|
I
Algunas veces llego presuroso
y rodeo tus rodillas con tu pelo.
¡Quisiera decirte tantas cosas!
No sé...me gustaría ser un buen chico
viajaremos a Holanda, a Cuba, a El Hierro...
No sé...dónde tu quieras y a mí no me desagrade, claro
No sé lo que me ocurre; sólo quiero vivir así
así...envuelto en tus cálidos brazos
saboreando tus besos de azucena....
oyendo a lo lejos el rumor de tus palabras
que dulcemente acarician mi espíritu
y queda enteramente en paz.
De cualquier forma no me importa.
Esperaré sereno el día que juntos
podamos andar la senda de los más hermosos sueños,
de los más lindos y bellos paisajes....
Recuerdo el olor a colonia: 9.60
y una canción que sonaba en la radio: "mañana lo dejo".
* * *
|
II
No lo puedo asegurar enteramente
pero presiento que tú también estás ahí
esperando el momento propicio
el instante ideal
el día perfecto.
Tú lo sabes: para mí sin ti
vida o muerte es lo mismo.
Lo sabes bien: para mí hasta que
nuestros requeridos Peñascos Atlánticos Africanos
estén sometidos por la "madrastra arbitraria"
nosotros también lo estaremos.
Hasta que ese ansiado día llegue
seguiré esperándote, luchándote,
hablándote, amándote por siempre jamás.
* * *
[Jose Almeida Afonso]
|