Rescatando el legado histórico
de Martin Luther King
P. Luis Barrios *
El 15 de enero de 1929 nació en Atlanta uno de líderes de los derechos civiles de Estados Unidos, el Rev. Martin Luther King. La historia documentada por la clase dominante nos quiere mercadear una interpretación errónea de su vida en donde se nos quiere hacer creer por un lado que él era un soñador y por otro lado que su legado histórico no tiene relevancia para nuestros tiempos. ˇAmbas posturas, la de soñador e irrelevancia, son incorrectas!
Martin Luther King no era un soñador sino más bien un líder religioso muy realista con sus pies en la tierra. Tenía un sueño (un ideal) de poder ver un mundo diferente lleno de igualdad social, económica, política, religiosa, racial, etc. O sea, creía en la completa libertad de lxs seres humanxs. Pero fue muy claro cuando desde la cárcel en Birmingham en el año 1963 en una de sus cartas escribió: la libertad nunca es dada voluntariamente por quienes nos oprimen, la misma tiene que ser demandada por quienes están siendo oprimidxs. En otras palabras, ni se nos ocurra orar por esta libertad porque esto no es asunto de Dios, en nuestra responsabilidad de trabajo.
King fue aun más lejos cuando al elaborar este fenómeno social de la libertad rechazó y desmanteló a esa religión que le dan a la gente pobre, oprimida y excluida para que se mantengan en una inercia, derrotismo y fatalismo. Por eso en su libro, Where Do WE Go From Here?, al reflexionar sobre la libertad claramente nos dice: la libertad no se gana a través de aceptar pasivamente el sufrimiento. La libertad se gana luchando contra el sufrimiento. En otras palabras, enséñame tus obras y yo te digo si tienes fe.
Por cuanto era una persona de acciones él no era un soñador que se sentaba a pensar en lo que pudo haber sido. Por el contrario, luchó, trabajó y dio su vida por esas transformaciones socio-políticas y espirituales. De aquí el que siga creyendo que mi hermano y compañero Martin Luther King era un revolucionario, particularidad fundamental de cualquier religión del mundo. Por eso ese decir tan importante en nuestro diario vivir en donde se nos pide que seamos verdaderxs revolucionarixs, practicando nuestras creencias religiosas.
La relevancia de Martin Luther King es tan fenomenal que a través de su sabiduría en este preciso momento nos sigue hablando proféticamente. Para personas como el presidente George W. Bush, quien profesa equívocamente ser una persona con valores religiosos fundamentados en guerras, el Rev. King proféticamente le dice: la sabiduría nacida de la experiencia debería decirnos que las guerras son obsoletas.
Pero este profetismo se va aun más profundo cuando le sigue diciendo a Bush y a su pandilla de guerrerxs: estoy convencido que debemos de ver a la guerra no solo como una indignación moral, sino también como un enemigo de la gente pobre. Pregúntese usted quienes son la gente que están reclutando y muriendo en estas guerras absurdas de Afganistán e Irak. La gente pobre, gente Latina y Afro-americana. De aquí el que en uno de sus sermones sobre la paz en el año 1962 les recordara a la gente que: la paz no es meramente la ausencia de tensión, sino más bien la presencia de la justicia. Aquí es que el Señor Bush no acaba de entender, o no quiere entender que el proyecto para acabar con las tensiones en Afganistán, Irak y Haití, entre otros, no es la guerra sino más bien la justicia en todas sus dimensiones. Recordemos que sin justicia no hay paz.
Pero la relevancia de Martin Luther King también toca a las puertas del gobernador del estado de Nueva York, George Pataki, y del alcalde de la ciudad de Nueva York, Michael L. Bloomberg, quienes unas semanas atrás acusaron al presidente del sindicato Local 100 del Transporte Público, Roger Toussaint, de violar la ley porque llevó a cabo una huelga contra la gente rica de la ciudad. El problema estriba en que la Ley Taylor (Public Employees's Fair Employment Act, Civil Service Law), en su Artículo 14, Sección 210, prácticamente convierte en una acción criminal el que el sindicato se vaya a la huelga. Ambos, Pataki y Bloomberg, prácticamente acusaron a Toussaint de ser un criminal por haber violado esta ley. Proféticamente Martin Luther King en materia de desobediencia civil, no de justicia criminal, les dice muy seriamente: la persona que viola una ley la cual concientemente le está diciendo que es injusta, y quien está disponible para aceptar las penalidades del encarcelamiento con el propósito de poder levantar conciencia en la comunidad sobre esta injusticia, es en realidad quien está expresando el mas alto respeto por la ley.
Por lo tanto, tengamos claro que no podemos seguir cada 15 de enero romantizando, glamorizando o comercializando la vida del Rev. Martin Luther King. Esto es una falta de respeto. En el rescate de su verdadero legado histórico existe un llamado a la acción y el mismo es el que nos convirtamos en verdaderxs revolucionarixs: un movimiento social que solo mueve a las personas es meramente una revuelta. Un movimiento que cambia ambas cosas, las personas y a las instituciones es una revolución. Podemos comenzar por hacer cambios serios en nuestras vidas al extremo que la gente vea la revolución en mis acciones y a la misma vez desmantelamos y cambiamos todas estas instituciones racistas, clasistas, sexistas, heterosexistas, cristocentristas, etc., que fueron creadas por la clase dominante para su beneficio.
De aquí entonces la necesidad de poder rescatar el verdadero legado histórico revolucionario del Rev. Martin Luther King, un ser humano realista y con relevancia, en la construcción de la paz con justicia.
Destacamos:
...la libertad nunca es dada voluntariamente por quienes nos oprimen, la misma tiene que ser demandada por quienes están siendo oprimidxs.
...la libertad no se gana a través de aceptar pasivamente el sufrimiento. La libertad se gana luchando contra el sufrimiento.
...un movimiento social que solo mueve a las personas es meramente una revuelta. Un movimiento que cambia ambas cosas, las personas y a las instituciones es una revolución.
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P. Luis Barrios