REFeréndum

Ramón Moreno

Si Canarias contara con Grupo propio en el Congreso y en el Senado, con los cargos electos por esta circunscripción -fueran de las siglas que fueran-, y que todos defendieran a esta tierra votando en bloque, sin fisuras, los graves problemas que nos afectan, seguro que no se hubiera producido el bochornoso espectáculo ocurrido con el Régimen Económico y Fiscal (REF).

Un lamentable episodio más que, unido a otros de infausta memoria, configuran lo que podríamos denominar, la "crónica colonial" de Canarias.

Que los socialistas pretendan ahora (con el apoyo de ERC), "insertar" las ventajas del REF canario en el proceso europeo de armonización fiscal, no solo es un ataque frontal a nuestro más importante instrumento económico, sino que pone de relieve –una vez más- lo que tantas veces he venido denunciando en estas mismas páginas y en otros medios de comunicación: Canarias es una colonia, y recibe el trato como tal "posesión", ante la más absoluta indiferencia y mutismo de este pueblo, resignado a su suerte. De eso se trata.

Pero realmente, la culpa no es del pueblo canario (aculturizado, alienado e indefenso), no. La responsabilidad hay que atribuírsela en exclusiva a la clase política que estamos padeciendo desde hace tanto tiempo.

¡Una verdadera pesadilla que parece no tener fin!. Ello obedece, entre otras razones, a dos factores fundamentales. Uno: las "delegaciones" que los dos grandes partidos "centralistas", PSOE y PP, tienen en nuestro Archipiélago, anteponen las estrategias partidistas y sus espúreos intereses, a la defensa a ultranza del "hecho diferencial canario" y de nuestros legítimos intereses.

Y dos: la burguesía canaria –sumisa y dependiente-, prefiere seguir siendo el "medianero de la finca", en lugar de tomar de una vez las riendas del poder político y económico para propiciar y liderar el cambio de "status" que demanda imperiosamente la Canarias del siglo XXI.

Sin olvidarnos del tejido empresarial, instalado cómodamente en las subvenciones y en el clientelismo político, maquinando como dar el gran pelotazo, en el papel de meros intermediarios, en vez de recuperar el aparato productivo –en manos foráneas- y rescatar el mercado canario, hasta ahora cautivo. ¡Ese es el nudo gordiano de la cuestión!.

Dada la grave e insostenible problemática que aqueja a Canarias (inmigración, paro, pobreza, delincuencia, drogas, etc.), y los grandes asuntos pendientes que el Gobierno español de turno no puede resolver (prospecciones, delimitación de nuestras aguas, mediana con Marruecos…), se impone una urgente e inaplazable revisión, a fondo, de las relaciones Canarias-Estado.

Este delicado asunto, que tendría que ser prioritario e insoslayable para los políticos isleños, que tanto blasonan de "defender" Canarias, sigue siendo la gran asignatura pendiente. ¡Y así nos va!.

La explicación es sencilla, ya lo decían en el artículo anterior. Las "sucursales" canarias de los principales partidos "estatales" que operan en nuestro Archipiélago, son en la práctica auténticas "franquicias políticas", cuyos "franquiciados números 1", ahora Juan Carlos Alemán del PSOE, y José Manuel Soria del PP – con sus respectivos adláteres- siguen a pié juntillas las consignas de la "Casa Central", de la "Franquicia Matriz", en una vergonzosa y humillante "disciplina de partido", que posterga a Canarias sistemáticamente ante los llamados "intereses de Estado".

De ahí, que ahora mismo haga un llamamiento al nuevo Gobierno canario para que ponga en marcha cuanto antes los mecanismos necesarios para la celebración de un REFeréndum consultivo, en el que todos los canarios podamos manifestar –libremente y sin represalias-, de forma inequívoca, el modelo de relaciones que queremos con España.

Aunque el problema radica, en este Gobierno timorato y pusilánime que tenemos, que sigue sin afrontar todavía la verdadera situación geo-política de Canarias ("territorio nacional" español en Africa) y, por tanto, sin asumir el incuestionable "hecho colonial canario".

Mucho me temo, que en ese conciliábulo llamado congreso, que celebra este fin de semana Coalición Canaria, ni siquiera se aborde este espinoso y controvertido asunto. Si acaso, harán suya, porque "les gusta", la bandera tricolor con las siete estrellas verdes, como "reafirmación nacionalista".

Menos probable aún, es que el nuevo Ejecutivo canario se desmarque un ápice de la "línea programática" –tan "pragmática"- de CC, que lo sustenta. El Gobierno monocolor conformado a última hora por Adán Martín (que evidencia, entre otras cosas, la falta de cuadros en la coalición), gobernará en minoría con apoyos puntuales del PSOE, por lo que resulta inimaginable que se replantee sus relaciones con Madrid.

Máxime, si tenemos en cuenta la "promiscuidad política" de Coalición Canaria, que pacta indistintamente con socialistas y populares, aunque tenga más "afinidades" con estos últimos, cuya "consanguinidad" es patente, pese a la ruptura del pacto de gobierno que habían suscrito Martín, Soria y Mauricio.

En todo caso, lo que si no puede negársele a CC (y antes a las AIC y a las FRAIC) es su "denominación de origen"; que en modo alguno, sustituye la falta de ideología ni supone, en si misma, la expresión política de un supuesto nacionalismo (que viene de nación), que tanto dicen defender.

Coalición Canaria carece en absoluto de "pedigree" nacionalista, para que su discurso sea creíble y aceptado por este pueblo.

Por cierto, ¿es realmente el próximo lunes, 30 de mayo, el día de todos los canarios?...

rmorenocastilla@hotmail.com

Canarias, mayo de 2005