Represión franquista en
Dionisio
Pereira
Es muy duro
hablar o escribir sobre la represión franquista en esta España
"democrática", en donde ejercer la libertad puede ser objeto de
persecución judicial en un país en donde hay leyes heredadas del franquismo y
otras aún peores como la "ley de defensa del honor, la intimidad y la
propia imagen" promulgada -¡oh casualidad!- bajo el gobierno de Felipe
González, que se cierne sobre los investigadores históricos como una espada de
Damocles y que disuade a los menos decididos a contar
Yo, que vivo en
Un "colega" investigador gallego, Dionisio Pereira, le ha
echado valentía a la cosa y ha publicado un trabajo sobre la
represión de los falangistas en un pueblecito pontevedrés, Cerdedo, fruto
de una línea de investigación, recogida de testimonios y
consulta de documentos que ha requerido un denodado trabajo de varios años. En
dicha publicación se citan a las víctimas por sus nombres y apellidos, su
papel representado al lado de
No es la primera vez que las familias de sangre o ideológicas de los
criminales han intentado amordazar a los historiadores, privando a la sociedad
del conocimiento de una parte de su propia Historia. Esto no sucede en países
como Francia, Alemania o incluso en la siempre sorprendente Italia, en
donde la ley y los jueces protegen siempre a las víctimas del nazifascismo,
condenando -precisamente- a quiénes tratan de negar el crimen o de actuar
contra los que investigan aquellos hechos desde principios de veracidad. Como
no se nos olvida que la mayoría de los jueces de este país pertenecen a un
entorno ideológico cercano, cuando no inmerso, en entornos conservadores o
rayanos en la extrema derecha, hay que andarse con cuidado con su ecuanimidad,
no siempre acreditaba en sentencias por denuncias similares.
Como muchos sabéis, desde hace más de una década investigo la represión
franquista en
Mientras todos los crímenes cometidos en la retaguardia murciana
durante la guerra, fueron investigados en la posguerra y ejecutados los
autores, los inductores, los cómplices, los encubridores, y todo bicho viviente
que pasaba por allí, NINGÚN ASESINO FRANQUISTA (ni los inductores, los
cómplices, los encubridores y demás familia) ha sido jamás juzgado por los
tribunales para responder de sus actos. Y ninguno jamás ha pedido perdón, o yo
al menos no tengo noticia de ello e imagino que tú tampoco. Creo que una buena
forma de rendir homenaje a las víctimas del franquismo
murcianas, será hacer público sus nombres y sus trayectorias de vida, las
circunstancias de su muerte y también, PUBLICAR LOS NOMBRE DE SUS ASESINOS, los
de los denunciantes, los falangistas, policías y guardias civiles que los
interrogaron, los componentes de los juzgados militares de instrucción, los de
los consejos de guerra, los de
Ya veis la ola de difamación que la extrema derecha
de Lorca ha montado en Internet para desacreditarme... y eso que aún no he
publicado nada; solo por haber puesto en marcha una operación de recogida
de adhesiones por Internet en contra de que un Instituto de Educación
Secundaria lleve el hombre del ministro franquista, que fue cómplice del
martirio y muerte del Magisterio Español, José Ibáñez Martín. Por todo lo
dicho, entendereis que comprendo perfectamente la necesidad de sacar a flote lo
mejor de nosotros mismos y no quedarnos en un inútil sentimiento de
compadecimiento de este historiador acosado, si no que hagamos
expresiva nuestra solidaridad con
él y manifestemos nuestra protesta en contra de los que quieren acabar con
la
Te
agradeceré que mandes un correo electrónico a esta dirección:
incluyendo estos
datos: Nombre, DNI o nº de pasaporte, lugar de
residencia y profesión y un único texto: "SOLIDARIDAD CON EL
HISTORIADOR DIONISIO PEREIRA, POR
Igual algún día tú tienes que pedir lo mismo para mí y te estaré igual de agradecido.
Muchas gracias.
Floren Dimas
Investigador histórico
Región de Murcia
CORREO ELECTRÓNICO EN PETICIÓN DE AYUDA ENVIADO POR EL HISTORIADOR PERSEGUIDO:
A todos/as los/las
historiadores/as e investigadores/as. Compañeras, compañeros:
Como sabéis, hay pocos días fue admitida a trámite por el Juzgado de 1ª
Instancia de A Estrada una demanda contra mí por parte de la familia de Manuel
Gutiérrez Torres, "camisa vieja", antiguo jefe local de Falange y
exalcalde de Cerdedo hasta los años 60. No abundaré en la cuestión, porque
os supongo conocedores/las (ver la página web www.sinhorafranio.com ) de los detalles del asunto; tan sólo informaros que mi
abogada consideró interesante la publicación en la prensa de un manifiesto a
favor de la libertad de creación científica, en la que se inserta la labor
del/de la historiador/a, apoyado por el mayor número de personas dedicadas a
este tipo de trabajos. Dicho manifiesto, apoyado por las firmas, podría ser
presentado en el Juzgado en el momento procesal más indicado, de acuerdo con la
evolución del juicio o de un posible recurso.
En consecuencia, os envío dicho manifiesto (redactado por colegas solidarios)
en el archivo adjunto y solicito vuestro apoyo.
A efectos de posible presentación en el Juzgado, sería preciso vuestro DNI, así
como el lugar de residencia y la profesión. Las firmas se recogerían en este
correo dpereirag@terra.es o en el de Xoán Carlos Garrido, xcgarrido@yahoo.es .
Obrigado a todos y todas de antemano.
Salud
Dionísio Pereira
TEXTO DEL MANIFIESTO:
Los/las
abajo firmantes, historiadores/as e investigadores/as, ante la denuncia
presentada contra Dionisio Pereira por el contenido de su intervención en el
Congreso de
1. No es objeto central de su trabajo atacar ninguna honra. El contexto del Congreso en el que se encuadró la ponencia o el libro de Actas en el que se publicó, no es equiparable a otros escenarios de divulgación pública a los que se aplica esta figura jurídica; además, el hecho de la distancia en el tiempo de las personalidades citadas no tiene la misma fuerza que las generaciones vivas para contraponer el derecho al honor frente a la libertad de expresión, y mucho menos al derecho a la creación científica en la que se enmarca la tarea del/de la historiador/a.
2. El conjunto de datos que se aportan en este caso y la trayectoria investigadora del historiador, acreditan un respaldo suficiente a su derecho a formular hipótesis discutibles en un contexto polémico, en base a información de la que dispone. Exigir certezas incuestionables a los historiadores, sería tanto como impedir el desarrollo de esta materia fundamental para la formación de la conciencia cívica de cualquier sociedad.
3.
Es una grave distorsión aplicar al objeto investigado las categorías de
situaciones presentes. Es evidente que la represión informal llevada a cabo a
la sazón, por definición y salvo raras excepciones, carece de pruebas
documentales que la acrediten y, en la medida en que el aparato policial y
judicial quedó en el poder de quien la llevó a la práctica, nunca se procedió a
investigar dichos crímenes. Hay que recordar que la franquista, como toda
Dictadura, tuvo como base la impunidad. Lo dicho no debe impedir al historiador
afirmar que dichas muertes se produjeron y apuntar que se puede establecer cómo
hipótesis factible y verosímil algún tipo de relación entre ellas y los
principales integrantes de las organizaciones que llevaron a cabo estas
actuaciones, nominalmente de
4. En su ámbito, los historiadores valoran cuáles son las causas que explican los hechos históricos y proponen su interpretación, y aunque tales explicaciones e interpretaciones sean en ocasiones incompatibles con otras visiones, no corresponde a un Tribunal de Justicia decidir, por acción u omisión, cual o cuales deban imponerse de entre las posibles. Son los propios ciudadanos quien, a la luz del debate historiográfico y cultural, los que conforman su propia visión de lo acaecido, que puede variar en el futuro. En caso contrario, se impondría la censura previa o la autocensura en la producción científica, algo inconcebible en el marco de una sociedad democrática y abierta; sobre todo cuando se trata de relatar unos hechos históricos relevantes del pasado reciente que precisan una saludable investigación y esclarecimiento, para reforzar justo la defensa del pluralismo político y el diálogo, representado por las víctimas de la represión frente al totalitarismo y el fundamentalismo que impusieron los vencedores; estos, para legitimar un régimen surgido de un golpe militar, inculcaron además una versión oficial de los acontecimientos, frente a la cual - de producirse una condena del historiador - nos encontraríamos que no se permitiría contraponer otras perspectivas diferentes.
Por todo esto nos solidarizamos con el investigador Dionisio Pereira y demandamos el sobreseimiento de su causa.