REGASIFICADORAS O LUCHA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO

 

Mafersa٭

 

La Unión Europea incluye las plantas regasificadoras de Tenerife y de Gran Canaria entre sus prioridades, dentro de su nuevo Plan Energético, para reducir la dependencia exterior e impulsar el autoabastecimiento y la diversificación del suministro energético.

 

Eso está muy bien en la Europa continental, pero aquí, en nuestras islas, con el gas natural seguiremos dependiendo del exterior, no diversificaremos el suministro energético, puesto tanto el gas natural como el petróleo son energías fósiles, y suelen tener los mismos países productores, cuando no proceden del mismo yacimiento o pozo petrolífero.

En cuanto al autoabastecimiento, el único posible en nuestras islas sería el de las energías alternativas, puesto que no poseemos explotaciones petrolíferas ni de gas, ni en tierra ni en el mar.

 

El problema de la producción de energía eléctrica se agrava en nuestro archipiélago al tratarse de siete islas, con unas profundidades considerables entre ellas, (excepto entre Fuerteventura y Lanzarote) lo que obliga a que cada isla deba tener su propia planta de producción de energía eléctrica.

 

En Tenerife, la ubicación de la planta regasificadora está definida: irá en Granadilla, en el superpuerto que se construirá, y que tan contestado ha sido por los grupos conservacionistas y ecologistas.

 

En Gran Canaria, aunque en un principio se propuso Arinaga, donde ya se ha construido una primera fase del muelle con dinero de Europa, siendo necesaria una ampliación para hacerle operativo, tanto si se instala la regasificadora en tierra como si no, no se tiene aún definido el emplazamiento.

 

La proximidad de tanta industria y población en su proximidad añade un factor de riesgo considerable en caso de accidente. Toma más cuerpo su ubicación en Juan Grande, en las cercanías de la central térmica de Unelco-Endesa, principal cliente que sería de este combustible fósil.

 

No obstante el apoyo de la UE a la implantación del gas en nuestras islas, la Comisión Europea considera que el futuro energético de los europeos pasa por impulsar el uso de las energías renovables, al mismo tiempo que lograr una mayor eficiencia energética. De no ser así, la dependencia del suministro exterior de hidrocarburos seguirá aumentando con el inconveniente de estar sometidos a la fluctuación de precios del crudo ( a la largas, siempre al alza), la dependencia política con el país exportador, el aumento de la contaminación y del efecto invernadero que propicia el cambio climático, que, para nuestras islas, que viven del turismo tendrá consecuencia catastróficas.

 

Pretende la UE que en el 2020 se incremente hasta el 20% la producción de energía eléctrica por medio de las renovables, (solar fotovoltaica y eólica, principalmente)

 

En cuanto a Canarias, aunque la Comisión Europea apueste por las energías renovables, al apostar también por el gas natural, está renunciando a la definitiva eliminación de la producción de energías contaminantes, como son las energía producida por los combustibles fósiles: carbón, petróleo y gas natural)

 

Preferible sería el que esa inmensa cantidad de millones de euros que se pretende invertir en Granadilla y en Arinaga o Juan Grande en construir los puertos gaseros y las regasificadoras, se empleasen en subvencionar proyectos de producción de energías renovables, tanto fotovoltaicas como eólicas, así como fomentar con subvenciones la instalación de equipos de energía solar térmica en edificios de viviendas e industriales. La construcción de estos dos puertos tendrían además, otros motivos, que algún día expondré en otro artículo.

 

La Mancomunidad del Sueste apuesta por la implantación de las plantas regasificadoras mar adentro (off shore) negándose en redondo la construcción de la misma en Arinaga por el riesgo de accidente que supondría. Paradójicamente, el gobierno de Canarias y el de la Nación nos dice que la planta off shore no es posible por la bravura del océano. Sin embargo alaban la instalación de la planta de investigación marina mar adentro. Se “olvidan” que existen plataformas petrolíferas en el Mar del Norte, donde la bravura del mar es temible. Se “olvidan” que se están construyendo actualmente dos plantas off shore en Livorno, Italia.

 

¿Qué intereses reales son los que existen para que no se quiera instalar las plantas mar adentro y si en tierra firme? ¿Serán las obras de abultados presupuestos?

 

٭ Mafersa es Manuel Fernández Sarmiento, Ingeniero T. Industrial, profesor de energías renovables, vicepresidente de la Federación de AAVV, Usuarios y Consumidores “El Real de Las Palmas”, miembro de la Cavecan (Confederación de AAVV de Canarias)