LOS RECURSOS DEL MAR
Remitido
El mar se nos presenta como una posibilidad económica compleja. Es vía general de comunicaciones que nos enlaza con otras naciones para poder comerciar con ellas; es fuente de recursos alimenticios, cuyo optimo aprovechamiento demanda con urgencia nuestra población.
La creación de esa conciencia marítima debe ocupar un lugar predominante en los futuros planes de acción que habrán de realizarse. El esfuerzo debe ser permanente e irreversible, sobre todo ahora que se han abierto nuevas posibilidades con la adopción de la zona económica, para lograr la exclusividad y soberanía de nuestras aguas.
La necesidad de asegurar la disposición de los recursos de nuestra extensa zona marítima, se fundamenta en los requerimientos de materias primas y alimentos, que en un futuro inmediato demandara nuestro desarrollo económico y social, y en la urgencia de conservar dichos recursos mediante su racional explotación.
Canarias debe luchar para obtener el reconocimiento internacional, de los derechos soberanos sobre los recursos económicos en la franja marítima de 200 millas náuticas a lo largo de su costa, que habrá de continuarse con la aplicación inmediata de planes orientados hacia el levantamiento de un inventario de los recursos renovables, y no renovables, y la creación de estructuras que propicien su eficaz aprovechamiento.
Lo anterior es un imperativo inaplazable, ya que es válido afirmar, que los recursos de la tierra se agotan rápidamente, por lo que la estrategia de desarrollo de Canarias, debe incluir, como parte fundamental la utilización de todos los recursos.
Dicho propósito implica la voluntad permanente del pueblo, y de todos sus políticos, de realizar su desarrollo marítimo sobre la base de independencia y autonomía, así como la inquebrantable decisión de servir únicamente, a los intereses auténticamente nacionales.
Lo aludido debe presentar un constante desafío para los hombres del mar, pues el desarrollo marítimo se cifra en su capacidad de renovación, y en la voluntad de que asuman sus responsabilidades.
Sin embargo, el reto que el mar representa para Canarias, aún no ha encontrado debida respuesta. Nuestros extensos litorales no han sido cabalmente integrado a la actividad económica nacional, y los canarios de hoy seguimos aferrados a la tierra y al turismo, como si ellas fueran las únicas fuentes de riquezas con que contaran las islas.
Los recursos del mar, son importantes en la medida en que contribuyen a resolver los problemas básicos a que se enfrentan los pueblos del mundo, y solo tienen sentido cuando se vincula con el hombre.
La falta de conciencia en los hombre y mujeres de Canarias, sobre nuestras posibilidades marítimas, ha sido el tradicional escollo para incrementar las actividades en este sector, que habrá de contribuir para el bienestar de las futuras generaciones, este estancamiento, es causa principal de la política nefasta, que nos tratan de imponer a los canarios desde la Metrópoli, a través de sus representantes en las islas.
Recordemos que no basta declarar un derecho, es necesario obtenerlo ante los tribunales internacionales, para poder así más tarde generar riqueza compartida en las islas.
Debemos intensificar los programas de investigación oceanográfica, de investigación en cada litoral, y contar con datos debidamente procesados, y asimismo construir un Instituto Oceanográfico de Canarias, con las instalaciones adecuadas a su importante función.
Esa parte territorial, secularmente olvidada, debe adquirir especial significado bajo los nuevos conceptos del Derecho del mar, sobre todo para fijación de la zona económica exclusiva, que considera las islas para determinar sus 200 millas náuticas.
Por ello resulta urgente, iniciar estudios sobre posibilidades de desarrollo agropecuarios, pesqueros e industriales, en los que participen todas las personas especializadas en estos temas.
El Plan para el desarrollo regional, debe analizar cuidadosamente sus perspectivas, ya que ello significa el poder usufructuar de manera exclusiva, no solo los recursos que se localizan en su área terrestre, sino también, los ubicados en la extensa área marítima que generan.
Un aspecto no menos relevante del sector marítimo lo constituye la construcción naval.
Canarias cuenta en la actualidad con unos pequeños astilleros dedicados a dicha actividad, pero especialmente a reparaciones de buques, hasta ahora solo ha producido embarcaciones menores para actividades pesqueras fundamentalmente, y no buques de gran tonelaje, indispensables para atender la demanda de nuestro comercio exterior, en especial con nuestro continente africano.
Por su complejidad, requiere la atención de diversas dependencias del sector público, y de empresas particulares, por ello resulta indispensable que los esfuerzos a realizar en el futuro sean debidamente coordinados, y con finalidades previstas.
Solo de esta manera, podremos explotar y desarrollar, las grandes riquezas que nos aguardan a todos los canarios en nuestros mares, si sabemos luchar todos unidos e inteligentemente, en provecho de un futuro más optimista para nuestros hijos, y futuras generaciones de canarios.