DESDE EL GUINIGUADA

 

RASTROS TRAUMÁTICOS  RELIGIOSOS

 

Félix M. Arencibia

 

    El azul, cual cernícalo planeador, se adueña de nuestro Archipiélago en este invierno que no quiere dejar los carnavales. Doramas Martín medita a raíz del fallo del Tribunal Constitucional español sobre el despido de una profesora canaria. Quiere compartirla con su amigo Ayoze Hormiga, que vive en nuestra la isla de Herbania y que  estudió para sacerdote cuando era joven. Querido amigo Ayoze:

 

    Deseo compartir mi reflexión del tema religioso que está siendo actualidad estos días con motivo de la decisión del Tribunal Constitucional. Bueno, tú conoces hace tiempo mi postura con respecto a la enseñanza de la religión. Pienso que las creencias religiosas son algo muy personal y que no deben ser las instituciones públicas las que se encarguen de impartirlas y subvencionarlas. En este caso de la Iglesia Católica al igual que otras le corresponde realizar ella misma la formación  de sus adeptos en sus templos y poner los educadores que crean convenientes. Pero no debe ser la sociedad en general, amigo Ayoze, la que pague a sus formadores. Las religiones cristianas partieron de las enseñanzas de Jesucristo que inculcaba la igualdad, la ayuda mutua, la justicia y otros valores muy respetables… Sin embargo con el paso del tiempo su fueron convirtiendo en una estructura de poder aliada a otros como el estado, el económico y siendo partícipe de todo tipo de corrupciones.

 

    Sí, amigo Hormiga, la Iglesia Católica y otras confesiones cristianas se pusieron al servicio de los ideales más conservadores. En la actualidad sigue estando en contra de muchos valores que consagran la libertad individual y protege a los más rancios. Eso no quita que no apreciemos la actitud de los primeros cristianos, de algunos santos, de la Teología de la Liberación y la ejemplar vida de algunos componentes perseguidos y expulsados. La jerarquía eclesiástica desde la época de las colonizaciones europeas estuvo al lado de la espada que usurpaba las tierras y esclavizaba a los nativos.  Hubo venerables excepciones como el caso del padre Bartolomé de las Casas. No fue el caso del obispo que en la batalla del Guiniguada en Tamarán alzó la espada al frente de las tropas conquistadoras.

 

    No podemos olvidar querido Ayoze al periodo de la dictadura, denominado por algunos Nacionalcatolicismo, en el que la iglesia realizó un apoyo ideológico al régimen dictatorial. A muchos se les persiguió simplemente por no asistir a la misa y la iglesia fue una colaboradora de esa persecución. Muchos hemos soportado la represión de las conciencias de dicha confesión católica que nos ha causado problemas de difícil superación siendo adultos. Bueno Ayoze, me despido de ti con un abrazo.  Te dejo con estos versos de García Lorca que pagó con su vida su defensa de la libertad al igual que muchos canarios: “Es la piedra en el agua y es la voz en la brisa / bordes de amor que escapan de su tronco sangrante”.

 

http://doramas1924.blogspot.com

 

─ “La jerarquía eclesiástica desde la época de las colonizaciones europeas estuvo al lado de la espada que usurpaba las tierras y esclavizaba a los nativos.  Hubo venerables excepciones como el caso del padre Bartolomé de las Casas. No fue el caso del obispo que la batalla del Guiniguada en Tamarán alzó la espada al frente de las tropas conquistadoras”.