DESDE
EL GUINIGUADA
RASTROS
TRAUMÁTICOS RELIGIOSOS
Félix
M. Arencibia
El azul, cual
cernícalo planeador, se adueña de nuestro Archipiélago en este invierno que no
quiere dejar los carnavales. Doramas
Martín medita a raíz del fallo del Tribunal Constitucional español sobre el
despido de una profesora canaria. Quiere compartirla con su amigo Ayoze Hormiga, que vive en nuestra la
isla de Herbania y que estudió para sacerdote cuando era joven.
Querido amigo Ayoze:
Deseo
compartir mi reflexión del tema religioso que está siendo actualidad estos días
con motivo de la decisión del Tribunal Constitucional. Bueno, tú conoces hace
tiempo mi postura con respecto a la enseñanza de la religión. Pienso que las
creencias religiosas son algo muy personal y que no deben ser las instituciones
públicas las que se encarguen de impartirlas y subvencionarlas. En este caso de
Sí, amigo
Hormiga,
No podemos
olvidar querido Ayoze al periodo de la dictadura, denominado por algunos Nacionalcatolicismo, en el que la iglesia realizó un apoyo
ideológico al régimen dictatorial. A muchos se les persiguió simplemente por no
asistir a la misa y la iglesia fue una colaboradora de esa persecución. Muchos
hemos soportado la represión de las conciencias de dicha confesión católica que
nos ha causado problemas de difícil superación siendo adultos. Bueno Ayoze, me
despido de ti con un abrazo. Te dejo con
estos versos de García Lorca que
pagó con su vida su defensa de la libertad al igual que muchos canarios: “Es la
piedra en el agua y es la voz en la brisa / bordes de amor que escapan de su
tronco sangrante”.
http://doramas1924.blogspot.com
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“La jerarquía eclesiástica desde la época de las colonizaciones europeas estuvo
al lado de la espada que usurpaba las tierras y esclavizaba a los nativos. Hubo venerables excepciones como el caso del
padre Bartolomé de las Casas. No fue el caso del obispo que la batalla del
Guiniguada en Tamarán alzó la espada al frente de las tropas conquistadoras”.