DESDE EL GUINIGUADA
QUÉ ESTATUTO NECESITAMOS
Félix M. Arencibia
Se acerca cada vez más la primavera a las puertas de un verano que se le espera rebosante de optimismo. Bencomo Marrero, el profesor nunca retirado, medita sobre el estatuto que cree necesita y se merece Canarias. Sobre el que se intentan poner de acuerdo los tres partidos mayoritarios poco espera debido a sus limitaciones. No se le pueden pedir peras al olmo. Apenas ha llegado a la opinión pública sus propuestas y no ha habido el necesario debate. Las universidades y otros sectores de la sociedad no se han implicado. Todo se deja en manos de los políticos profesionales, no se creen que puedan y deban aportar sus ideas para diseñar el futuro de nuestro Archipiélago.
Claro, piensa el viejo profesor, que en una colonia es difícil que se pueda dar este debate si no se admite la realidad. Piensa que nuestra situación geográfica y los problemas que tiene dibujan una sociedad colonizada: el índice más alto de paro a pesar de que se crean muchos puestos de trabajo, de fracaso escolar, los sueldos más bajos, el 25% de pobres en una comunidad donde se mueven grandes capitales, la superpoblación que soporta un territorio tan escaso… Esta sociedad no se ha despertado todavía para hacerse valer. Es necesaria la concienciación para caminar hacia una soberanía plena que nos permita el recuperar el control sobre nuestro futuro y poder compartirla posteriormente con quién decidamos.
Opina Bencomo que un nuevo estatuto tiene que ir en el camino que nos acerque a esa libertad que como pueblo nos merecemos. Por supuesto que esto no va a ser mañana, hace falta aunar esfuerzos para que a medio plazo se pueda alcanzar. Necesitamos una la "Plena Autonomía Interna" que nos permita avanzar en: Construir una economía equilibrada y no tan dependiente del exterior, que potencie los distintos sectores y no esté exclusivamente en manos del monocultivo turístico; ejercer la Delimitación Archipielágica del Mar Canario; facilitarnos un mayor aprovechamiento de nuestras riquezas en beneficio de todos los ciudadanos nuestro Archipiélago; potenciar y garantizar el conocimiento profundo de nuestras raíces culturales y de nuestros creadores para poderlo aportar a lo universal; disponer de una ley de residencia que evite una superpoblación que destruya aún más nuestro medio ambiente…
Piensa Bencomo que la UE reconoce el derecho de autodeterminación de Montenegro que ha decidido por mayoría su independencia, pero no lo aplica a otros países del continente, que es el caso de España que sigue atada al inmovilismo del destino de la unidad indisoluble de la patria que predicaba el franquismo. En este momento no debemos olvidar la figura de Secundino Delgado que abrió el camino a la toma de conciencia de nuestra situación de dependencia cronificada. Recuerda Bencomo los versos de nuestro poeta Teodoro Santana: "Son sagradas para nosotros las montañas, / y tras las montañas sólo hay el Gran Vacío…".
─ "… no debemos olvidar la figura de Secundino Delgado que abrió el camino a la toma de conciencia de nuestra situación de dependencia cronificada".