La respuesta isleña a la farsa europea del 20-F.
Francisco P. De Luka *
Pasados unos días del "evento", vistos y oídos los comentarios y las distintas reacciones, sus resultados en Canarias exigen un riguroso análisis que ponga de manifiesto la verdadera dimensión de la cachetada sin mano de nuestro pueblo ante la descarada parafernalia antidemocrática, previa a la consulta, montada por parte de la clase política proeuropea. Los vendedores de humo no se lo creían. Un territorio por ellos calificado de "ultraperiférico y alejado", tan "dependiente" de la UE, no podía responder, según sus eurobufos esquemas, con semejante y "cruel" pasotismo.
Pero así fue, afortunadamente, para todos los compatriotas que concebimos a Canarias como algo frágil, que debe moverse armónicamente en su entorno geográfico, sin las estridencias propias de superestructuras socio-económicas y militares extrañas a la idiosincrasia de nuestra gente. La última mala nueva es el anuncio de las próximas maniobras militares de la OTAN en Erbania o Fuerteventura, en el mes de Abril de este año.
Los mercaderes de andar por casa nunca debieron arrebatarnos los Puertos Francos por los que las Islas respiraron económicamente durante muchos años. Era el estado ideal de nuestra sociedad, acorde con la situación geoestratégica del Archipiélago.
El toletaso abstencionista fue un castigo ejemplar de nuestro pueblo a la brutal irrupción del euro que ha supuesto, aunque los nuestros callen y parezca que se resignan (por esa forma de ser noble y de la cual abusan los europeos y asociados), un drástico cambio socioeconómico a peor, por supuesto. Nuestra gente ya está harta de lo que cuesta hoy en día un cortado o un barraquito, o de que le suban la guagua, la vivienda o la cesta de la compra, en una odiosa espiral inflacionista a la que no estamos acostumbrados. Está harta de la depredación ecológica con dinero de Bruselas, de la privatización de la sanidad y la educación o de la pérdida de la identidad canaria. Todo eso es lo que representa Europa. El pueblo no perdona, ni olvida. Y máxime cuando se constata una gran proporción de sueldos de miseria, incapaces de sustentar una familia de tipo medio o cuando se promueve, con la pasividad de un Gobierno canario cómplice, el aumento paulatino de ese "ejército de reserva" que son los más de 110.000 parados. ¿Qué esperaban estos europeos? ¿Qué el pueblo fuera a votar y encima se decantara por el SÍ? Que la abstención preocupaba seriamente a los partidos colonialistas y asociados lo refleja las declaraciones de un lider del PSOE español, cuando en la prensa isleña declaró el pasado día 16 de Febrero que "no entendería que los canarios se nieguen a participar o voten NO al texto constitucional". Pasada la consulta, el ministro español de Exteriores quita hierro a la cosa diciendo que "en el Estado Español y en Canarias el nivel de abstención fue "similar" al habitual de Europa".
Entrando ya a considerar los datos, nuestra indignación llega al colmo cuando comprobamos el cinismo y la caradura de los principales partidos españoles y de los sucursalistas como CC, a la hora de analizar los resultados de esta pantomima política. ¿De qué sirve la máxima cifra de SÍES en las Islas si el porcentaje de abstención fue de más del 63% ?. Efectivamente, a nivel de Canarias el porcentaje de SÍES fue del 85,38 %.... del exiguo 36,91 % de participación. Esta circunstancia invalida democráticamente y deslegitima técnica y moralmente el resultado de la consulta. Según el experto electoral Pedro Lasso (Diario de Avisos, 22-02-05) "Canarias no fue la región más europeísta, ya que el porcentaje de SÍES pierde peso por la baja participación popular". Consideró engañoso el considerar a las Islas como la más europeísta, ya que a su juicio este voto afirmativo debe ponerse en relación con el número de votantes. Incidió, por otra parte, que en España se dieron zonas con mayor índice de europeísmo que en Canarias, como fue el caso de Extremadura, con un 49,88% de participación (trece puntos por encima que en nuestro Archipiélago) y con un voto SI del 85,19 % . Por ello, rechazó los triunfalismos sobre el resultado del referéndum en Canarias y dijo que aunque la abstención "no resta legitimidad" al resultado, desde el punto de vista político-moral no es real concluir que somos la región más europeísta.
Se reafirma pues, a través de la opinión autorizada de un técnico, la tendenciosa y falaz manipulación política de los resultados por parte del aparataje político colonial que pretende a la fuerza hacernos europeos a la mayoría, sin serlo y, consecuentemente, sin sentirlo.
Cobran aquí especial valor los viejos versos del poeta grancanario Francisco Tarajano:
"La Europa que tú me ofreces/ te puedes quedar con ella/ y no es que yo la desprecie / es que no nace quererla".
Por otra parte, si efectuamos un pequeño cálculo de los resultados obtenidos en Canarias, tenemos:
445.325 SÍES frente a:
891.461 abstenciones + 51.748 NOES + 20.550 en blanco = 963.759 personas que no votaron SÍ al Tratado Constitucional y por lo tanto supone un rechazo explícito o ímplicito al no dar su aprobación o voto afirmativo. Representan estos datos una ratio de 963.759 /445.325 = 2,16 veces más que constituyeron los que no votaron SI que los que lo hicieron.
No contamos aquí los votos nulos en Canarias, que según el Ministerio del Interior al 100% escrutado, a las 22,30 horas del 20 de Febrero, eran 3.962. Si descartamos estadísticamente los votos nulos producto de errores, aproximadamente en un 50% (que es mucho, dado el relativamente alto nivel cultural actual), quedarían 1981 votos nulos producto del descontento activo (la mayoría emitidos por canarios en paro o cabreados) que habría que incorporar al conjunto del rechazo total.
La abstención significa no ir a votar. Si descartamos un pequeño porcentaje que no pudo hacerlo por impedimento físico (enfermos, ancianos, etcétera) y que constituye un porcentaje normal en todas las elecciones, la inmensa mayoría no fue a votar porque no le dio la gana, porque pasó olímpicamente de Europa y porque no siente en el fondo a ese continente, aunque digan que son "europeos" de boca pa´afuera (porque les interese económicamente o por simples prejuicios). De lo contrario, es evidente que hubieran ido a votar. La presencia mayoritaria de personas ancianas o muy ancianas en las urnas el pasado día 20, muchas de ellas caminando fatigosamente, revela que cuando hay voluntad se acude a votar (posiblemente porque les dijeron que les quitaban la pensión si no lo hacían). La juventud no acudió, lo cual es un signo muy positivo en relación al futuro. Y como dice el dicho: " el que no ha querido, tiempo ha tenido".
Algunos medios de comunicación atribuyeron la alta abstención en islas como Fuerteventura y Lanzarote o en municipios como Adeje y Arona, en Tenerife, al hecho de estar incluidos en el censo electoral, es decir, votantes potenciales con derecho a voto, muchos europeos no españoles por tratarse de lugares turísticos o de aluvión relacionados con la inmigración. Esto no es cierto. Los europeos no españoles residentes en Canarias no podían votar, ya que lo harán es sus respectivos países cuando se convoquen los referendums. El 20 de Febrero sólo tenían derecho legal al voto los canarios y los españoles residentes. Se trata de una maniobra tendente a confundir a nuestro pueblo, mezclándolas con las elecciones municipales en las cuales sí pueden votar los europeos no españoles. Por lo tanto, una mayoría de los que se abstuvieron en esos lugares fueron canarios, ya que muchos "gallegos" y otros extranjeros, trabajadores de paso, están empadronados en su país.
Otro "argumento" de peso para justificar la abstención fueron las declaraciones de cierto dirigente de CC en el sentido de relacionarlas con los Carnavales. Y en las pasadas elecciones europeas celebradas en Junio, con un 63% de abstención en Canarias ¿también influyeron los Carnavales? Que se dejen de boberías.
En relación al balance final Canarias-Estado, las estadísticas actualizadas utilizando como fuente el Ministerio del Interior, arrojan un no apoyo global (No + voto en blanco + abstención) al Tratado constitucional europeo en relación al censo de un 68,20% para Canarias, frente a un 67,69% en el Estado, por lo que en Canarias se produjo en conjunto un resultado más adverso, distinto por tanto a los yo citados triunfalismos oficialistas.
Siguiendo con nuestro análisis, no es descabellado pensar que en esos 445.325 votos afirmativos estuvieran incluídos alrededor del 95 % (y nos quedamos cortos) de los españoles residentes en el Archipiélago, (descartando los anarquistas, los pasotas o los del NO), casi todos votantes de los tres grandes partidos PSOE, PP y CC, de sindicatos como UGT y CC.OO, o de partidos minoritarios como CDS o CCN. Según datos del ISTAC, a 1-01-2004, la población de Canarias era de 1.950.000 habitantes, de los cuales un mínimo del 8% eran españoles. No sabemos si se referían a recién llegados o si se incluían también (lo dudamos, ya que los consideran "canarios") a los aquí afincados desde hace muchos años y casados con canarias o canarios. Calculando por lo bajo, ese 8% supone una cifra de 156.000 españoles, como mínimo y de ahí para arriba, una buena parte de ellos funcionarios y funcionarias solteros. El 95% supone 148.200. Si restamos esta cantidad de 445.325 quedan 297.125 canarios que pensamos se podrían repartir más o menos en cinco grupos "electorales":
a) los respectivos cónyugues canarios, que lógicamente votan a Europa, como no podía ser menos..
b) los familiares e hijos mayores de 18 años de estas familias "mixtas".
c) los ancianos y ancianas canarios de toda la vida, con reminiscencias del pasado y de evidente mentalidad conservadora por pasadas circunstancias.
d) empresarios y propietarios agricultores del país y en general familias burguesas y jóvenes de la misma clase social despistados como cucas, que no sabían ni lo que votaban y que lo hacían por simple inercia a petición de los partidos oficiales, en contra de los que ellos denominan "partidos radicales" que propugnaban el NO (dato verificado).
e) profesionales liberales, intelectuales y políticos directamente relacionados en sus respectivos sectores laborales con el "stablishment" colonial español.
Si lo analizamos con detenimiento, estos aproximadamente 297.000 canarios representan el 21% del censo total electoral, sobre los cuales se debería dirigir nuestra acción política independentista en el sentido de tratar de convencerlos. De todas formas es una labor compleja, por lo que nos inclinamos a considerar irrecuperables a una buen parte de ellos por su segura vinculación a los partidos españoles. No debemos extrañarnos. En todas las sociedades coloniales han existido sectores colaboracionistas que una vez alcanzada la independencia se fueron -y se irían- a vivir a la Metrópoli.
Al resto, a nuestro pueblo canario auténtico, al que se abstuvo o al que votó NO (incluídos los de IUC), con el devenir de los acontecimientos en las Islas en todos los órdenes (económico, ecologista, militarista, social, etcétera) y con planificado y eficaz trabajo unitario a desarrollar por el actual MLNC militante en su conjunto, me atrevo a calificarlo de "preindependentista", en el mismo bloque en el que nos encontramos los independentistas. Renacen pues las esperanzas de un futuro libre para nuestro país. La situación geoestratégica y la pertenencia al área norteafricana (y macaronésica) en la que se encuentra Canarias es una aplastante realidad. Contra esto la UE no puede luchar. Para las Islas es cuestión de tiempo. Los ultraperiféricos son los propios europeos; nosotros no estamos lejos. Es Europa la que está distante, geográfica, cultural y moralmente. Una prueba reciente de lo que decimos es la buena noticia relativa a que el valor de las exportaciones canarias a nuestro continente africano son superiores a nuestras exportaciones a Europa, gracias a la iniciativa de las Cámaras de Comercio isleñas. Es por tanto este nuestro espacio socio-económico y geográfico natural. Nada se nos ha perdido en Europa.
En definitiva, las tres potencias coloniales, España, Francia y Portugal pretenden a través de la UE perpetuar el "status" colonial de sus territorios de ultramar tales como, aparte de nuestro Archipiélago, Sebta, Mililia, Guadalupe, Martinica, Reunión, Azores y Madeira respectivamente.
Una Europa, por otra parte y para concluir, en la que bajó del 98,6 al 95,4 el índice de confianza empresarial, según el IFO (Instituto de Investigación Ecónomica de Munich, Alemania), en base a los sondeos y encuestas realizadas a numerosos expertos de las distintas multinacionales. Augura dicho Organismo un evidente estancamiento actual de la economía europea, que no alcanzó las expectativas creadas. El debilitamiento del dólar frente al euro disminuye las exportaciones del viejo continente, que junto con la subida del precio del petróleo crean situaciones de crisis en todos los países, especialmente en Alemania, Italia, Holanda y Portugal. Se salvan, por ahora, un país tan modesto como Irlanda y la próspera y culta Finlandia. No obstante, los especialistas auguran una cierta reactivación en todos los países en el plazo de 6 meses, excepto Grecia y España. Sin comentario...