DESDE EL GUINIGUADA
RAÍCES DE VIEJAS CRUZADAS
Félix M. Arencibia
La mañana va escalando las alturas del mediodía en el ánimo de Bencomo Marrero. El profesor nunca retirado, está meditando sobre el libro de "Las cruzadas vistas por los árabes" del escritor libanés Amín Maaloof. Se trata de un libro publicado en 1983, antes de los atentados del 11-S y las posteriores invasiones de Afganistán e Irak. Quiere comentar con sus amigos Mahmud, marroquí bereber de la zona del Atlas y su compañero Yusuf, saharaui, que tienen un comercio de pieles compartido en la zona turística de la isla.
Estimados amigos Mahmud y Yusuf: Quiero compartir con ustedes la reflexión surgida a partir del libro Amín Maalouf. Como ustedes más que yo saben, las raíces de lo que ocurre en el llamado Mundo Árabe y el enfrentamiento con Occidente nacen con las conocidas cruzadas, emprendidas por el Cristianismo a partir del siglo XI y que se prolongaron durante dos siglos. Invadieron las tierras de Oriente Medio con el pretexto de liberar los Santos Lugares de las manos de los infieles. Mahmud, creo que había algo más que motivos religiosos en estas sucesivas invasiones cristianas. De hecho, tras la financiación de estas expediciones estuvo, por ejemplo, la república de Venecia, entre otros estados y grupos económicos.
Los que en realidad se pretendía, Yusuf, era abrir una vía para el comercio hacia el Oriente. Por ello los musulmanes se vieron atacados una y otra vez, durante varios siglos. En ese momento los cultos eran los árabes, pues tenían una sociedad avanzada que había asimilado la cultura griega, desarrollado y extendido. Las guerras de las cruzadas fueron muy crueles por la forma en que se desarrollaron. No se trata, Mahmud, de una historia de buenos y malos. Los cristianos no se comportaron compasivos como nos mostraban en los cómics de nuestra infancia. Así Ricardo Corazón de León se portó como un bárbaro implacable, pues sus tropas asesinaron y violaron a mujeres, niños y mayores. En el asedio a Maarat el ejército del Papa se alimentó con los cadáveres de los musulmanes. Al otro lado de la balanza tenemos al valiente, sensible y compasivo Saladino, líder musulmán que había sido su gran guerrero y conquistador. Por todos se preocupa, perdona la vida de los que han sido asediados, permite que judíos y cristianos sigan practicando su fe.
En la actualidad se sigue hostigando a los pueblos de la religión de Mahoma: La colonización francesa e inglesa en el siglo XX; la tragedia de los palestinos; codicia hacia sus yacimientos petrolíferos; las nuevas invasiones en Irak y Afganistán… Se sigue intentando abrir nuevas rutas económicas y estratégicas hacia Oriente como en tiempo de las cruzadas. Todo esto no justifica las matanzas de algunos fanáticos islámicos, el Mundo Árabe también tiene que replantearse su actuación futura. Quizás, amigos, la actitud de los occidentales no les está favoreciendo a los musulmanes encontrar el camino de la paz y el progreso. Ya sé que los bereberes como ustedes no han sido tan estrictos como los árabes en la práctica de la religión. ¡Hasta la próxima, amigos!
La mañana se deshizo en el cenit de la emoción contenida de Bencomo.
SUMARIO
─ "Quizás la actitud de los occidentales no está favoreciendo a los musulmanes encontrar su camino de la paz y el progreso."