¿Quién defiende la gestión del Gobierno?

 

Justo Fernández Rodríguez

 

Entre el artificial, sectario y burdo barullo del PP sobre las desgracias que nos traería el nuevo Estatuto de Cataluña, con el consiguiente descuartizamiento de España, los burdos intentos de cuestionar las investigaciones judiciales del 11-M, manipulando los hechos e, incluso, fabricándolos, y la persistencia en utilizar el terrorismo como arma política, con fines electorales, se está tejiendo una nueva conspiración contra un Gobierno socialista, organizada por los mismos personajes políticos, con algunas incorporaciones, y los mismos medios de comunicación que lo hicieron anteriormente y que denunció Luis María Anson. Estos asuntos vienen solapando una parte importante de su gestión en aquellos asuntos que los políticos, en campaña electoral, manifiestan que son "los que interesan a los ciudadanos".


No se han cumplido los negativos pronósticos de los "especialistas" económicos del Partido Popular, sobre la incapacidad socialista para administrar la "situación económica" heredada, tras ocho años de gobiernos de Aznar, que basaba su competitividad, exclusivamente, en bajos salarios, alta precariedad laboral, despido más fácil y barato, reformas fiscales injustas y reducción de la protección social. Sin terminar los primeros dos años de legislatura, los resultados económicos y los avances sociales, en su mayoría promovidos por el Gobierno de Zapatero, con el apoyo de los sindicatos y de la mayoría de las fuerzas políticas, excepto el PP, pueden calificarse de insuficientes, aceptables, notables y, algunos, de históricos. Sin embargo, todo queda acallado por la escandalera de la crispación, en medio de la impotencia e incapacidad del Gobierno y el PSOE, para lograr explicar y defender su gestión socio-económica.


Cabría preguntarse quién está defendiendo la gestión económica y social de forma eficaz. Voy a intentar hacer llegar a los ciudadanos algunas medidas, reformas y decisiones que suponen avances importantes, sobre todo tras ocho años de aznarismo, en los que todo se hacía en función de los intereses de unos pocos. Sólo utilizaré análisis, opiniones y datos de instituciones.


Según el semanario britanico The Economist, España está "a punto" de convertirse en uno de los cinco grandes de la Unión Europea. La economía española es ya tan grande como la de Canadá (miembro del G-8). La economía española, lejos de producirse la desaceleración anunciada por algunos, crece un 3,8% en tasa interanual, el mayor crecimiento en los últimos cinco años, mientras se ralentiza en la zona euro.


El último informe de La Caixa de Cataluña, coincidente con el presentado por el BBVA, confirma que la situación de crecimiento económico se mantendrá, mientras el déficit de la balanza comercial se ha detenido, de forma moderada, al aumentar las exportaciones y frenarse las importaciones. Asimismo, considera que las familias españolas experimentarán una mejoría en su capacidad de ahorro, de alrededor de seis décimas, que "no se observaba desde 1993". La inversión productiva, la que genera riqueza y empleo, aumentó un 23%, en 2005 y ha continuado aumentando en 2006.


En 2005, por primera vez en 28 años, las cuentas públicas se cerraron con un superavit del 1,1% del Producto Interior Bruto (PIB). En 2006, el superávit de las cuentas del Estado alcanza alrededor del 1,8%, pese a comunidades y ayuntamientos. La inmigración ha constituido una variable fundamental en el crecimiento, tanto abaratando el factor trabajo, orientado a sectores como la construcción y los servicios, como aumentando el consumo. El comisario de Asuntos Económicos de la Unión Europea, Joaquín Almunia, alabó al Gobierno español, por ser "uno de los pocos", con superávit presupuestario.


La Bolsa cerró su ejercicio bursátil de 2006 con una revalorización del 31,8% -mejor año desde 1998-, la mayor de Europa y una de las más elevadas de los mercados mundiales.


España, durante años, ha abandonado la inversión en investigación, desarrollo e innovación, I+D+I, situándonos a la cola de la Unión Europea, lo que reduce la competitividad de la economía. Para paliar esta situación, el Gobierno destinará más de 10.000 millones de euros en el periodo 2006-2013.


El superávit de la Seguridad Social alcanzará la cifra récord de 11.900 millones de euros, lo que permitirá que el Fondo de Reserva de las Pensiones alcance los 45.000 millones en 2007. Las pensiones, con carácter general, subirán un 2,6% y las pensiones mínimas, entre un 5,6% y un 7,1%. Un estudio de la consultora internacional Aon sitúa a España entre los países mejor preparados para afrontar el futuro de las pensiones.


Ha perdido virulencia el aumento de la inflación, alejándose del 4%. El año se cierra con un IP, del 2,7%, un punto menos que en 2005. Mientras, el dato adelantado de inflación de la zona euro se situó en el 1,9%. De confirmarse, España cerrará el año con un diferencial de 0,8 puntos, el menor desde 2001.


Los salarios de los 2,5 millones de empleados públicos estatales, autonómicos o locales aumentará al menos un 3%. Las pagas extraordinarias se equipararán a las ordinarias en 2009. A partir de estos porcentajes, cada Administración podrá aplicar la suya. Lo empleados estatales percibirán en 2007 un 3,8%.


El incremento salarial pactado en los convenios colectivos para 2006 fue del 3,24%, una subida superior al 2,7% que aumentaron los precios, por lo que se recuperó moderadamente poder adquisitivo. El salario mínimo ha subido un 5,5% (570,6 euros mensuales), situándose al borde la promesa electoral de alcanzar los 600 euros en 2008.


2006 terminó con un descenso significativo del desempleo. 80.064 parados encontraron trabajo, reduciéndose la tasa de desempleo un 3,8% con respecto a 2005, cuyo descenso fue del 0,4%. Los contratos indefinidos alcanzaron una cifra récord, 2.177. 425, con un aumento del 41,1%. La reforma laboral, aprobada a finales de julio, ha significado la conversión de 522.267 empleos precarios, en estables.


La siniestralidad laboral ha aumentado, mientras se reducen los accidentes mortales, pese al aumento de la contratación. La vivienda, frente a los ritmos de subida, alrededor del 17%, el pasado año, creció en su encarecimiento un 9,1% y se vaticina una subida para el año actual del 7,3%, el menor incremento de los últimos cinco años.


Frente a las reformas fiscales "para ricos" de los gobiernos de Aznar, el nuevo IRPF significará que en la nómina de enero la cantidad que las empresas retienen a los trabajadores se verá reducida una media del 4,6%, y 1,8 millones de contribuyentes dejarán de pagar el IRPF.


El permiso de paternidad, aprobado en el Parlamento con la abstención del PP, será de quince días, ampliándose a cuatro semanas en los próximos ocho años. Según CC.OO., la Ley de Igualdad constituye un impulso importante para mejorar la situación laboral de las mujeres y eliminar las discriminaciones. Con el apoyo de todo los grupos, excepto el PP, se ha aprobado el Estatuto del Empleado Público, que atiende algunas reivindicaciones históricas.


La puesta en marcha del carné por puntos en 2006 ha reducido las muertes en carretera un 10%, el año con menor número de muertes desde 1969. La mortalidad de los jóvenes cayó un 15%.


El Congreso de los Diputados aprobó en diciembre pasado la Ley de Defensa del Consumidor, para perseguir con mayor eficacia las prácticas abusivas de determinadas empresas. Entre otras ventajas, los aparcamientos no podrán seguir cobrando por hora o fracción y las compañías de telefonía móvil deberán cobrar por los segundos realmente utilizados, sin redondeos.


En España, sólo el 6,5% de las familias que cuidan a un dependiente reciben alguna ayuda pública. Todas las fuerzas políticas, excepto PNV y CiU, han respaldado la Ley de Dependencia. Un paso importante para la construcción del Estado español del Bienestar. No se podía esperar más tiempo para afrontar un grave problema que, con la mayor esperanza de vida, se incrementará en el futuro. Podría continuar, pero
¡que lo hagan ellos!...