La
represión marroquí se ceba con los jóvenes saharauis
para
forzar su huida en pateras o su exilio
La
delegación gallega que logra entrar en los territorios del Sahara ocupados por
Marruecos confirma la vulneración permanente de los derechos humanos
El
Aaiún.- Las ciudades del Sahara Occidental ocupadas por Marruecos están
viviendo estos últimos días numerosas manifestaciones de los ciudadanos
saharauis, según informan activistas de derechos humanos en la zona. Centenares
de saharauis reaccionan así a los nuevos acontecimientos que se han ido
sucediendo en relación con el conflicto que padecen desde hace más de 30 años
como el informe del Alto Comisionado de DD.HH.
de Naciones Unidas pidiendo el ejercicio inmediato del derecho a la
autodeterminación, la resolución de
El
Ministerio de los Territorios Ocupados del Gobierno de
Desde
el pasado viernes, 20-10-06, la población saharaui, especialmente los jóvenes,
está siendo sometida a una agresión generalizada por parte de los
destacamentos de los distintos cuerpos de represión marroquí en ausencia de
observadores internacionales. La intención es hacerlos desaparecer de las
ciudades ocupadas y para ello las fuerzas marroquíes realizan cada noche
decenas de detenciones. Los jóvenes detenidos “son golpeados con porras,
palos y otros elementos en las partes más sensibles de su cuerpo, son violados
con porras y otros materiales, orinan sobre ellos, son obligados a beber y se
les inyectan sustancias que les producen delirios para que respondan a las
preguntas de sus torturadores, que después utilizan sus palabras para elaborar
falsos informes de culpabilidad”, según declaran fuentes cercanas a los
hechos. Además, “son esposados con cadenas a las puertas, sillas y paredes,
colgados por las manos y los pies, amenazados con ser enterrados vivos,
quemados, como hicieron con el joven Saaidi Salek, y se les advierte que la próxima
vez serán sometidos a torturas peores”.
Por
otro lado, una delegación gallega compuesta por José María Permuy, del Fondo
Gallego de Cooperación; Duarte Correa, del Consello Nacional del BNG, María
Villar, Periodista, y María José Andrade, de
El
grupo que pudo entrar en el territorio este fin de semana comprobó en persona y
según los testimonios de diversos activistas de derechos humanos con los que se
pudieron entrevistar “las terribles condiciones en las que tiene que vivir
diariamente la población saharaui y la violación sistemática de sus derechos
fundamentales”.
Hace
sólo unos días, una delegación del Parlamento Europeo tuvo que suspender una
visita prevista a la zona por impedimentos de última hora del régimen marroquí.
La
delegación gallega confirma la vulneración permanente de los derechos humanos
en el Sáhara
La
delegación:
-
Constató directamente como los saharauis están siendo sometidos a prácticas
genocidas para menguar su población e impedir su desarrollo económico y
cultural como pueblo. Las únicas salidas que se les dejan son la asimilación
o, lo que es más grave,
la emigración clandestina, que es alentada por los propios marroquíes.
-
Comprobó en los documentos gráficos que le fueron mostrados,
y en los relatos de las personas con las que se entrevistaron, las
torturas y vejaciones a las que son sometidos constantemente. Represión que se
ceba más en la juventud, dado que
en ella está el futuro del pueblo saharaui, y Marruecos lo sabe. Así,
la discriminación a la hora de acceder a la cultura, la persecución en
su vida cotidiana, los malos tratos, etc. son constantes contra ellos.
-
Comprobó directamente el sometimiento a un verdadero estado de sitio de El
Aaiun, que es más intenso en los
barrios saharauis; con presencia de policía y militares armados y pertrechados
para una verdadera situación de guerra encubierta, dado que los únicos que están
armados son los marroquíes.
-
Recogió el testimonio preocupado de las personas que temen que esta represión
genere un proceso de radicalización de la juventud, que no tiene nada que
perder y que comprueba que tras 31 años el problema no sólo sigue sin
resolverse, sino que se agrava.
Mientras, la comunidad internacional se muestra impasible.
Desde
la llegada a la ciudad la delegación gallega estuvo sometida a un férreo
control policial; recibiendo un trato vejatorio, humillante y bordeando la
legalidad a su salida en el aeropuerto, donde se les revisó exhaustivamente
todos sus enseres, incluidos fotos y cintas musicales; fueron cacheados,
interrogados y tratados de una forma gravemente despreciativa como si se tratara
de delincuentes o terroristas.
La
delegación gallega, que comparecerá ante los medios de comunicación el miércoles,
25-10-
Las
Palmas, 24 de octubre de 2006
Fuente:

24-10-2006