El referente independentista de Puerto Rico

Álvaro Morera

«El pueblo necesita comprender la opción independentista y perderle el miedo a la libertad....»

Los procesos de descolonización e independencia de las naciones y pueblos colonizados, en las diferentes partes del mundo, guardan similitudes en sus luchas que son dignas de ser analizadas. Las contradicciones que a los independentistas canarios nos parecen exclusivas nuestras podemos comprobar, no sin sorpresa, como se dan en regiones tan dispares como, por ejemplo, la Isla de Reunión (Región Ultraperiférica de la UE, como Canarias), en Puerto Rico, Córcega o en las Islas Hawai, entre otras.

En esta ocasión nos vamos a fijar en Puerto Rico, Estado "libre" asociado, bajo la soberanía de los Estados Unidos. Llama poderosamente la atención que mientras que los ciudadanos de casi todos los países del mismo continente americano tratan de emigrar a Estados Unidos arriesgando -y perdiendo en no pocos casos- sus vidas para conseguirlo, los puertorriqueños, que se supone que forman parte, de una u otra forma, del estado más poderoso del mundo, luchan denodadamente por su independencia, sufriendo, eso sí, las contradicciones que, insisto, nos atribuimos los canarios como propias y exclusivas.

Vienen al caso dos artículos que sugerimos sean leídos detenidamente, imprimiéndolos previamente y subrayando o sobresaltando las coincidencias y similitudes con nuestro propio proceso de lucha independentista, para sacar las conclusiones pertinentes.

A conspirar

Héctor L. Pesquera Sevillano *

En toda lucha de liberación nacional, en toda lucha revolucionaria, surgen diferencias y desavenencias en cuanto a cómo conducir la lucha para adelantar la agenda libertaria. Diferencias en cuanto a táctica y estrategia son "normales" y hasta cierto punto saludables dentro del Movimiento de Liberación Nacional. Discutir las ideas "en el seno del pueblo" y "la lucha de los contrarios" son de beneficio y traen como resultado adelanto y desarrollo de unas y otras posiciones. Esa discusión fraternal y honesta es saludable y de revolucionarios... El pueblo de Puerto Rico necesita comprender la opción independentista y perderle el miedo a la libertad

Más lo que no es de revolucionarios es recurrir a la mentira y a la tergiversación de los hechos para justificar una posición o para ocultar un error. Se está permitido diferir; lo que no es aceptado es mentir. El debate suscitado tras la conspiración del liderato del PIP, del Partido Nacionalista y del Frente Socialista para excluir al Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH) de los actos conmemorativos del Grito de Lares ha estado plagado de mentiras y medias verdades. Pero al final del camino hay una sola verdad: el liderato del Partido Nacionalista y del Frente Socialista cayeron en la trampa que les tendió el PIP y ahora no tienen argumentos políticos para explicar por qué se doblegaron ante el chantaje sectarista del liderato pipiolo. żA Lares sin populares? Mejor consigna sería, en mi opinión, "A Lares sin necedades".

Está permitido, decíamos, diferir y discutir esas diferencias en el seno del pueblo, como ocurre normalmente en todos los movimientos revolucionarios del mundo. Pero hay acciones que no están permitidas. En el caso particular de la lucha por la independencia de Puerto Rico, sencillamente no está permitido, ni será aceptado jamás por el pueblo patriota, que se traslade a Lares la hoguera fratricida que consume al movimiento independentista en luchas estériles que en nada abonan a la agenda libertaria de nuestro pueblo.

Lares, como decía Don Pedro Albizu Campos, es El Altar de la Patria. "Concurra ese día toda la nación puertorriqueña." señalaba Don Pedro en su convocatoria a rescatar la efemérides del Grito de Lares. Luego de su fundación en el 1993, el Congreso Nacional Hostosiano se impuso como su primera tarea la recomposición unitaria de los actos del Grito de Lares. Convencidos -como lo estamos hoy en el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano- de que Lares debe ser un oasis donde el pueblo patriota pueda acudir a homenajear los mártires de esta lucha y a renovar el compromiso de lucha, nos dimos a la tarea de unificar los actos conmemorativos y a que cada cual entendiera la necesidad de poner al lado nuestras diferencias ante el Altar de la Patria. De un plumazo, la conspiración PIP/Partido Nacionalista/Frente Socialista destruyó todo ese trabajo.

Ya es hora de dejarse de pamplinas. El país necesita un movimiento independentista maduro y coherente. El pueblo de Puerto Rico necesita comprender la opción independentista y perderle el miedo a la libertad. Los independentistas tenemos una gran responsabilidad en estos momentos. Lejos de perder nuestro tiempo y nuestros recursos en fustigarnos unos a otros, es momento de conspirar. No de conspirar contra nosotros mismos, sino de conspirar contra el colonialismo y por la independencia.

Conspirar para luchar contra la falta de viviendas, contra el narcotráfico y la drogadicción, contra la racionalización de los servicios de salud. Conspiremos contra la pobreza en todas sus formas y manifestaciones, contra el desempleo, contra la dependencia. Conspiremos todos contra la indiferencia, la apatía y la desesperanza. Conspiremos contra el deterioro de la salud mental de nuestro pueblo, contra la subestimación de nuestras capacidades, contra el desaliento de nuestros compatriotas. Conspiremos contra la destrucción de nuestro ambiente, o mejor aún, a favor de la conservación de nuestros recursos naturales. Conspiremos contra la desinformación y la ignorancia.

Dediquemos nuestras energías a romper los esquemas en los que nos ha encajonado el imperialismo. Saltemos el cerco colonial junto a todos aquellos que aún sin reconocerse independentistas coinciden con nosotros y luchan contra la guerra en Irak, contra la Marina en Vieques, contra la Corte Federal, contra las Leyes de Cabotaje y contra la agresión al ambiente y la injusticia social. Compartamos nuestra lucha con los que se conmueven ante el atropello, la marginación y la miseria. Son muchos miles de puertorriqueños y puertorriqueñas que sin ser independentistas, respetan nuestra lucha y no rechazan participar con nosotros en distintas instancias.

Dediquemos nuestro tiempo y nuestros talentos a configurar esa conspiración, sin tregua ni pausa; no a magnificar nuestras diferencias. Abrir nuestras puertas es lo que demanda el momento. Eso es lo que espera el pueblo de nosotros. Después de la refriega de Lares, para nadie beneficiosa, tendremos que detenernos a reflexionar para permitirnos que cada cual pueda entregarse a su forma de lucha sin pretender anular la de los demás. Ése es el reto. El país espera que le propongamos un proyecto político nacional que ofrezca esperanza, posibilidad de desarrollo con justicia social y que logre que el pueblo recobre su autoestima. Es incomprensible que una organización adopte, como primera prioridad de lucha, dedicar sus esfuerzos a "desenmascarar aquellos individuos y organizaciones que son populares no afiliados", cuestionando la integridad política de éstos por diferir de sus concepciones de lucha. Se les olvida a esos compañeros quién es nuestro verdadero enemigo: el imperialismo.

Vuelvo y cito, para finalizar, las palabras de César Andreu Iglesias:

"Es tiempo de comprenderlo:

La independencia nacional no será producto de minorías selectas, de simples gestiones diplomáticas, ni de violencias individuales.

La independencia nacional ha de ser la obra de todo el pueblo. Sólo así habrá de ser posible su conquista".

* Movimiento Independentista Nacional Hostosiano
16 de septiembre de 2005
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Movimientos populares por la Independencia

Salvador

La independencia no es meramente una fórmula de status político o algo que solo se construye si se tienen los poderes soberanos. La independencia es un proyecto de lucha y construcción de una sociedad que vaya asumiendo esos poderes que surjan de todo el pueblo.

La invitación de Héctor Pesquera a conspirar para el desarrollo de otro Puerto Rico desde las luchas populares y no desde las movidas diplomáticas con los norteamericanos que, después de todo no reconocen a nadie en Puerto Rico como interlocutor. La independencia nunca vendrá a Puerto Rico por fiat congresional. La independencia no es meramente una fórmula de status político o algo que solo se construye si se tienen los poderes soberanos. La independencia es un proyecto de lucha y construcción de una sociedad que vaya asumiendo esos poderes porque, como en Vieques, surjan de todo el pueblo.

En esta lucha centenaria por la independencia algunos sectores parecen más interesados en ser dueños y señores de una franquicia electoral de un cuatro por ciento que en arrojarse a la calle a ser parte de los movimientos populares desde donde surja una nueva conciencia revolucionaria. Afirmar la vocación a seguir con esquemas procesales sin estar ahí en las luchas del pueblo con las comunidades marginadas. No lo digo para referirme a partido específico. Todos tenemos cuota de responsabilidad en haber saboteado la amplitud y poder de convocatoria de los movimientos.

El llamado de Pesquera a integrarnos al desarrollo de un proyecto de pueblo para un Puerto Rico que rechace los neoliberalismos que se han impuesto y opte por el desarrollo integral de nuestro pueblo educando, organizando, conspirando, produciendo, integrando nuestras luchas con las de todo un continente que lucha por su independencia que también es la nuestra.

No debemos hacer mucho caso del ritual del bochinche anual de los que se preocupan por apoderarse de franquicias exclusivas. Como muy bien nos decía César Andreu; es desde las luchas de todo un pueblo que se puede ir construyendo la organizaciones culturales, empresariales, ambientales, comunitarias, laborales que derrotaremos la apatía y la desesperanza desenmascarando el neoliberalismo, mostrando como afecta los derechos de la mayoría y como disfruta de ver a los puertorriqueños luchando entre sí y olvidándose de la verdadera lucha contra el imperialismo en todos sus frentes.