RELEVO EN “EL PARAISO”
Ramón Moreno
Eso es lo que ha pasado: Adán entregó las
llaves del “Paraiso”,
para que nos colme de “felicidad” a todos los canarios, a su amigo, acólito,
correligionario, adlátere, y más cosas, Paulino; y de aquí ¡al cielo!
Que es lo que hizo el flamante jefe del Ejecutivo canario en su primer acto
oficial, observando el firmamento desde
O sea, el mayor telescopio del mundo -según se ha
dicho-, instalado en una de las Islas que forman nuestro Archipiélago, y que
magnifica y revaloriza nuestra -insisto- “renta de situación”; servirá una vez
más, para que Canarias siga siendo rentabilizada (ahora en el plano científico)
por España, que continúa engrosando con nuestros “activos realizables”, su
depredadora “cuenta de resultados”. ¡No se olvide, que se trata del emblemático
Instituto Astrofísico de Canarias (IAC)!
Pero, el abyecto estreno del
Excmo. Sr, Don
Paulino Rivero Baute (¿se dice así?),
como Presidente del Gobierno de
Canarias, tuvo sus prolegómenos; no por esperados, menos reveladores, y que no
podemos silenciar. En primer lugar, ha quedado meridianamente claro -por si
había alguna duda al respecto-, que Paulino Rivero, ¡tenía que ser Presidente!
De ahí, que no cuajara el pacto PSOE/CC; lo que hubiera sido lógico, por
otra parte, teniendo en cuenta la
“promiscuidad política” de esta
Coalición de pactar en Canarias, con quién gobierne en Madrid. Lo que pasaba,
es que Juan Fernando López Aguilar, indudable vencedor del
No pasó lo mismo con el PP, como se ha visto, ya que José
Manuel Soria, después de sufrir una severa e incómoda “soriasis”, se veía
postergado al ostracismo en el cabildo grancanario
-pese a ser el más votado-, por el apañol PSOE/NC,
que lo mandaba de cabeza a la oposición. Lo que hubiera sido insoportable para
él; y por eso, no llegó a ejercerla, dimitiendo como consejero insular, el
mismo día de prosperar la moción de censura. Por cierto, ¿la “legalidad de ese
pacto entre socialistas y “nacionalistas”, avala también los nombramientos de Quevedo
y Mayoral? ¿Es legal dirigir áreas del gobierno insular, sin ser
consejeros electos?
Así que, Paulino Rivero ya es presidente del Gobierno
autonómico (que no autónomo); y Soria (¡que
gran diferencia!), vicepresidente y consejero de Economía y Hacienda. ¿Era
consciente Mauricio, de lo que iba a pasar en “su” Consejería?
Y en segundo lugar, el bochornoso, esperpéntico, y kafkiano espectáculo del debate de investidura de Rivero,
que aparte de producirme vergüenza ajena, puso de relieve que el “honorable
puesto” que le asignaron a Antonio Castro Cordobés, como presidente del
Parlamento de Canarias, no solo le queda ancho, sino que no es para él.
Evidenciando una absoluta falta de personalidad y, consecuentemente, de
autoridad; el debate se le fue de las manos, permitiendo que muchas fases del mismo, fuera un auténtico cachondeo, al
no cortar de raíz algunas actitudes. Sobre todo, cuando el portavoz socialista,
Hernández Spínola, exhibió fotocopia del
decreto de nombramiento (que le había pasado un topo del PSOE) del todavía no
investido Rivero, y firmado ya por el presidente de
Por lo demás, dicho debate, fue la enésima
representación -en vivo y en directo- de
la gran farsa: la ficción político-jurídica que es Canarias, cuyos
protagonistas siguen siendo los de siempre, ante la pasividad, indolencia, e
inoperancia de este pueblo. Y en el cual, seguimos constatando, que el
intelecto permanece ausente de la “clase
política” (y en general), a tenor de las intervenciones del nuevo portavoz de
CC, Miguel Angel Barragán, de puro “marujeo”,
y de “patio de comadres”; carentes, en absoluto, de la dialéctica incisiva y
locuaz de un buen orador, que para colmo se autoproclama “nacionalista”.
¡Detestable! Es evidente, pues, que el señor Barragán, no solo no dio la talla,
sino que no tiene altura; y no lo digo,
por su baja estatura. Y por supuesto, está a años luz de su antecesor y
tocayo, José Miguel González, ¡que tampoco es nacionalista!
También quiero señalar, la “ubicuidad” del paisano
-muy a mi pesar-, Casimiro Curbelo, presidente
casi perpetuo del cabildo gomero y
senador; y ahora, también parlamentario, que se traslada con su coche oficial y
todo, desde San Sebastián a Los Cristianos, para asistir a las sesiones del
Parlamento en Santa Cruz. Se ve que don Casimiro, aparte de sus acusadas facciones magrebíes
(como las de cualquier tipo de Libia, Tunez, Argelia
o Marruecos; de ahí nuestra ascendencia libico-bereber), poseé, además, un
granítico y pétreo rostro, curtido por los años en el poder. Con respecto al
nuevo gobierno paritario, así denominado, no por sus “paridas” futuras, sino
porque está compuesto por el mismo
número de hombres y mujeres (¿y por qué,
no solo mujeres?); responde, exactamente, al compadreo de la derecha insularista y estatalista. A
propósito, ¿conoce alguien a una/o canario que forme parte de algún gobierno
autonómico español?
Y ya por último, el gran interrogante: ¿Cómo se puede
compatibilizar el fundamentalista “nacionalismo español” del PP, con el
supuesto “nacionalismo canario de CC ?.