REFLEXIONEMOS, SÍ, PERO... ¡NO
OLVIDEMOS!
Ramón Moreno
Dado
que hoy es el “día de reflexión”, hagamos un sincero examen de conciencia y un
profundo acto de contrición y reflexionemos seriamente, que hemos hecho nosotros,
los canarios, para merecer esto. Menos mal, que al fin llegó el famoso “27M”;
tan esperado por algunos para seguir perpetuándose en el poder, por otros para
acceder a él, y por la gran mayoría del pueblo canario, para descansar ya de la
vorágine electoralista que nos ha asolado en todo este tiempo.
Y
no será, porque no lo haya “advertido” (ver “¡El Gran Espectáculo se acerca!”,
I y II; “Las Opciones Políticas del 27M”, I, II, III y IV; y “¿Que es del
Nacionalismo Canario?”, I, II y III (febrero/marzo 2007). (*)
Así
que mañana, tendrá lugar la “gran encuesta”, la definitiva, la auténtica, la
verdadera e inapelable encuesta: el veredicto de las urnas. Resultados, contra
los que cabrá recurso, naturalmente, como también impugnaciones; pero que en
definitiva, serán fiel reflejo de la voluntad popular, expresada libremente.
Otra cosa son el “clientelismo político”, los “votos cautivos”, y la
“disciplina de partido”, congénitas “patologías democráticas”, según parece.
Y
donde, como ya decía entonces, el “perverso” sistema electoral canario no
propiciará, previsiblemente, vencedores absolutos; por lo que aquí veremos de
todo, para conformar mayorías, al precio que sea, en aras de la tan cacareada y
recurrente “gobernabilidad de Canarias”.
¡Menudo mercadeo!
Por
tanto, queridos compatriotas, “reflexionen” ustedes todo lo que quieran; y si
por fin deciden ir a votar, háganlo en función de su libre albedrío -aunque ya
saben, que es tan legítimo votar, como no hacerlo-, pero no olviden, si, sobre
todo ¡no olviden!, ya que en esta tierra se es muy propenso a sufrir episodios
de una contagiosa amnesia; que en la mayoría de los casos, se vuelve
irreversible, que es lo que interesa.
Recuerden,
que esta “Autonomía” que “se nos ha otorgado” no ha sido plebiscitada; y que en
el proceso autonómico español, se nos metió de cabeza por los estrechos raíles
del Artículo 143 de
Segundo
gran fiasco, siglo XXI: las promesas electorales. Aquí se ha prometido de “todo”,
por todos; olvidando algo fundamental: que las falsas promesas que han
encubierto una publicidad engañosa (como las supuestas “bondades” del nuevo
Estatuto de Autonomía, por ejemplo), podrían ser constitutivas de un presunto
delito, ya que, en estricta aplicación del Derecho Mercantil -que no
Constitucional-, “la publicidad tiene valor contractual”.
Por
ello, sería muy adecuado que las organizaciones ciudadanas de Canarias, y toda
la población en general, pusieran en marcha, de inmediato, una especie de
“Organización de Votantes Canarios” (OVC) que, a imagen y semejanza de
En
este sentido, y según reiterados rumores sin confirmar, parece ser que las
clínicas privadas de todo el Archipiélago están absolutamente colapsadas -con
listas de espera, como en la sanidad pública-, debido a la avalancha de
consultas externas de la llamada “clase política”; cuyos componentes están
sufriendo un traumático y progresivo alargamiento del apéndice nasal, que requiere
una urgente intervención quirúrgica de cirugía plástica.
Atrás
ha quedado, afortunadamente, toda la parafernalia electoralista, y el abnegado
trabajo de “las bases” -nunca bien ponderado-, pegando carteles y llenando
sobres, con el deseo indisimulado, de que sus
respectivos “lideres” consigan cuotas de poder, que algo les tocará. Es la
“filosofía” imperante.
Pero,
que nadie se lleve a engaño: después del domingo, sean cuales sean los
resultados electorales, y el posterior trapicheo; y a pesar del “cambio”
invocado, todo continuará igual, ¡o peor! De hecho, son los mismos de siempre,
y algún que otro “principiante”.
Seguirán
llegando las pateras y los cayucos (¡pobre gente!, ¿no dicen que “esto es
Europa” ?). Seguirá la escalada de la droga, que está
causando estragos en nuestra desorientada juventud; la pobreza, el paro
galopante (sobre todo, entre los canarios), la prostitución, y el generalizado
“desorden moral”, seguirán socavando las estructuras de nuestra desarticulada
sociedad. Mientras las mafias se instalan en los enclaves turísticos, y
nuestros puertos y aeropuertos son un auténtico coladero para la inmigración
regular e irregular, que entran sin obstáculos como “turistas”. ¡Y nuestro
“espacio vital”, seguirá agotándose irremediablemente!; sin que nadie, ponga
coto a esta auténtica invasión.
Y
para escarnio, oprobio, y vergüenza del pueblo canario -que empieza a perderla,
por el dinero-, seguiremos siendo una degradante economía subvencionada, y un encorcetado y asficiante mercado cautivo;
sin apenas tejido industrial, y con el aparato productivo en manos foráneas.
Dependientes exclusivamente del sector servicios; donde el frágil turismo -en
tanto que fenómeno social-, nos hace cada vez más vulnerables.
¿Qué
pasará, si por la urgencia y necesidad de los 27, en aprobar un nuevo Tratado
de
Canarias,
mayo de 2007
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