Reflexiones de un interinos-sustitutos sin plaza en el Plan Especial, ante el contencioso presentado por EACanarias para "cargárselo".

Había una vez un mar que tenía muchos barquitos, unos más cómodos, seguros y acogedores donde bregaban compañeros nuestros y otros … menos .

A nosotros nos tocó vivir en uno de los menos …

El pobre barquito no era tan seguro y cada año cabíamos menos de nosotros.

Nuestros compañeros de los mejores navíos tenían la posibilidad de desempeñar labores como la nuestra en el cascarón, pero a no ser que fuera por descuido no lo querían.

 

Pero era lo que teníamos, lo que nos había tocado vivir o lo que nos quedaba.

Y a él nos agarrábamos con todas nuestras fuerzas, incluso más cuando veíamos acercarse temporales o nos llegaba la noticia de que alguno de los nuestros no había logrado embarcar esa temporada.

Vivimos muchos años recibiendo golpes de mar que no nos dejaban olvidar la fragilidad de nuestra situación, viéndola empeorar cada día.

Pasamos mucho tiempo intentando mejorar nuestras condiciones, en definitiva hacer más segura y continuada, nuestra labor en el barco, es decir conseguir cierta estabilidad.

Y casi se nos concedió, pero no a todos, sólo una cuarta parte tendría garantizado el trabajo durante toda su vida laboral, pero sólo si así lo deseaban, nadie los obligaba a trabajar en ese puesto.

No había para tantos o no se nos quiso dar, pero se consoló a la gran mayoría con la promesa de tres años de trabajo continuado y renovaciones cada cuatro años.

Hemos empezado la temporada con la alegría del primer flete. Ahora todos los vientos y mareas parecían favorables.

Pero apareció una Especie Absurda, compañeros nuestros, que antaño también luchaban por la estabilidad y durante un tiempo fueron nuestros Efímeros Alumnos, durante la celebración de reuniones, hasta que se convirtieron en Extraños Asistentes que negaban cualquier posibilidad de acuerdo, situándose Estratégicamente Alejados de los compromisos de mejora.

Sus intervenciones eran propias de Enardecidos Adictos, sin recoger los frutos de las negociaciones, Enloquecidos Atolondrados que sólo se limitaban a decir que querían más y Estúpidos Apañados incapaces de caer en la cuenta de que algo estábamos recibiendo y menos es recibir nada.

En Empequeñecidas Asambleas, nada representativas de la opinión del colectivo, estos Enseñantes Alienígenas tomaban decisiones, que parecían ser de Empleados de la Anarquía y parece que van a seguir pataleando para que se nos hunda el barco, interponiendo un contencioso contra el Plan de Estabilidad y la permanencia en nuestros puestos de trabajo durante tres o cuatro años .

Han esperado a que transcurran casi dos meses de ilusionada labor para hacernos testigos a todos de la Estabilidad Amputada.

Espero que con tu lectura y tu apoyo a los que queremos seguir bregando Echemos Al garete a éstos que piensan con los Esfínteres Anales