¿Qué pasa con el pueblo Saharaui?

Entrevista con Mohamed Salem M'Barek

Es una tarde de este otoño insólito que después de varios días de un sol esplendoroso, hoy se nos presenta con aspecto de sirimiri. Nos recibe en su casa de Ormaiztegi. Salem está convaleciente de una grave enfermedad que le ha debilitado su cuerpo. Aún así nos recibe con toda su amabilidad y al poco de comenzar la charla, pone en marcha la tetera y nos obsequia con un magnífico té del Sahara. Ataviado con su chilaba, preparando el té y conversando... no podemos evitar la sensación de que de pronto nos encontramos en una jaima del desierto agasajados por la hospitalidad milenaria de los pueblos nómadas del desierto.

Salem es saharaui, miembro del Frente POLISARIO, desde 1976 representante diplomático de la República Arabe Saharaui Democrática. Ha sido embajador en Escandinavia (Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca), en la India, en Londres, en Asia... Ha viajado por la mayoría de países de este mundo y a pesar de que en 1976 cuando salió del Sahara como representante diplomático de su país apenas conocía idiomas ni dominaba los secretos del oficio diplomático Salem se fue abriendo camino siempre con la causa del pueblo saharaui como guía. Ha sido recibido por embajadores, ministros, presidentes de gobierno. Después de tantos años ya conoce las triquiñuelas de la diplomacia y también de sufrir en sus carnes las miserias de la política internacional.

En la década de los 50 estaba en pleno auge la descolonización de los pueblos del norte de Africa. Marruecos siendo colonia francesa logró su independencia, Argelia tambien, Libia siendo colonia italiana se independizó. El Sahara era una colonia española y la historia les jugó una mala pasada. Su proceso de descolonización coincidió con el derrumbe del régimen de Franco. Y lo que debería de haber sido un proceso de descolonización que culminase con la independencia del Sahara se convirtió en un proceso inconcluso por la debilidad del gobierno de Madrid que Marruecos aprovechó para intentar apropiarse del territorio saharaui. Estalló la guerra y para asombro de Marruecos y del mundo entero, que esperaba algo así como un paseo militar sin apenas resistencia, el pueblo saharaui ofreció una resistencia feroz.

Marruecos comprendió que nunca lograría una victoria militar y se paró la guerra y se entablaron negociaciones. La ONU envió a James BAKER, ex secretario de estado norteamericano, como comisionado para encontrar una solución al conflicto. Después de negociar con las partes se llegó a un acuerdo conocido como PLAN BAKER firmado tanto por Marruecos como por el Frente Polisario. El eje central del mismo es la realización de un referéndum por la autodeterminación del Sahara bajo la supervisión de la ONU. Marruecos aunque firmó el acuerdo, ante el temor de que el resultado del referéndum fuese la independencia del Sahara, en la práctica ha puesto todos los impedimentos posibles para la no realización de dicho referéndum.

Y esa es la situación actual, un plan apoyado por la ONU pero que no se lleva a la práctica por el boicot de Marruecos que cuenta con el apoyo de Francia en el Consejo de Seguridad de la ONU (Recuérdese que Francia tiene poder de veto en dicho consejo).

¿Qué va a pasar ahora?

No se sabe, aunque el riesgo de guerra está latente. España tiene una responsabilidad histórica con el pueblo saharaui. El Sahara era una colonia española y era España quien debía de haber culminado el proceso de descolonización con la independencia del Sahara. No lo hizo pero aún hoy España tiene capacidad para liderar el proceso en esa dirección. Pero ocurre que España tiene también importantes intereses con Marruecos y claro, ahí entramos de nuevo en las miserias de la política internacional. ¿Habrá alguna vez una decisión internacional que se adopte por criterios de justicia y no por intereses egoístas?. El nuevo gobierno del PSOE ha iniciado su andadura internacional con unas declaraciones con respecto al Sahara bastante confusas y que han generado nerviosismo e inquietud entre los saharauis. Parece ser que después se ha rectificado pero se está a la espera de conocer la posición definitiva del Gobierno.

Salem se fatiga con facilidad, la enfermedad ha dejado a su cuerpo varado durante un tiempo pero no a su espíritu. Para Salem solo hacen falta tres cosas para afrontar una enfermedad grave:

1.- Una voluntad férrea de lucha, si quieres vivir tienes que luchar.

2.- Estar rodeado de cariño, de personas que te quieran.

3.- Tener buenos médicos.

El tiene las tres cosas por lo que se siente feliz a pesar de los pesares. Su sueño es ver algún día o que sus hijos puedan ver una República Saharaui independiente y que la historia, por una vez, se comporte de una manera justa con su pueblo.

Con él hemos estado y esto es lo que nos ha contado.

Actualmente miembro de la Delegación del Frente Polisario en Euskadi.

Yo en estos 30 años de lucha he sido embajador de mi país en la India, representante oficial del Frente Polisario en Escandinavia (Suecia, Dinamarca, Noruega y Finlandia), Londres y toda Asia, fui el que negoció y abrió la embajada de Irán en la época de Jomeini; también lo he sido en Andalucía.

Ahora como estoy aquí me dedico a ayudar a la delegación del Frente Polisario, especialmente a la de Guipúzcoa. Estoy muy a gusto aquí porque me he encontrado una gente maravillosa, algo increíble; personas muy "sanas", muy nobles, que te abren sus puertas y sus corazones a nivel de Gobierno, Ayuntamientos, Asociaciones, Instituciones, escuelas, prensa, en definitiva a todos los niveles. Es increíble la simpatía, respeto y apoyo que tiene mi pueblo en el País Vasco; los saharauis estamos muy contentos de esta solidaridad que es continuada en el tiempo.

Cuando yo vine a Guipúzcoa en el año 2001 me encontré con mucha simpatía y solidaridad hacia nuestro pueblo; ese año comenzamos a coordinar desde Donosti, donde nos dieron una oficina en el Palacio Bekoa, y ahora podemos decir que hemos avanzado en esa solidaridad, tenemos 12 Asociaciones de Amigos del Pueblo Saharaui en Guipúzcoa (Urretxu, Arrasate, Bergara, Zestoa, Zarautz, Tolosa, Oiartzun, Andoain, Hernani, Irun, Hondarribia y Donostia) espero no haberme olvidado de ninguna.

Allí donde vayamos las puertas se nos abren y esto es muy bonito. El Pueblo Vasco nos ha demostrado esa solidaridad a través del recibimiento de lo más bello que son los niños del Sahara. Niños a los que las personas de aquí le ofrece la misma sopa que le dan a sus hijos, los acogen en su casa durante dos meses. Hay que tener en cuenta que ese niño no es "fácil", viene de un desierto inhóspito donde no crecen los árboles, donde el sol quema, el aire abrasa, donde no hay nada más que arena. Esta familia acoge a este niño que no habla ni euskera ni español y se pasan los primeros 15 días hablando con mímica para comprenderse entre ellos. Los niños son los mejores embajadores del Pueblo Saharaui, vendrá descalzo, no tendrá chaqueta ni corbata gris como la tienen los diplomáticos pero son los mejores diplomáticos del mundo porque a través de ellos muchos pueblos y familias nos han reconocido y ayudado. Este es un programa que llevan los diferentes Ayuntamientos y Asociaciones donde traen 460 niños a todo el País Vasco y a Gipuzkoa, en concreto, llegan unos 150 niños donde se les acoge dos meses de una manera muy seria porque en esos dos meses intentan curarles de cualquier enfermedad que pudieran traer. Osakidetza les abre sus puertas y esto es muy importante ya que acoge a estos niños que llegan del desierto.

El objetivo de todo esto es que nosotros los saharauis no queremos que nuestros hijos crezcan ignorando que hay muchos pueblos del mundo que aman la paz, que aman al ser humano por ser humano sin hacer distinciones de religión; queremos que nuestros hijos vean que hay cariño por todos los lados y de esta manera no crezcan con odio aunque sea en un desierto donde sólo hay guerra e injusticia. Este niño al crecer va tomando responsabilidad y se va abriendo; de esta manera el que vaya a gobernar mañana nuestro país es ese niño, que es el espejo del futuro. Por esto es muy importante este programa para el Frente Polisario y el pueblo Saharaui porque son más de 10.000 niños que se mueven todos los veranos.

No te puedes imaginar con el cariño que reciben las familias saharauis cuando les visitan las familias que aquí acogen a sus hijos; se forma un puente de cooperación entre ambas familias. Las familias de aquí cuando van a pasar una semana al desierto se quedan prendadas de la experiencia.

En Gipuzkoa se han esforzado en mandar caravanas, es increíble , hay que recordar que han participado 52 pueblos, que durante tres meses la causa del pueblo Saharaui esta en la prensa vasca; como se ha recogido aceite, latas de atún,..., donadas por la gente; sin olvidar las donaciones de los Ayuntamientos y demás instituciones para comprar camiones de segunda mano y llevar toda esta ayuda. Las caravanas son importantísimas para nosotros porque la caravana que se formó el año pasado con todos los vehículos del estado español llegó a tener 100 vehículos.

Nosotros tenemos miles de ejemplos para agradecer que hace este pueblo por nosotros y Gipuzkoa en especial.

En el plano político, tenemos el Plan Baker que prácticamente está desechado, el cambio de Gobierno en el Estado Español que por un lado quiere intensificar sus relaciones con Marruecos y por otro lado el Ministro de Asuntos Exteriores Sr. Moratinos dice que tiene que haber diálogo en la búsqueda de una solución al problema saharaui. Y sin embargo la situación es delicada ya que parece que se va a comenzar a tomar decisiones ¿cuéntanos como ves la situación en estos momentos?

En primer lugar como bien sabéis el pueblo Saharaui no ha hecho la guerra por una ideología ni por un separatismo; sino que nuestro pueblo fue colonia española durante casi 100 años mientras Francia colonizaba Marruecos, Argelia y otros países que ahora son independientes. El pueblo Saharaui es un problema de descolonización y es por esto que tiene derecho a ser un país libre e independiente como cualquier país en África a partir de los años 50 del siglo pasado. Basándonos en estas razones, tuvimos la mala suerte que España hizo una mala y "muy negra" descolonización. No entendemos cuales fueron las razones pero sabemos que tras la muerte de Franco los políticos fueron débiles y vendieron el Sahara de una manera barata y sin ninguna razón. Creyendo que "con cuatro nómadas iban a terminar en seis meses" y el que el rey marroquí un hombre fuerte, con ejércitos, "iba a tomar el té, poner hierbabuena y su bigote" en El Aaiun.

Cuando España nos abandona, a pesar de que teníamos todo el derecho y que La Haya nos diera la razón, a pesar de la resolución de la ONU, hicieron el Acuerdo Tripartito. El rey marroquí engañó a Arias Navarro, presidente en aquellos momentos del gobierno español, diciéndoles que si les daba el Sahara les prometía que no reivindicaría Ceuta y Melilla , que ahora lo está haciendo, que les entregaría el 50% de los fosfatos, que no lo ha hecho, no pagar el canon por pescar en sus aguas, que tampoco ha cumplido. Y todavía este gobierno no lo ha denunciado, sigue callado, el tratado quedó en "papel mojado". Es muy triste.

Lo importante es que la gente entienda por qué lucha el pueblo Saharaui; somos un pueblo descolonizado, no somos un pueblo que quiere ser independiente porque le da la gana.

Luchamos y al final de todos los sufrimientos logramos poner "en jake" al rey marroquí; no le vencimos militarmente pero él tampoco nos venció. Y el anterior rey, más astuto que su hijo, pensó que teníamos que negociar y de ahí que negociáramos y al final acordáramos el Huston mucho más fuerte que el plan Baker. Acordamos el alto el fuego, el cese de la guerra y llevar del dossier del Sáhara a la ONU para que se organizase un referéndum libre y democrático; basándose en que los votantes han de ser autóctonos o demuestren que son saharauis o familiares que han vivido bajo España. Este fue el acuerdo.

La guerra paró pero los marroquíes siempre tenían alguna excusa para no cumplirlo y para colmo, algunos secretarios generales de la ONU se vendían, como Pérez de Cuellar que se demostró que tenía intereses comunes con el rey marroquí en Latinoamérica; o el egipcio Butros Gali que siempre fue promarroquí.

Las negociaciones se pararon en el año 91 y desde entonces el pueblo saharaui sufre sin guerra pero sin paz, sin tierra, ahí olvidado.

La ONU estaba de acuerdo en dar un plan al pueblo saharaui y es cuando llegó James Baker. Nos trajeron un plan que nos quedamos con la boca abierta, era totalmente promarroquí, incluso decía que podían votar los marroquíes que habían vivido hasta el 99. Después de muchas negociaciones el Frente Polisario aceptó; cuando esto sucedió Marruecos dijo no aceptar el plan simplemente porque tienen miedo que los marroquíes que viven en el Sahara van a votar a favor de la independencia del Sahara porque se van a encontrar más a gusto, el dinero será mejor y porque en Marruecos hay un gran problema. Esta es la razón por la que no aceptó Marruecos.

Uno se pregunta ¿qué pasa aquí? James Baker dijo en su última entrevista que el responsable y el que tiene la culpa de no haber realizado el referéndum hasta ahora y ha creado obstáculos es Marruecos porque tiene miedo a perder. Marruecos domina la mayor parte del Sáhara pero no quiere salir. El Consejo de Seguridad de la ONU le puede imponer el acatar las resoluciones pero no lo ha hecho y una de las razones es Francia. El gobierno de Francia es el enemigo férreo del pueblo saharaui y aliado de Marruecos y toma parte en el Consejo de Seguridad de la ONU, tiene poder de veto y lo ejecuta obstaculizando cualquier acuerdo.

El rey de Marruecos ha hecho una gran campaña de imagen para "quitarnos del mapa" y hacernos aceptar una autonomía que el pueblo saharaui no aceptará nunca. Y menos mal que nuestros aliados siguen apoyándonos, como Argelia con su apoyo firme al pueblo saharaui para que se exprese libremente en un referéndum.

El anterior gobierno español, el del PP, nos apoyó; no nos regaló nada, tenía sus relaciones con Marruecos pero en nuestro tema no reconoció las pretensiones de Marruecos. Igualmente Estados Unidos ha cerrado unos acuerdos económicos con Marruecos pero al mismo tiempo no reconoce la soberanía marroquí sobre el Sáhara. Son dos cosas deferentes.

El actual gobierno español cayó en un error peligroso, se lo advertimos ya que los socialistas son amigos nuestros, pero tenemos la mala suerte que un socialista, Felipe González, se ha hecho íntimo amigo de Marruecos (tiene su palacio en Tetuán) esto no quiere decir que todos los socialistas sean iguales, no, seguimos teniendo muchos amigos socialistas.

Este nuevo gobierno socialista ha traído la idea peligrosa de ignorar que hay un plan Baker y decir que hay que reunir las partes para...¿para qué? Si el derecho a un referéndum y a la autodeterminación del pueblo saharaui es innegociable.

Yo como saharaui pregunto al gobierno español ¿cuál es su interés? Pero si miras en el fondo, este interés no existe por varias causas: Marruecos es el principal problema de droga para España, Marruecos es el productor del hachís; el terrorismo islamista viene de Marruecos, España lo sabe, es terrible; en Marruecos no existen los derechos humanos, el rey hace lo que quiere y el pueblo sufre. Por eso no entiendo donde está el interés de España, que incluso cuando ahora ha aparecido petróleo, en vez de negociar con España lo ha entregado todo a Francia y Estados Unidos.

El interés de España debería de ser que el Sáhara fuera independiente, ya que la mayoría de los países del norte de África hablan francés, menos el pueblo saharaui. Tenemos unas costas de 1250 km de las más bellas y ricas del mundo ¿con quién íbamos a negociar nosotros? Si nuestro segundo idioma es el español; aunque resulta que todavía no estamos inscritos ni reconocidos en el Instituto Cervantes. Y además, el pueblo saharaui nunca ha utilizado el terrorismo ni contra su enemigo marroquí.

En estos momentos el gobierno español se está dando cuenta que se está quedando solo, que nadie apoya su iniciativa. Argelia les ha dicho que si no se tiene en cuenta al Polisario, al pueblo Saharaui, que ellos no apoyarán nada ni acudirán a ninguna reunión entre países donde se excluya al Frente Polisario como representante del pueblo Saharaui.

¿Por qué crees que se ha dado este cambio en el gobierno español?

No lo se, esto es un tema muy delicado. Le he dado muchas vueltas al tema y no he podido llegar a una conclusión. Yo lo entiendo de la siguiente manera: Francia, la política francesa, les va a convencer. Siempre han jugado a ser líderes de África aunque están perdiendo la base; Zaire lo perdió, ahora es americana; Etiopía,....también los perdieron. Ahora es España el que debe de jugar el liderazgo en el Norte de África con Argelia, un país muy rico; no debe de encerrarse y dejarle la "baza" a Francia que históricamente ha sido enemiga de España en esos temas. Hace poco hubo una resolución unánime en el parlamento español, que hasta los socialistas la tuvieron que votar, de apoyo a un referéndum y el derecho de autodeterminación del pueblo Saharaui aunque después en el senado se abstuvieran los socialistas ¿pero qué juego es ese? Esta clase de pasos debilita ante Marruecos, culpable de la guerra en el Sáhara. Aunque ahora anda Moratinos diciendo que ellos no están en contra del referéndum en el Sahara pero...

Nadie entiende el por qué de la reivindicación marroquí, ahí está el meollo de la cuestión. En el año 1956 Marruecos fue el primer país que se independizó en el Norte de África. Todos estaban contentos. La monarquía marroquí creyó que había obtenido la independencia porque Francia tenía miedo de allí también surgiera una revolución como la argelina. Es entonces cuando la monarquía marroquí exige como suya: Argelia, el Sáhara, Mauritania y parte del Senegal; este es el sueño del Gran Magreb que desde el año 1956 inculcan en las escuelas marroquíes a los niños. Otro problema es que Marruecos es un país muy pobre, el pueblo marroquí es maravilloso pero muy pobre, tan pobre que huyen y prefieren morir en el Estrecho que seguir viviendo como viven. Hay que resolver democráticamente los problemas que tiene Marruecos.

Por esto hay que explicar al mundo que el Consejo de Seguridad de la ONU debe de imponer que Marruecos acepte el referéndum en el Sahara.

Hay dos organismos importantes que reconocen al pueblo Saharaui: la OUA de la que somos nosotros miembros y de la que Marruecos fue fundador y en estos momentos está fuera de la organización por la invasión del Sahara, y la ONU.

Hace poco se ha dado un revés diplomático a Marruecos, que es el reconocimiento de Sudáfrica y esto ayudará a la causa saharaui.

Nosotros únicamente pedimos lo que anteriormente otras naciones como Zimbawe, Namibia o Timor del Este obtuvieron, la independencia.

¿Qué piensas que pude ocurrir en estos futuros dos-tres años?

Lo que nunca podemos hacer es "cerrar la puerta", debemos seguir haciendo todo lo posible por la paz. Pero también la ONU debe de asumir su responsabilidad. Por nuestra parte seguiremos buscando por todos los medios la paz pero teniendo en cuenta que el pueblo saharaui es una nación, con un territorio y un ejercito; no nos pueden hacer marroquíes a la fuerza y es aquí donde la ONU y, sobre todo, España se deben de involucrar más para que tengamos nuestro referéndum y nuestra autodeterminación.

¿Cómo ves el futuro de todos estos niños, que antes hemos comentado que pasan los veranos en el extranjero, con toda esta situación?

En primer lugar, en el estado Saharaui, el Frente Polisario, una de las primeras cláusulas sagradas que tiene es la educación y formación de los jóvenes saharauis y así un pueblo nómada como el nuestro en 30 años ha dado pasos increíbles, un ejemplo, España estuvo colonizando el Sahara casi 100 años y no hubo ningún licenciado, ahora en 30 años tenemos miles de licenciados. A los jóvenes el frente Polisario les da la libertad de estudiar en cualquier país que les acoja para que puedan prepararse como cuadros para el futuro; hasta ahora no hemos tenido problemas con los jóvenes para que vuelvan cuando terminan sus estudios; ellos son conscientes de que somos una nación, ahora en el exilio pero que incluso en estos momentos tenemos un territorio liberado.

Un tema que estamos estudiando es el tema del salario; nosotros no tenemos salario, un maestro no tiene salario, un guerrillero no tiene salario, vivimos de la pequeña ayuda internacional que nos llega. Tenemos que resolver este tema pues la gente quiere trabajar y también recibir un salario por su trabajo. En ello estamos.

Has llevado muchos años como embajador del pueblo Saharaui por el mundo con lo cual conoces el mundo diplomático y muchos países del mundo ¿qué has aprendido de tu experiencia como diplomático?

Cuando empecé, era un crío, en el año 76 me tocó Escandinavia y lo único que hablaba era castellano castizo, con esta zzeta que tengo; no tenía ni idea de ningún otro idioma y me di cuenta que nosotros debíamos de aprender a organizarnos. Fue una experiencia ¡ufff! Hay que tener en cuenta que en aquellos años de la guerra fría, con todas sus ideologías, tu te encontrabas solo con la causa de un pueblo por su independencia y nada más. Reconozco que aquella época lo pasé muy mal pero también recibí un gran apoyo; en aquel entonces el presidente sueco, Olof Palmer, y el pueblo sueco nos apoyó mucho humanitariamente; fue increíble. A medida que fue pasando el tiempo la gente nos fue conociendo y es cuando fuimos siendo reconocidos por los países llegando a ser reconocidos por más de 75 países; yo tuve el honor y el privilegio de ser el primer saharaui en la India y conseguir el reconocimiento como país en 1986.

Necesitaría escribir un libro para poder contarte toda nuestra experiencia diplomática jajaja La política es increíble, nos achacaban de pertenecer al mundo soviético y nunca ha habido una delegación saharaui en un país de la órbita de la antigua URSS; Estados Unidos reconocía el referéndum del pueblo saharaui y mientras daba armas a Marruecos para combatirnos.

¿Crees que todas las riquezas que tiene el Sahara: pesca, fosfatos y ahora petróleo no ayuda mucho a la causa?

Jajaja eso decían nuestros ancianos:" tapa, tapa ese pozo y que no vean el fosfato" jajaja. Nosotros somos un país que podemos hacer muchas cosas con Marruecos pero desde el respeto. El ejemplo de Europa es muy bueno para el mundo.

Cuando estas aquí en Ormaiztegi ¿qué echas de menos del Sáhara?

Yo no vivo permanentemente aquí, voy y vengo del Sahara; mi familia, también, va y viene, no hemos dejado nuestro pueblo. Ahora solo anhelo que los saharauis tengan su libertad y que mis hijos mañana disfruten de eso, no tengo otra ambición.

No quisiera terminar sin decir que tengo un gran respeto por el pueblo marroquí porque ellos no son los responsables de la situación de mi pueblo, la responsable es la monarquía marroquí y su gobierno.

Un color.

El azul porque en el Sáhara tenemos los hoteles más caros del mundo tienen el techo azul lleno de estrellas .

Una música.

Me gusta mucho la música espiritual, el soul y también Benito Lertxundi. Me gusta toda la música.

Una película.

Bravehart.

Un viaje.

Me gustaría viajar mucho por el Sáhara aunque ahora haya zonas que no se puedan visitar porque los marroquíes las han llenado de minas y por el muro que nos divide.

Un sueño.

La independencia del Sáhara.

Octubre de 2004
en TXINDOKI MAGAZINE
revista de divulgación gratuita de la zona del Urola y Goierri.

FUENTE: ARSO