Amnistía Internacional denuncia racismo en EU
Un informe sostiene que los cuerpos policiales se guían cada vez más por estereotipos
14 de septiembre de 2004
WASHINGTON, D.C. (EFE/AP).— Más de 32 millones de personas en Estados Unidos son consideradas como sospechosas debido a los estereotipos étnicos o religiosos que emplean los cuerpos policiales del país, denunció ayer Amnistía Internacional (AI).
En su informe titulado Amenaza y humillación: estereotipos étnicos, seguridad nacional y derechos humanos en Estados Unidos, la rama nacional de AI afirmó que "entre las víctimas se cuentan indígenas norteamericanos, personas de origen asiático, hispanos, negros, árabes, iraníes, musulmanes, y muchos inmigrantes y visitantes".
La organización mundial indicó que tiene documentados 32 millones de casos de personas que fueron víctimas de acosos por elementos de las agencias estatales y federales desde los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.
"Estimamos que otros 87 millones de personas, casi una de cada tres de la población total nacional, corren el riesgo de ser víctimas de esos estereotipos que en Estados Unidos juntan la sospecha con el hecho de que sean musulmanes, o vengan del Oriente Medio, o tengan la piel oscura, o profesen el islam u otras religiones", dijo Curt Goering, subdirector ejecutivo de Amnistía Internacional en Estados Unidos.
De los 32 millones de casos, documentados por la organización en un trabajo de un año, el 47% de las víctimas corresponde a afroamericanos, 23% a hispanos, 11% a asiáticos, 19% a otros grupos multirraciales y 3% a blancos no hispanos.
Goering habló en la presentación de un informe sobre el hostigamiento racial en Estados Unidos, el primero de su tipo que emite la organización de derechos humanos ganadora del premio Nobel de la Paz.
Los estereotipos se elaboran sobre la base de información estadística que muestra que, entre quienes cometen ciertos crímenes —como el tráfico de drogas o las infracciones de tránsito—, hay una mayor proporción de personas de determinado origen nacional, grupo étnico o creencia religiosa.
"Esta persistente violación de los derechos humanos ocurre mientras las víctimas manejan, están de compras, caminan por las calles, están en sus casas, abordan aviones e incluso mientras oran", manifestó Goering.
La discriminación racial no es nueva en Estados Unidos, pero, según AI, se ha intensificado desde los ataques y debido a que el gobierno confía cada vez más en ese tipo de acciones las autoridades pueden no estar viendo "las verdaderas amenazas".
"Nadie sabe cuál va a ser la apariencia del siguiente terrorista o narcotraficante", dijo.
Aunque las autoridades niegan que se empleen tales estereotipos, las audiencias que durante un año ha realizado AI de EU en diferentes partes del país evidenciaron que los cuerpos de policía locales actúan como si los estereotipos fueran la norma.
"El estereotipo racial puede, a veces, tener efecto y consecuencias devastadoras", indica el informe. "Las víctimas de estos estereotipos raciales son a veces victimizadas aún más por actos de violencia y brutalidad policial".
El informe cita, como ejemplo, el caso de un hombre negro epiléptico que usaba el cabello largo y trenzado y a quien la policía mató porque los agentes presumieron, automáticamente, que un negro, en el piso, con convulsiones, debía estar drogado.
"El estereotipo racial ha demostrado que no sirve en la ‘guerra contra las drogas’", agrega el informe. "Las estadísticas muestran que el uso de estereotipos raciales para interceptar a los que transportan drogas en las autopistas no sólo es algo equivocado, sino ineficaz".
Una encuesta del Departamento de Justicia en 1999 mostró que, aunque los policías se enfocan desproporcionadamente en la detención de conductores que sean latinos o afroamericanos negros, encontraron más drogas cuando detuvieron a conductores de raza blanca que cuando pararon a conductores de raza negra.
Al mismo tiempo, según el informe de Amnistía Internacional, son las personas que proceden del Oriente Medio o el sur de Asia, y los musulmanes y sijs, quienes llaman más la atención de los inspectores de aduanas y de documentos en los aeropuertos.
Muchos de estos estereotipos se han consolidado, en parte, debido a que los 19 individuos que el 11 de septiembre de 2001 tomaron el control de cuatro aviones de pasajeros en vuelo y los condujeron a su destrucción en Nueva York, Virginia y Pennsylvania, eran árabes. Casi todos eran residentes legales o habían entrado al país con una visa oficial.
El hostigamiento no sólo se da con residentes, sino que ha tocado incluso a visitantes y viajeros de Latinoamérica, el Caribe, Africa y Asia, sostiene la organización.
Amnistía Internacional difundió el informe cuando se cumplían tres años de los atentados y el Congreso tenía entre manos un proyecto, que la organización apoya, para eliminar el hostigamiento racial.
De los 50 estados estadounidenses, 28 no tienen leyes que prohíben el hostigamiento basado en la raza de la personas. En los otros 22 se prohíbe la práctica, pero sólo en tres de éstos se incluye la religión entre los factores para evitarla.