RELEVO EN  “EL PARAISO”

 

Ramón Moreno

 

Eso es lo que ha pasado: Adán entregó las llaves del  Paraiso”, para que nos colme de “felicidad” a todos los canarios, a su amigo, acólito, correligionario, adlátere, y más cosas, Paulino; y de aquí ¡al cielo! Que es lo que hizo el flamante jefe del Ejecutivo canario en su primer acto oficial, observando el firmamento desde La Palma, en la inauguración del “Grantecan”. Como vasallo y súbdito de la Corona española, de comparsa de (no confundir con Salvamento Aéreo de Rescate SAR)  el heredero borbónico, llegado expresamente a la colonia para presidir -desde las alturas- el acto. Y al que un periódico tinerfeño, que avisa diariamente, lisonjó, en una monumental antología de la cursilería, la adulación, el peloteo y la sumisión, como “El Príncipe de las Estrellas”. ¡Menuda estulticia, Leticia!

 

O sea, el mayor telescopio del mundo -según se ha dicho-, instalado en una de las Islas que forman nuestro Archipiélago, y que magnifica y revaloriza nuestra -insisto- “renta de situación”; servirá una vez más, para que Canarias siga siendo rentabilizada (ahora en el plano científico) por España, que continúa engrosando con nuestros “activos realizables”, su depredadora “cuenta de resultados”. ¡No se olvide, que se trata del emblemático Instituto Astrofísico de Canarias (IAC)!

 

Pero, el abyecto estreno del Excmo. Sr, Don  Paulino Rivero Baute (¿se dice así?), como Presidente del  Gobierno de Canarias, tuvo sus prolegómenos; no por esperados, menos reveladores, y que no podemos silenciar. En primer lugar, ha quedado meridianamente claro -por si había alguna duda al respecto-, que Paulino Rivero, ¡tenía que ser Presidente! De ahí, que no cuajara el pacto PSOE/CC; lo que hubiera sido lógico, por otra  parte, teniendo en cuenta la “promiscuidad política” de  esta Coalición de pactar en Canarias, con quién gobierne en Madrid. Lo que pasaba, es que Juan Fernando López Aguilar, indudable vencedor del 27 M, relegaría al prodigio Rivero a la vicepresidencia, lo que no entraba en sus planes, ni en los de otros. ¡Al final, fue él, JF, el relegado, quedando solo como “lider” de la única oposición!

 

No pasó lo mismo con el PP, como se ha visto, ya que José Manuel Soria, después de sufrir una severa e incómoda “soriasis”, se veía postergado al ostracismo en el cabildo grancanario -pese a ser el más votado-, por el apañol PSOE/NC, que lo mandaba de cabeza a la oposición. Lo que hubiera sido insoportable para él; y por eso, no llegó a ejercerla, dimitiendo como consejero insular, el mismo día de prosperar la moción de censura. Por cierto, ¿la “legalidad de ese pacto entre socialistas y “nacionalistas”, avala también los nombramientos de Quevedo y Mayoral? ¿Es legal dirigir áreas del gobierno insular, sin ser consejeros electos?

 

Así que, Paulino Rivero ya es presidente del Gobierno autonómico (que no autónomo);  y Soria (¡que gran diferencia!), vicepresidente y consejero de Economía y Hacienda. ¿Era consciente Mauricio, de lo que iba a pasar en “su” Consejería?

 

Y en segundo lugar, el bochornoso, esperpéntico, y kafkiano espectáculo del debate de investidura de Rivero, que aparte de producirme vergüenza ajena, puso de relieve que el “honorable puesto” que le asignaron a Antonio Castro Cordobés, como presidente del Parlamento de Canarias, no solo le queda ancho, sino que no es para él. Evidenciando una absoluta falta de personalidad y, consecuentemente, de autoridad; el debate se le fue de las manos, permitiendo que muchas fases  del mismo, fuera un auténtico cachondeo, al no cortar de raíz algunas actitudes. Sobre todo, cuando el portavoz socialista, Hernández Spínola, exhibió fotocopia del decreto de nombramiento (que le había pasado un topo del PSOE) del todavía no investido Rivero, y firmado ya por el presidente de la Cámara, sin que se hubiera efectuado la votación; dirigido a la Zarzuela y a la Moncloa. ¡Otra ignominia más, de nuestro denigrante “status” colonial! ¿Va a depurar responsabilidades internas el señor Castro Cordobés? ¿A que grado de degradación estamos llegando?

 

Por lo demás, dicho debate, fue la enésima representación -en vivo y en directo-  de la gran farsa: la ficción político-jurídica que es Canarias, cuyos protagonistas siguen siendo los de siempre, ante la pasividad, indolencia, e inoperancia de este pueblo. Y en el cual, seguimos constatando, que el intelecto  permanece ausente de la “clase política” (y en general), a tenor de las intervenciones del nuevo portavoz de CC, Miguel Angel Barragán, de puro “marujeo”, y de “patio de comadres”; carentes, en absoluto, de la dialéctica incisiva y locuaz de un buen orador, que para colmo se autoproclama “nacionalista”. ¡Detestable! Es evidente, pues, que el señor Barragán, no solo no dio la talla, sino que no tiene altura; y no lo digo,  por su baja estatura. Y por supuesto, está a años luz de su antecesor y tocayo, José Miguel González, ¡que tampoco es nacionalista!

 

También quiero señalar, la “ubicuidad” del paisano -muy a mi pesar-, Casimiro Curbelo, presidente casi perpetuo del cabildo gomero  y senador; y ahora, también parlamentario, que se traslada con su coche oficial y todo, desde San Sebastián a Los Cristianos, para asistir a las sesiones del Parlamento en Santa Cruz. Se ve que don Casimiro, aparte de sus  acusadas facciones magrebíes (como las de cualquier tipo de Libia, Tunez, Argelia o Marruecos; de ahí nuestra ascendencia libico-bereber), poseé, además, un granítico y pétreo rostro, curtido por los años en el poder. Con respecto al nuevo gobierno paritario, así denominado, no por sus “paridas” futuras, sino porque está compuesto por el  mismo número de hombres y mujeres (¿y  por qué, no solo mujeres?); responde, exactamente, al compadreo de la derecha insularista y estatalista. A propósito, ¿conoce alguien a una/o canario que forme parte de algún gobierno autonómico español?

 

Y ya por último, el gran interrogante: ¿Cómo se puede compatibilizar el fundamentalista “nacionalismo español” del PP, con el supuesto “nacionalismo canario de CC ?.

 

rmorenocastilla@hotmail,com

 

Canarias, julio de 2007