitan cierta cantidad apropiada de nutrientes para subsistir, los que a su vez generan cierta cantidad de nuevos nutrientes, y así sucesivamente.
Tal relación descrita es una relación que, si todo se hace correctamente,
-[Pablo, comentario de una respuesta previa] siempre estas afirmaciones categóricas como ser el "siempre", "nunca", "imposible", y otras por el estilo, me causan una sensación de culpa por "credulidad absoluta" si las dejo pasar sin quejarme o por "intento de confundir a la apurada" si las digo yo. Me parece que esa afirmación podría hacerse igualmente tajante sin recurrir al "siempre" o, al menos, explicando los porqué de tal axioma .
[Alberto] Pablo: es categórica, las aceptás o reventás. Si realmente podemos utilizar las palabras "siempre", "nunca", "imposible", "infinito", "eterno", etc., debemos usarlas. Al fin y al cabo vos estás expresando una diferencia de matiz, a la que intenté hacer caso, pero hemos llegado al punto en que si no usamos el sentido de la palabra "siempre" cuando debemos decir "siempre", estamos mintiendo a los demás y estamos mintiéndonos a nosotros mismos.
[Pablo] Cuando tenés razón tenés razón, las palabras hay que usarlas sin miedo ya que a veces los sinónimos no transmiten el espíritu de lo que se quiere decir. Solamente espero que no nos topemos con excepciones que arteramente esgrimidas nos hagan andar pisando huevos. A este respecto no se me ocurre ninguna en este momento, pero estoy seguro que tanto a tí como a LG, guerreros de la pluma, se le pueden ocurrir algunas que tal vez convenga discutir para estar preparados, como en el caso de la entropía, aunque no incluyamos ninguna referencia a ellas en los escritos-
nos da un resultado igual o mayor que la unidad. Si la reposición es igual o mayor que la extracción, su relación es siempre mayor que uno.
¿Por qué somos tan absolutos, tan estrictos? Por una sencillísima razón: esta es una expresión matemática de las más simples: si el numerador es mayor que el denominador, su relación es mayor que la unidad.
Es decir, sin dudas aumenta cuantitativamente la vida (y es probable que en cierto caso lo haga cualitativamente) sin degradación del entorno y hasta con desarrollo de ambos, vida y naturaleza circundante.
Es la propia naturaleza quien nos muestra, a través de su ciclo, que la utilización apropiada del medio ambiente por parte de los seres vivos no sólo no es negativa para él sino que es provechosa, puesto que también lo desarrolla. Es la pachamama quien se auto desarrolla. Y lo hace en forma sostenida y permanente.
También es fácil deducir lo contrario. Si se extrae más de lo que se repone, la relación matemática nos dará un resultado menor a la unidad, algo que resulta sencillo de comprender. Pero incluso esta desigualdad económicamente negativa puede darse por una sencilla diferencia de velocidad en la ejecución de ambas actividades vitales: si se extrae riqueza a mayor velocidad de la que se la repone, habrá un resultado menor a la unidad en esa relación. Esas velocidades, al fin y al cabo, son la explicación más precisa del desequilibrio.
Eso es lo que quisimos decir con que "si todo se hace correctamente". Primero, porque la velocidad de extracción es el resultado de una decisión tomada, es un hecho voluntario, deliberado, intencional, no determinado por causas externas a una decisión humana. Se decide extraer más rápido de lo que la naturaleza puede reponer por sí sola, o en todo caso, de lo que el hombre es capaz de reponer por su propia acción, e incluso en una combinación de ambas.
Los seres humanos DEBEN reponer en la adecuada medida lo que extraen para garantizar el mantenimiento (o el mejoramiento) futuro de las condiciones iniciales originarias. Así, el resultado de la relación que estamos tratando será, siempre, mayor o igual a la unidad.
El mantenimiento de ese equilibrio necesario entre extracción y reposición de nutrientes depende, entonces, de la velocidad de extracción que se utilice. Hasta ahora, excepto por catástrofes naturales (caso de la desaparición de los dinosaurios, por ejemplo), sólo el hombre ha sido capaz de modificar voluntariamente esa velocidad de extracción, por tanto es el que ha modificado el resultado numérico de dicha relación. Tal acción la ha llevado a la práctica intencionalmente, lo que no quiere decir que lo haya hecho racional o concientemente.
[Alberto]
Como verás Pablo, hice caso de algunas de tus puntualizaciones, pero tu sabes que el resultado de dividir 2/2 es uno, que 2/1 es mayor que uno y que 2/3 es menor que uno. Siempre.[Pablo] Mi último comentario es válido acá, las palabras hay que usarlas, lamento haber sugerido lo contrario. Sin embargo me huele a que hay una pizca de confusión acá entre lo que quice decir y lo que tu aclaración sobre el resultado de las fracciones me hace pensar. Si, efectivamente, el resultado de 2/2 es siempre 1, pero mi incomodidad con el uso del "siempre" no se refería a la operatoria, sino a la idea expresada en palabras de que [las escribo de memoria así que no son textuales] EL MERO HECHO DE EXTRAER GARANTIZABA UN DESARROLLO, o algo por el estilo. Ya sé que esa afirmación estaba condicionada a que el ciclo se cerrara, pero puede servirle a los chicos malos para agarrarse de algo, y ya sabemos que ellos siempre se agarran de algo aunque tengan que torcerlo y maquillarlo. Pero como dije antes, si ese no es el caso y hay que defender el "siempre" a capa y espada contá conmigo desde yá!
La actividad vital de extracción actual del ser humano, (merced a la enorme capacidad del modo de producción empleado y al grado de tecnología alcanzado en sus medios de producción) ha sido efectuada a mayor velocidad que la acción que permite la reposición de lo quitado a su entorno. La dinámica vital reponedora en muchos casos no acompasa a la extractiva, a pesar de ser el hombre muy capaz de hacerlo, en la mayoría absoluta de los casos. Ha dejado, por desgano o desdén (léase intereses egoístas especialmente), que la propia naturaleza, a su lenta velocidad evolutiva, intente corregir todo el daño que él hace.
Esa es la explicación de la degradación (devastación, depredación) del medio ambiente.
Y el CEN nos permite representarlo, analizarlo y mostrarlo numéricamente, como lo demuestran los gráficos agregados.
El planteo analítico simple está dado en el texto: si la relación es = 1, hay equilibrio. Es decir, puede no haber desarrollo, pero seguramente no hay degradación.
Si se obtiene una desigualdad (<1 o >1) la relación entre ambas AV es desequilibrada.
Que haya más reposición que extracción (>1) indica un desequilibrio positivo económicamente. Hay desarrollo: la riqueza H ha sido o será aumentada.
Que haya más extracción que reposición (<1) señala un desequilibrio negativo económicamente. Esta situación ha sucedido y sucede demasiado frecuentemente en las economías primitivas. Es la representación numérica del lucro mezquino, de la ganancia fácil. De la depredación. La riqueza H no es aumentada.
Pues bien, cualquier dato referido a la pesca industrial, por ejemplo, o a la extracción de minerales (cobre por ejemplo), incluso la extracción de petróleo generan ese tipo de desigualdad negativa económicamente (<1) : la AV extractiva es mucho mayor que la AV reponedora (ésta es muchas veces igual a cero). Hay miles, cientos de miles de ejemplos sobre ese punto. Cualquiera es válido.
La relación económicamente positiva, la que aumenta H, la que se representa en la relación con un resultado de igual o mayor que la unidad (=1 o >1) se observa continuamente en la agricultura o la ganadería. La reposición es casi siempre mayor a la extracción. Hay miles, cientos de miles de ejemplos sobre ese punto. Cualquiera es válido.
Por eso el que estamos analizando es un ciclo económico.
La siguiente tabla muestra la explotación de recursos acuáticos que realizó Uruguay en el año 2003. De las toneladas extraídas, no se repuso una sola. Hubo una pérdida económica: la riqueza H fue degradada incontestablemente, porque la relación AV Reponedora/ AV Extractiva < 1
(Se profundizará)
2.3 Porqué natural
Se desprende claramente de todo lo anterior porqué el ciclo económico es natural. Esta característica es totalmente notoria en la relación de las especies animales y vegetales con su entorno. Ellos mismos son naturaleza. La relación AV/E es una relación natural. El hombre también es un ser natural, pero ha modificado, como ya dijimos, las velocidades de extracción y reposición.
La forma de relacionarse con la pachamama que cumplen todos los seres vivos, sin excepción, es una forma natural. Para alimentarse, reproducirse y protegerse (para vivir) ellos toman parte de la riqueza natural que les rodea, transformándola claramente, pero sin destruirla irreversiblemente. Por eso es que ellos no necesitan de la reposición conciente o voluntaria de lo que sustraen a causa de su actividad vital, sino que es la propia naturaleza en su conjunto (el "resto" de ella) la que se encarga de hacerlo, evolutivamente o de "seleccionarlos" para pagar las consecuencias. En estos casos, ella cambia directa y automáticamente de un estado cualitativo natural a otro, sin necesidad de procesos intermedios (es una relación que aparenta ser proporcional y que sucede dentro del ciclo de la naturaleza), siendo a su vez reversible: la naturaleza se "autorrecicla". Esta forma de relación es genérica, la cumplen todas las especies animales y vegetales, incluyendo al hombre anterior a la revolución industrial, el que habitó la tierra antes del modo productivo en aplicación, aquel que vivió en los variados sistemas sociales que ocuparon la mayor parte de su historia. El caso del hombre actual es el mismo. Podría ser "seleccionado" por la evolución a pagar el precio de su error de falta de previsión, si no planifica la explotación de la naturaleza de la forma apropiada.
Sin embargo, en la dinámica humana se observa que, con el tan efectivo modo de producción que hoy utilizamos y la tecnología aplicada en los variadísimos medios de producción, la relación AV Reponedora /AV Extractiva ha sufrido un cambio inocultable. Ella se ha artificializado por el hombre.
El modo de producción en uso, el actual, ha aumentado enormemente la velocidad extractiva pero no la ha acompasado con una velocidad de reposición correlativa. Los motivos esgrimidos por las economías primitivas no son otros que los llamados "beneficios": aumentos de beneficios rápidos por el lado de la extracción, búsqueda de disminución de costos por el lado de la reposición. "Aumentar la extracción significa y se representa como mayor producción, y ésta es beneficiosa", dicen esas economías, todas ellas. "Disminución de costos es otra búsqueda necesaria", dicen ellas, todas. Sin embargo, la más elemental contabilidad primitiva nos dice que no se puede gastar más de lo que se recauda, o dicho en palabras del CEN, no se puede extraer más de lo que se repone.
A la reposición, generalmente, no la consideran como producción ni como inversión, sino que la consideran como costo, por tanto, debe ser evitada (el caso de la pesca industrial es arquetípico). Lo malo es que esa consideración no tiene otro asidero que la avaricia, y se afirma en la falsa creencia descrita. Lo peor de eso es que esa consideración es económicamente equivocada. Y esta aseveración también la podemos representar numéricamente: la simple observación de los gráficos más arriba mostrados ya nos lo demuestra, y a su vez, lo hace la conclusión a la que arribamos a través de ellas: el desequilibrio menor a la unidad entre las dos velocidades es económicamente negativo.
Por un lado, la aplicación de ese modo de producción ha mejorado casi sin solución de continuidad la posibilidad del bienestar del hombre. Su capacidad productiva es tal que es técnicamente posible alcanzar el bienestar general y sin excepciones. Esa capacidad enorme bien puede utilizarse para reponer lo extraído, ¿por qué no se lo hace? No se lo hace por una razón puramente conceptual, por suponer que sólo alcanza con producir, y ésta es sinónimo de extracción e industrialización, sin lugar para la reposición. Esta se considera un aumento de costos, no una inversión productiva.
Esta suposición se basa en el productismo, en ver a la producción sólo en sus aspectos extractivos e industriales, en no ver la producción como una conjunción de extracción y reposición. Bien saben los productores pecuarios, los de cerdos y de aves, bien lo saben todos los agricultores, que es tan importante el trabajo de extracción (o cosecha) como el de reposición (o siembra), que un trabajo sin el otro no alcanzan, que sin la re-siembra no habrá una segunda cosecha.
Para el CEN, el concepto "modo de producción" equivale a "modo de extracción-reposición", porque producción es, en definitiva, la conjunción de extracción y reposición, no sólo una de ellas.
La tecnología es el mejoramiento de las herramientas que utiliza el hombre, mejoramiento que ha implicado el aumento de su capacidad extractiva, a tal punto, que la falta de una reposición correlativa puede catalogársela de depredadora. El uso de esos instrumentos es el que ha artificializado (como sinónimo de "desnaturalizado") el proceso extractivo.
Las herramientas en uso (entendidas como lo que son, como extensiones de su cuerpo, miembros, sentidos y cerebro), han aumentado exponencialmente la capacidad productiva del ser humano, es decir, la capacidad extractiva de los recursos naturales. No se ha preocupado el hombre (a pesar de ser totalmente capaza de hacerlo) en utilizar o diseñar nuevos instrumentos de reposición que acompasaran las velocidades extractivas. Y esto ha causado el desequilibrio ecológico la extinción de especies, la infertilidad del suelo, el envenenamiento de las aguas, y lo que es peor, no solucionó la pobreza ni el hambre. Es decir, el hombre ha desnaturalizado todo, lo ha artificializado todo.
¿Entonces, por qué seguir llamándolo ciclo natural?
Porque a pesar de haber artificializado el hombre el proceso extractivo y de ser capaz de artificializar el reponedor, para acompasar las velocidades y así lograr que la relación extracción/reposición se iguale o supere a la unidad, es en la pachamama donde se observan y se realizan los resultados. Es la propia naturaleza la que, al fin y al cabo, se perjudica o se beneficia de ese accionar con resultado artificial. El que se hace evidente en todos (absolutamente todos) sus integrantes, en la posibilidad de su existencia, pero especialmente se evidencia en la vida del propio hombre.
En "La naturaleza de la riqueza" se puede leer: "La vida es actividad, acción, energía. Su accionar transitivo (el trabajo como empleo, comprendido no en su condición de método de aplicación de un oficio o profesión sino entendido como único medio legal de "ganarse la vida") es una actividad que consume cierta energía (en su definición clásica) para permitir el acceso a los medios que abastecen el organismo que produce y reproduce esa misma energía. Dichos medios materiales son lo que llamamos genéricamente "consumo", o en forma particular "mercancía", que permiten reponer la cantidad de energía consumida en su búsqueda y excederla, satisfaciendo necesidades o deseos". El cuerpo humano, como el de los demás seres vivos, es un organismo capaz de transformar un tipo de energía en otro; toma y consume materiales que le alimentan, y esa energía es transformada dentro del organismo en energía vital, muscular y cerebral.
"El consumo es la actividad que distribuye la energía que permite la existencia de todas las otras actividades que realiza ser vivo, cada hombre. Es decir, el consumo es la vida y está en ella".
De la naturaleza se obtiene la riqueza. La mayor y mejor riqueza suya es la vida. La vida, su mantenimiento y mejoramiento (su desarrollo), es el objeto central del ciclo económico. La vida "esyestá" representada por esa energía vital que la hace ser lo que es (y de la que sólo ella es capaz). (Nota: el término energía debe ser tomado en su sentido material, científico, como capacidad para realizar un trabajo, es decir, como fuerza de trabajo, como capacidad de realizar transformaciones sobre la materia, a partir de ella).
Esa energía vital todo lo puede y todo lo mueve, porque, a la inversa de lo que sucede con las energías que no provienen de la vida, en términos sociales la fuerza de trabajo es energía inagotable. Mientras hay vida existe esa energía, que no se degrada ni disminuye, que es reversible, reponible, restaurable. Es una energía que siempre aumenta, en términos sociales. Y es regulada intencionalmente por el propio hombre: se necesita más, se trabaja más; se necesita menos, se trabaja menos. Es una energía regulable por su propio emisor, y de manera natural. Por todo lo dicho es la mejor energía con la que contamos. Ella también es natural.
El factor T, uno de los únicos dos factores económicos de la economía postcapitalista, es esa energía. Es un factor multiplicador de la riqueza H y es uno de sus componentes fundamentales de ésta. Debe ser entendido como conjunción inseparable de fuerza física y de conocimientos.
Hemos llamado vida, en un sentido puramente económico, a la riqueza universal más importante, al mayor logro natural. La terminación natural de una vida es una transformación en calidad de la riqueza universal; es una etapa más de ambas. En cambio, la terminación no natural de una vida es una pérdida irreparable, un cataclismo: es una transformación cuantitativa de signo negativo. Cualquier terminación no natural de vida es pura destrucción, es perjuicio, es ruina. La muerte de un ñu por una manada de leones es una transformación natural de la riqueza universal, es una muerte que genera vida. La caza de animales sin un fin transformador en la calidad –que sólo lo logra el consumo para el mantenimiento o mejoramiento de otra vida- es perjuicio puro. El hombre es el único ser que comete este crimen, y el único que lo puede y debe evitar o enmendar.
El aumento de vidas es un aumento de la riqueza universal. El mantenimiento de la vida es mantenimiento de la riqueza natural. El mejoramiento de la vida es mejoramiento de la riqueza humana. Vemos así que el concepto de riqueza, sin importar su tipo, siempre es social, nunca individual, que es un sinónimo con sentido económico del concepto de naturaleza.
El uso social práctico (con resultados cuantificables, económicos) de esa riqueza universal (H) hace cumplir un ciclo, como vimos, de "vida a vida" en la naturaleza, ciclo que se rige por la transformación de una vida A en una vida B (el desarrollo de la vida en general, el de un integrante de la naturaleza en otro distinto), la que al finalizar, vuelve a formar parte de la inicial; o de una vida A en una vida A" (el desarrollo de la vida de una especie en particular, otra transformación cuantitativa y cualitativa), que es la expresión cabal de la búsqueda del bienestar general.
Vemos así, con todo lo dicho, que tal transformación (el mejoramiento de la vida) posee dos formas de relación con la pachamama: una estrictamente natural y otra, a esta altura de la historia, artificial. Que, a raíz de la energía humana, ambas formas no son independientes, sino interdependientes, son formas diferentes que toma una misma cosa: la riqueza universal, es decir, la naturaleza. Ella es única, sólo que va transcurriendo por un proceso cíclico propio durante el cual se va desarrollando; sufre cambios cualitativos y cuantitativos, los que de por sí componen o conforman los diferentes momentos o etapas en que se divide ese proceso cíclico al que hemos llamado ciclo económico natural. (inconcluso)
2.4 Porqué es un ciclo de "producción y distribución"
Lo que hemos estado llamando actividad vital se conforma de eso, de producción y de distribución.
Hemos visto así que la actividad principal de todo ser vivo es justamente esa: vivir. Que la caza en grupo de un mamut (acción que podemos utilizar como ejemplo de un nivel primitivo de la ?producción? social, en este caso grupal), sólo tiene razón y sentido si se realiza para su consumo colectivo; dicha producción social (llámese caza o cosecha o producción industrial en masa) nace para una distribución social y finaliza con ella: la producción se realiza, se hace real, en la distribución Y esto es algo tan innegable, algo tan cierto, desde prácticamente toda la historia del hombre, al menos desde el paleolítico.
(inconcluso)
*-*-*-*-*-*
Estudio del desarrollo o la degradación según las etapas del CEN:
1- Etapa de PRODUCCIÓN
1a- EXTRACCIÓN (subetapa). Se refiere a una actividad que sucede sobre la riqueza natural (N).
Con el simple hecho de su extracción siempre, inevitablemente, existe progreso: existía una riqueza natural "viva" (N), socialmente inaccesible, que ha sido transformada en "materia muerta" (materia prima, riqueza A), ahora socialmente accesible. La materia prima (A) es riqueza natural (N) más valor agregado por el trabajo (T) de la sociedad, haciendo una nueva riqueza A (siendo A > N). La sociedad cuenta ahora con una riqueza mayor que con la que contaba anteriormente.
Para no desperdiciarla o depredarla, es necesaria su UTILIZACIÓN (para ser consumida o usufructuada) y su REPOSICIÓN (ver punto 3).
DESARROLLO. Si esta materia prima (A) se usa o se consume directamente (ya es mercancía) sin necesidad de un proceso industrial (vegetales, fruta, carne, etc.) siempre sucede un progreso: su extracción no fue desperdiciada sino que cumplió con el fin de haberla extraído: ha aumentado la calidad de vida del consumidor o usufructuante. Es económicamente positiva (aumentó la riqueza H).
DEGRADACIÓN. Si la materia prima (A) no fue consumida directamente o no fue utilizada para la creación de un producto, con ella siempre sucede una degradación (descomposición, desperdicio). Es económicamente negativa (disminuyó A, es decir, disminuyó H) sin necesidad de considerar siquiera si se ha mantenido o superado, a través de la reposición, la riqueza natural N extraída).
1b - INDUSTRIALIZACIÓN (subetapa). Se refiere a una actividad que sucede sobre la materia prima A (ya no riqueza natural N).
La efectiva creación del producto (A') derivado de esa materia prima (A), de por sí es siempre un desarrollo. Y lo es por la simple razón de que ese producto no existía anteriormente y seguramente la sociedad lo necesitaba, para ser consumido o usado por ella. Como mínimo absoluto lo posibilitaron estas dos cosas: el T de la sociedad más la materia prima extraída . Ella es materia prima (A) CON valor agregado (siendo A' > A). La sociedad cuenta ahora con una riqueza mayor que con la que contaba anteriormente.
Para no desperdiciarla es necesario su CONSUMO o USUFRUCTO.
DESARROLLO. Si este producto (A') puede ser usado o consumido (como mercancía) por la sociedad siempre sucede un progreso: no se desperdició ni la materia prima /A) en la que se basa ni se desperdición el trabajo T que lo posibilitó (como mínimo absoluto). y su adquisición cumplió con el fin de haberlo producido: ha aumentado la calidad de vida del consumidor o usufructuante. Es económicamente positiva (aumentó la riqueza H).
DEGRADACIÓN. Si la materia prima ya extraída (riqueza natural "muerta"; fue riqueza natural, ahora es riqueza artificial) no es utilizada para la creación de ningún producto (por el motivo que sea), allí existe una degradación inocultable. Siempre sucede así, incluso habiéndose cumplido con lo que se dice en el punto 3, porque se extrajo riqueza natural sin otro fin que su destrucción (ejemplo, la caza furtiva).
2- Etapa de DISTRIBUCIÓN
2a - COMERCIALIZACIÓN (subetapa) NOTA: esta subetapa solo se cumple para la sociedad humana.
El simple hecho de la comercialización de la mercancía (proveniente directamente de una materia prima (A) por ejemplo una lechuga, o de un producto (A'), por ejemplo un par de zapatos) es siempre un desarrollo. A través de ella es que se logra la distribución social de lo producido socialmente. Lo que paga el consumidor (más precisamente benefactor) se distribuye entre TODOS los productores involucrados, se paga su costo social de producción (CSP), que debería ser igual a su precio de compra/venta.
Ese CSP contiene no sólo los beneficios de cada productor, sino también todos los costos (insumos, etc.) generados en las dos subetapas ya mencionadas, y también contiene el monto del parámetro isomérico que posibilitará la reposición de la riqueza natural que originó la mercancía en cuestión. (por más datos ver capítulo "Teoría del valor: el CSP)
2b -CONSUMO (subetapa)
Si la mercancía es consumida o usufructuada por el benefactor, como ya se expresó, sucede un desarrollo.
Pero además porque se mejora su la calidad de vida: se le satisfizo una necesidad. Y ese es el fin de toda la energía vital invertida para ello, más todo lo que posibilitó el acceso a dicha mercancía.
DESARROLLO. Su vida, la del benefactor, ha sido mejorada, es decir, pasó de un nivel de desarrollo inferior a uno superior.
El usufructo o el consumo (según el caso) de la mercancía creada, siempre mejora la calidad de vida de los integrantes de la sociedad inmiscuida. Porque ese fue el fin de cumplir con la actividad vital aplicada y concretada en etapas 1 y 2.
DEGRADACIÓN. Si sucede que la mercancía terminada no llega a usarse o a consumirse por cualquier motivo, aquí hay una clara degradación, siempre.
3- Etapa de REPOSICIÓN
Si la riqueza natural N original, la que fue transformada en materia prima (o producto o mercancía, según el caso) a lo largo de su propio CEN, es repuesta, se logra una culminación correcta del ciclo atinente.
Esta situación está representada en la relación CantidadRepuesta / CantidadExtraída =>1; es decir, se da un EQUILIBRIO (=) o igualdad de cantidades o, en su defecto, se da un claro desarrollo (>) ya que la cantidad repuesta supera a la extraída.
Es decir, en este punto puede haber desarrollo o, de lo contrario, equilibrio.
Vemos así que si se cumple cabalmente con la totalidad del CEN en cuestión siempre habrá desarrollo o progreso.
Si el CEN no se cumple en absoluto por una sociedad dada (como sucede con las economías en aplicación, que no lo utilizan), o no se cumple al menos en una sola de sus etapas, siempre habrá, como mínimo, algún tipo de degradación o involución, en la sociedad misma que lo aplica o en su entorno.
Como verán, aún falta culminarlo. Pero me gustaría saber su opinión de cómo viene la cosa.
Alberto S.