¿Quién apaga el fuego?

Jennifer León León

Vivo en La Montañeta desde hace 18 años y nunca había visto nada igual, ha sido una situación muy tensa y preocupante, ya que en la tarde-noche del lunes me vi obligada a abandonar el barrio junto a mis dos hijos de 6 y 3 años, sin saber siquiera si volvería a ver mi casa. Dijeron que por favor que nos fuésemos... que nos fuésemos todos. Si los vecinos se llegan a ir cuando lo mandaban las autoridades, mi barrio arde por las cuatro esquinas, ya que no vino nadie, sólo quedaron los vecinos y los bomberos voluntarios de Icod de los Vinos, a los que estaremos eternamente agradecidos. De no haber sido así, ¿quién apaga el fuego? ¿Medio Ambiente?... Medio Ambiente deja mucho que desear.

Quiero agradecer la actuación de algunos integrantes del Ayuntamiento de Garachico, pero no de todos, ya que no es lógico que mientras muchos de mis vecinos -gente mayor, que lo único que posee son sus viviendas- lloren desconsoladas por no querer abandonar sus casas, esté el fotógrafo del Ayuntamiento con su cámara esperando inmortalizar el momento más dramático para las personas que residen en La Montañeta. El que quiera ayudar, que vaya desinteresadamente, no buscando el morbo entre las lágrimas de los vecinos.

En este terrible incendio, si hace bastante tiempo se hubiesen tomado las medidas de prevención oportunas y se hubiesen tenido medios suficientes para apalear las llamas, otro gallo nos hubiese cantado. Pero no, el alcalde de Garachico está más preocupado de su maldito funicular que de prever este tipo de situaciones, acondicionando las pistas forestales y los accesos a los terrenos y teniendo las herramientas suficientes para hacer unos cortafuegos en condiciones, formando un grupo de gente dentro del municipio para estos casos de emergencia. Que no se olvide de que la mitad de Garachico es monte, pero no por ello critico su actuación en el incendio, ya que gracias a él y a Lorenzo Dorta se salvó la casa de una vecina que está muy cerca de la del ex consejero. Mientras la de Lorenzo Dorta ardía sin control, él salvaba la de mi vecina.

También quiero agradecer la actuación del teniente alcalde, que se jugó la vida en el incendio como un vecino más, pero que no se olvide de lo que le comenté (más prevención). Los vecinos de La Montañeta vivimos en el monte y no necesitamos productos extravagantes para turistas de alto standing. Garachico no necesita un funicular ni unas escaleras mecánicas en el volcán. ¿Para qué queremos este tipo de cosas cuando lo básico nos falta?

Gracias valientes.

 * La Montañeta - Garachico