Reformar para que todo siga igual
Juan Jesús Ayala
Y me refiero a la reforma estatutaria que tiene pendiente este gobierno de CC-PP la que en los capítulos que ha facilitado a la opinión pública, cuales son la elaboración de un Preámbulo del Estatuto, Estructura socio-política, Régimen competencial y Régimen económico-financiero está a punto de debatirse en el Parlamento canario para luego ser apoyado o no en el Congreso de los Diputados en Madrid.
Pues bien ante esta reforma que no se sabe a cuento de que viene puesto que en el aspecto competencial no tiene sentido pedir reformas cuando ni tan siquiera el actual estatuto ha cogido forma, o dicho de otra manera, sino se han desarrollado las competencias que el estado ha facilitado a Canarias ¿para qué más? Estamos de acuerdo que son necesarias y que entre más autogobierno se consiga mucho mejor para todos, pero si se ha sido incapaz de dignificar y poner en práctica las actuales, ¿a qué viene ese brindis al sol sólo por el afán de un protagonismo que desde la insulsez no conducirá a sitio alguno donde se pueda poner en práctica lo que se pide?
Y, además, con la estampida del PSOE de la ponencia estatutaria porque no se ha accedido a meterle el diente a una desfasada y antidemocrática ley electoral canaria y con la amenaza de que si esto no se prodiga, en Madrid no van a contar CC-PP con el apoyo necesario para su aprobación, da la impresión que si no hay acuerdo con el PSOE canario en este sentido las ganas de reformar lo que aun no tiene forma se quedara para otra mejor ocasión.
Uno lee con cierto entretenimiento las propuestas del futuro estatuto y no cabe duda que de obtener este estatuto para Canarias se daría un salto de gigante en el autogobierno, además si se es capaz de tener el beneplácito del estado, en este caso del gobierno, de trasladar a Canarias esas competencias que se piden. Nos parece estupendo, pero lo que ya no es tanto es que se hace referencia dentro del apartado de estructura político-institucional a una posible reforma de la ley electoral que aunque el presidente de la Comunidad dice que se dejará para mas tarde, me da la impresión que la ley electoral -fíjense por donde- a pesar de lo que se dice tendrá que priorizarse antes que otra cosa y tendrá que abordarse ya.
De cualquier manera da la sensación que esto que pretende hacer y decir CC-PP de no abordar de inmediato la reforma de la ley electoral es un globo sonda que se lanzó al espacio mediático por ver como resollaba el PSOE; ahora cuando saben a que atenerse por su estampida pudiera suceder que la reforma estatutaria empiece por dar prioridad a la ley electoral.
Y más aún cuando las cuentas de CC-PP puede que no estén muy claras por la sangría que desde dentro se pudiese dar en el parlamento regional para sacar esto adelante. ¿Ustedes se han parado a pensar como esta la situación en este momento dado los bandazos que ha dado la política canaria recientemente?
Pues resulta que CC con sus 23 diputados sumados a los 17 del PP mas los 3 del PIL dan un resultado de 43. Pero ¡cuidado qué estas cuentas no son reales y pueden verse alteradas! Veamos. El grupo de Nueva Canarias que lidera Román Rodríguez tiene en el parlamento dos afines, Pedro Quevedo y Francisca Domínguez. Y Román ha manifestado que está por la reforma de la ley electoral. Como lo ha dicho también Manuel Becerra del PNL, así mismo como los dos diputados herreftos de AHÍ y los pertenecientes al PIL. Entonces ¿cómo queda la cuestión? Pues pudiera acontecer que CC-PP sólo se quedará con el respaldo de 35 votos a favor. Por lo que si hablamos de coherencia política y de lo que debe hacerse desde los pronunciamientos que se han dicho por unos y otros pudiera darse la situación de un apoyo no ya consensuado sino totalmente ridículo para presentar ante el parlamento de Canarias y más tarde en Madrid una reforma cuasi-dismi-nuida.
Y también pudiera pasar, si no se acomete con prioridad la reforma de la ley electoral, que ante lo que se avecina, está ante el menguado respaldo aquí y su no aprobación en Congreso de los diputados se quede paralizada porque sería un varapalo para el gobierno regional y se busque este o aquel pretexto para dejarla orillada. Esto que uno relata pudiera verse desde la fabulación o desde la ciencia-ficción pero en esta tierra estamos acostumbrados a eso y a mucho más.