Diario de Avisos, 14-03-2005

"Si España no exige un referéndum justo, la solución definitiva se retrasará aún más"

El presidente de la RASD no entiende la actitud española en el conflicto saharaui y lamenta que la falta de apoyo se ha convertido en el sustento principal del bloqueo que atribuye a Marruecos "porque aprovecha hasta tal punto la posición de frialdad del Gobierno español de no tomar una posición clara y firme en apoyo de la resolución 1495 del Consejo de Seguridad de la ONU".

Texto: Carlos Fuentes

Según Mohamed Abdelaziz, el desmarque de la comunidad internacional y, en especial, del ex colonizador "es lo que llevó a Marruecos a anunciar claramente en abril de 2004 que rechaza de aquí en adelante cualquier solución que no incluya el hecho consumado de aceptar que el Sáhara es parte de Marruecos, pese a que todo el esfuerzo de la ONU, desde primer momento, ha estado basados sobre el principio del referéndum de autodeterminación".

Para Abdelaziz, el "peligro" de esta actitud que reprocha a España es "lo que llevó a la dimisión" de James Baker como enviado de la ONU para el Sáhara, "que ha sido una pérdida para los esfuerzos de la ONU". "La posición del actual Gobierno español no ha sido firme y determinada en cuanto a la defensa del plan Baker", reitera el líder saharaui sin quemar todas las naves: "Nos entrevistamos con el presidente [José Luis Rodríguez] Zapatero, un encuentro muy importante, y he notado una gran voluntad de llegar a una paz justa".

La realidad diplomática, no obstante, juega en contra porque el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, cree que el conflicto debe resolverse con un pacto entre la RASD y Marruecos. "Repetimos que la solución pasa por respetar la última palabra, que tiene que ser la del pueblo saharaui a través de un referéndum de autodeterminación", reitera Abdelaziz, pero "si el señor ministro dice estas cosas y cree que va a avanzar en la solución, quiero decirle que contrariamente nos retrasamos y vamos más atrás".

Tras tres décadas de conflicto empantanado, ¿cree que hay una tercera vía para encontrar una solución al conflicto? ¿Qué proyección de vida da al plan Baker? "La única solución posible es el referéndum. Hasta ahora hay dos opciones: volver al plan de arreglo original de 1991, que fue apoyado con los acuerdos de Houston y firmados por ambas partes; o aplicar el plan Baker, que contiene muchas reivindicaciones marroquíes. La puerta está abierta a todas las posibilidades, incluido lo que pide Marruecos. Hay cinco años para trabajar, es la solución. Y la ONU tiene que presionar para que Marruecos aplique el plan Baker".

Como antecedente histórico, Abdelaziz esgrime el caso de Namibia. "En 1977, el Consejo de Seguridad aprobó la resolución 435, pero no se aplicó hasta 1991, más de trece años sin aplicarse. Cuando se realizó el referéndum en Namibia no se cambió el plan, Suráfrica aceptó lo que al principio no aceptaba. No hay que ir dañando la ley en favor de las partes en conflicto sino obligar a cumplir la ley y tratar que las dos partes la acepten. De lo contrario no va a quedar ni ley ni legalidad internacional. Eso quiere decir que en abril próximo la ONU tiene que asumir sus responsabilidades y nosotros seguiremos la opción del referéndum como vía para solucionar el problema del Sáhara".

En los dos últimos años, los saharauis han notado un recorte sustancial de la ayuda humanitaria de la UE. ¿Está detrás Francia, aliado histórico de Marruecos en el conflicto? "Es cierto que en los dos últimos años la ayuda humanitaria se ha reducido y creemos que hay una intención de usar la ayuda para aumentar la presión contra nosotros. ¿Quién está haciendo esta presión? No puedo afirmar que sea Francia u otro país", valora el presidente de la RASD sin esconder que la presión social aumenta por momentos entre su pueblo, sobre todo en los más jóvenes. "Admito que, tras el alto el fuego [decretado en 1991 por el Polisario], hemos sido objeto de presión por nuestras bases, en especial los jóvenes. Dicen que Marruecos nos ha engañado, que la ONU se ha convertido en un simple protector de la ocupación y que cada vez que Marruecos obstaculiza la solución la ONU viene pidiéndonos más concesiones. Es decir, la parte más débil tiene que hacer siempre concesiones. A veces se enfadan e incluso dudan de nuestra credibilidad. Tienen una amargura causada por la decepción, pero aún aguantan porque siguen prefiriendo que se busque una vía pacífica para encontrar una solución".

¿Es imposible esa solución? "Es necesario que haya acuerdo, que haya negociaciones. Problemas de este tipo exigen una negociación y, algún día, tendremos un acuerdo con Marruecos. ¿Cuándo? Será el día que exista una voluntad política de las dos partes. En este momento, esa voluntad política no existe en el Gobierno marroquí", reflexiona Abdelaziz, que cree que tiempos pasados fueron mejores. "En los últimos años se han producido dos pérdidas importantes para la paz: la muerte del rey Hassan II, porque sabiendo quien era el rey y que no estuve de acuerdo con él, a pesar de que luché todo el tiempo contra él, reconozco que su muerte fue una gran pérdida para la paz; y la segunda ha sido la pérdida de Baker. Pero estoy seguro de que algún día esta voluntad política que se encontró en Hassan II se va a volver a encontrar en alguno de los gobernantes marroquíes".

¿Considera que el nuevo rey de Marruecos, Mohamed VI, no está preparado para afrontar este reto saharaui? "Prefiero dejar al pueblo marroquí que evalúe a su rey".

"Es absolutamente falso que haya fosas comunes en Tinduf"

Mohamed Abdelaziz se revuelve en el sillón para rechazar las acusaciones marroquíes de torturas en los campamentos de Tinduf, pese a que la ONG marroquí Comité de Liberación y Unidad Territorial ha denunciado la existencia de cinco fosas comunes con 450 cadáveres de prisioneros de guerra marroquíes.

"Es absolutamente falso. Desmiento firmemente esta noticia", afirma Abdelaziz. "Marruecos busca cualquier propaganda que pueda ensuciar la imagen del Polisario y, a veces, construye propagandas sin entender que pueden ir contra ellos. Así quedará claro que son unos mentirosos". "Con los presos no se puede mentir porque [su trato] es gestionado por una organización que no es ni el Polisario ni Marruecos, una organización con fama internacional y totalmente independiente, Cruz Roja. Y Cruz Roja sabe, porque los visitó y tiene expedientes de todos los prisioneros de guerra que están en mano del Polisario, incluyendo los que murieron, de qué forma, día y certificados médicos. Quiero decirle que los marroquíes mienten; dicen que los campamentos están rodeados de muros y no hay libertad, que los refugiados no son libres para volver al Sáhara". "¿Cree usted que es verdad?", pregunta indignado el presidente. "La ONU organizó visitas a familiares durante ocho meses. Cada semana salía un grupo hacia los territorios ocupados, pero Marruecos y sus amigos decían, incluso al pobre pueblo marroquí, que los refugiados están secuestrados y que cuando encontraran la libertad iban a salir. Hay otros países que creen tal propaganda y llegaron a decir que sería una oportunidad para vaciar los campamentos y que los saharauis iban a besar las manos del rey [de Marruecos]. Pero en este tema no hay que escuchar al Polisario ni a Marruecos, puede preguntar a Cruz Roja Internacional".