¿Qué es Europa?
Juan Jesús Ayala
En estos momentos de confusión traídos de la mano de un mal elaborado Tratado Constitucional se hace muy difícil saber que es lo que entendemos por Europa. Quizá tengamos que traer a colación la opinión de Edgar Morin sacadas de su libro Pensar Europa para tener alguna señal que nos indique el camino. "Europa es una noción geográfica sin fronteras con Asia y una noción histórica con fronteras cambiantes. Es una noción de semblantes múltiples que sería imposible reunir en una sobre-impresión sin crear confusión". Pudiera ser. Una vez más la historia marca. Estamos como al principio. Voces discordantes y hasta amenazantes salpican su geografía desde el laborismo inglés a la ultra derecha francesa pasando por el nacionalismo italiano que hace se esté creando un clima enrarecido que no hará, por supuesto, que se vuelva a los inicios del verano de 1939, pero a otros niveles si que se esperan guerras económico-mercanti-listas que van a poner a mas de un país europeo a los pies de otros.
Sabemos que Europa ha "fomentado" y ha "hecho" el mundo. Pero se nos dibuja en la mente un interrogante ¿qué es Europa en el mundo y que es Europa en su mundo? Europa sigue siendo una provincia periférica. No piensa por si misma. Y a veces cuando lo hace, como ahora, lo hace mal. Europa sigue mirando a los EEUU y se incómoda porque no llega a consolidarse como lo ha hecho la tierra del dólar aun con su euro en alza. Europa que ha sufrido en su cuerpo cientos de metamorfosis sigue sin encontrarse así misma. Y hasta se puede pensar que la intención de establecer nuevos lazos por medio del Tratado Constitucional que va camino del fracaso se hizo con la ayuda del maligno para que siga igual, sin encontrar el centro y mirando hacia afuera.
Y Europa en su mundo camina por la senda de la confusión desde el reconocimiento de sus héroes Don Quijote, Fausto o Don Juan que son héroes del fracaso y de la burla. Cada uno a su manera negaba la finitud y creía en lo ilimitado, ignoraban el principio de la realidad y siempre andaban empeñados en la búsqueda de lo sublime y de lo absoluto. ¿Para qué?
Europa anda confusa, dando palos de ciego y con unos líderes que no se ponen de acuerdo cuando antes sí lo hicieron; antes en las exposiciones teóricas para el encuentro constitucional y no ahora cuando la realidad apunta para otro lado. Tal vez la situación pueda recomponerse, pero no olvidemos, y parece un anatema, que la historia que rodea a Europa desde la vertiente política ha sido la sospecha y la traición. Europa se encuentra cómoda en el mercadeo y en el trueque. Fuera de ahí, a pesar de haber propiciado culturas y civilizaciones, no termina de encontrarse y dentro del mundo planetario-globali-zante sigue siendo satélite de si misma lo que le impide, de momento, caminar hacia un proyecto político común.