El
GuanchePress, 17-05-2007
REFRESCANDO
La
lucha por las libertades democráticas durante la Transición en Canarias no fue
patrimonio de una sola persona ni de una única organización clandestina. Aunque
el PCE dominaba casi hegemónicamente la pelea política contra
* * *
1960
es un año decisivo para Canarias, aunque la mayoría de sus habitantes y
visitantes permanezcan ajenos a lo que se estaba cociendo entonces en el mundo.
Como parte geográfica del continente africano, ese año el general Franco tuvo
que resistir la primera andanada diplomática de la emergente y grandiosa vecina
negra, que empezaba a despertarse de manera autónoma gracias a la evolución de
los procesos de descolonización. En 1960 acceden a la independencia diecisiete
nuevos Estados africanos, en lo que se llamó internacionalmente como "el
año de África". La fascinación por este fenómeno en la opinión pública
mundial era similar al que ahora podemos apreciar con respecto a los países
asiáticos o del Este europeo, aunque con un claro ingrediente ideológico
añadido que conectaba con los sentimientos de toda la izquierda europea de
forma muy nítida.
Ese otoño, en el curso de
España
se había unido al reducido número de nueve países que se abstuvieron en la
votación, por 89 que la apoyaron. El debate surgió a iniciativa del presidente
soviético Jruschov, que de esta forma se apuntaba un importante triunfo ante
las naciones del Tercer Mundo. En Nueva York le aplaudieron a rabiar Nebro,
Fidel Castro, Nkrumah, Sekou Touré... mientras los Estados Unidos se lamían las
heridas ante el evidente éxito diplomático de sus entonces adversarios.
El
alegato anticolonialista de
(Francisco Villar. El proceso de descolonización del
Sáhara)
Las
posturas estaban terriblemente enfrentadas, pero Marruecos se veía sometido por
el clima mundial favorable a las descolonizaciones, sinónimo de libertad y de
liberación del yugo colonialista para la inmensa totalidad de las opiniones
públicas europeas y occidentales. Sin embargo, dos países se resistían hasta el
final: Portugal y España. El secretario general de
Como
la discusión se prolongaba,
Manuel
Aznar se puso a la defensiva, debido al tono que empiezan a cobrar los debates.
Nunca antes nadie había osado cuestionar la españolidad de Canarias y mucho
menos en un foro internacional. El diplomático español, arrinconado y
sorprendido por la iniciativa, trató de buscar un equilibrio entre las
posiciones ortodoxamente colonialistas del presidente del Gobierno, almirante
Carrero Blanco y las más templadas del ministro de Asuntos Exteriores,
Castiella: -España no sabe lo que es un TNA y piensa que no se le puede imponer
el envío de información sobre territorios pretendidamente tales bajo su
administración, pero teniendo en cuenta su voluntad de colaborar con
Pero
los argumentos españoles no eran muy convincentes. En la siguiente sesión de
los debates, el delegado búlgaro Grinberg, sostiene que el Capítulo XI de
El
10 de noviembre se consuma la derrota internacional de España, que sólo va en
compañía de los dos países más retrógrados del mundo, Portugal y Sud áfrica.
Las Naciones Unidas apoyan por amplia mayoría las recomendaciones de su comité
descolonizador. A Portugal se le exige información sobre Angola y Mozambique,
entre otras colonias, mientras que España debe suministrar los datos que se le
pidan sobre el Ifni, Fernando Poo, Río Muni y el Sáhara Occidental. El
Archipiélago canario se había salvado casi al final de la voracidad
independentista africana, aunque el último obstáculo se presentaría
inesperadamente al día siguiente.
El
delegado ucraniano, que seguía de cerca los debates, presentó una enmienda al
texto de los 6 incluyendo en la lista de territorios administrados por España a
"las Islas Canarias". El ambiente en la sala subió de temperatura, y
nuevamente son los indios y los argentinos los únicos que defienden "la
vocación descolonizadora de Franco", frente al delegado marroquí, Alí
Skalli, que reivindica con dureza "la marroquinidad de Ifni, Sáhara, Ceuta
y Melilla".
Con
respecto a Canarias, la mayoría de los diplomáticos que representan a sus
países en
Nadie
conocía con exactitud el sentimiento independentista del Archipiélago y si sus
habitantes eran árabes, negros, o españoles en su mayoría. El delegado
colombiano sí, pues las actas de los debates registran su posición favorable a
la españolidad de las Islas.
En este ambiente de confusión generalizada, se levanta
la sesión, tras votarse la enmienda. Canarias no fue considerada colonia
española por 54 países que votaron en contra, mientras que 13 se abstuvieron y
8 sí pensaron que el Archipiélago era un territorio parecido a Guinea, Sáhara e
Ifni.
Los teléfonos ardían en la embajada española de Nueva
York. Desde allí, el embajador Lequerica contacta con el ministro de Exteriores
Castiella, y le hace ver que si se oponen a la descolonización de Guinea,
Sáhara e Ifni, la mayoría de los países podrían ampliar en una segunda
tentativa la lista de territorios TNA e incluir al Archipiélago canario. El
posibilismo de Castiella le hizo aceptar que estos tres territorios podían ser
inspeccionados por
Finalmente
es el embajador Lequerica quien recibe órdenes expresas de Exteriores y,
conocedor del trasfondo enrarecido que se vive en Madrid, realiza una escueta
declaración: "El Gobierno español ha decidido transmitir al Secretario
General información respecto a los territorios a que se refiere el Capítulo XI
de
La
flexibilidad de Castiella y su enfrentamiento con Carrero Blanco “salvarían” a
Canarias de la entonces potente y sólida garra africana, aliada del bloque
soviético.
Cuando llegó la hora de la votación, las enmiendas
ucranianas en favor de la independencia del Archipiélago fueron derrotadas,
salvándose una coyuntura histórica que no era nada favorable. El historiador y
diplomático Francisco Villar, que vivió todo el proceso en primera persona, no
duda en afirmar que "así, en unas horas, ante la presión creciente a que
se había visto sometida la posición española y, especialmente, ante el riesgo
inminente de ver incluidas las Canarias entre los territorios coloniales
españoles, el Ministerio de Asuntos Exteriores lograba abrir una brecha en las
concepciones reaccionarias del almirante Carrero y su equipo de Presidencia.
Pero se trataba de una simple brecha.
Las
contradicciones de la diplomacia española (Presidencia "versus"
Exteriores) van a ser cada vez más patentes, aunque Canarias “salvó” el primer
intento internacional de descolonización, cuyas repercusiones para el futuro,
de haber prosperado, pueden fácilmente imaginarse".
***
Las
convulsiones diplomáticas del año 1960 habían dejado un panorama de cierta
zozobra en el régimen de Franco acerca del futuro de sus colonias. Soviéticos y
africanos dejaron ver sus intenciones en los debates de
La
fiebre descolonizadora de
Este
último vespertino extractó un editorial del diario madrileño y poderoso referente de opinión en la época, en
el que bajo el título de "Fariseísmo Soviético y colonialismo",
arremetía contra Ucrania y contra su delegado por "haberse atrevido a
presentar una moción en la que se pedía a la más alta institución internacional
que considerase territorios coloniales a nuestras cuatro provincias africanas
(...) y rebajar una parte tan entrañable de nuestra Patria como el archipiélago
canario, al nivel político de una de tantas colonias africanas". El
artículo llama a
Además,
en el Archipiélago se registraron auténticos maremotos políticos por los
debates de
Franco tenía la impresión, sin embargo, de que
"el buen sentido se impondría en esta fiebre de independencia", para
lo cual se conseguiría la "franca unión con los portugueses, en un
esfuerzo por evitar que no triunfen los enemigos de Occidente, que lo que
desean es que Moscú los asimile".
*(Mis conversaciones privadas con Franco. Franco
Salgado Araujo).
También
por esas fechas se registran varios encuentros entre Manuel Aznar y el ministro
con más poder dentro del régimen: el titular de Gobernación, Blas Pérez,
palmero de nacimiento y hombre de confianza de Franco, según recuerda su
secretario particular, el también palmero Adolfo Duque: "Manuel Aznar me
llamaba para concertar citas con Blas Pérez cada vez que regresaba de Nueva
York o de
Artículo tomado del libro del periodista español,
Federico Utrera
Edición de los Organismos Coloniales: Gobierno
supuestamente Autónomo de Canarias; Cabildo de Gran Canaria; Cabildo de
Tenerife.
Canarias 1996.