La
retórica de la seguridad nacional
P.
Luis Barrios
Yo me imagino que ya usted tiene claro que el
presidente George W. Bush no
tiene intenciones de finalizar las guerras de Irak y Afganistán antes de
terminar su mandato presidencial. Si no lo sabía ahora lo sabe.
También me imagino que usted tiene claro que el nuevo
Congreso de Estados Unidos no tiene intenciones de remover al presidente y al vice-presidente Dick Cheney de sus funciones administrativas y traerlos a juicio
por lo menos por crímenes de guerra (son casi tres cuarto de millón de iraquíes
y afganøs asesinadøs),
secuestros, arrestos indiscriminados, torturas, por haberle mentido al pueblo
estadounidense, seguir mintiendo, manipular información, el asesinato de mas de
tres mil soldadøs estadounidenses y haber puesto la
seguridad nacional en mayor inseguridad, entre otras atrocidades.
Con la retórica de la seguridad nacional ahora el
discurso dominante está manufacturándose con la preocupación de que el nuevo
desafió contra esta seguridad lo es la alianza que se ha desarrollado entre los
supuestos grupos extremistas Shiítas y la organizaron
terrorista de Al-Qaeda. De aquí el que ahora el
presidente Bush y el vice-presidente
Cheney estén en una campaña de construir un caso
contra Irán que justifique una intervención militar.
Por supuesto, no podemos olvidar que desde su entrada
a la presidencia Bush nos dijo que existe un eje
diabólico con tres países dizque terroristas
que son una amenaza a la democracia: Irak, Irán y Siria. Es por esto que
ahora estamos escuchando mensajes tales como: las armas de destrucción masiva
de Saddan Husseim estaban en Irán; Irán le está supliendo armas
a la resistencia iraquí; Irán es responsable de la muerte de más de tres mil soldadøs estadounidenses y millares mutiladøs;
etc. Asimismo nos están diciendo que hay la necesidad y la obligación -antes
que nos hagan daño- de llevar a cabo ataques sorpresivos. Yo me pregunto, ¿tendrán los países que se
sienten amenazos por Estados Unidos también la necesidad y la obligación de
atacarnos e invadirnos con ataques sorpresivos? Con esa lógica yo creo que sí.
Ante la realidad de una
posible invasión militar a Irán, deberíamos de hacernos la siguiente pregunta:
¿estamos de frente a una realidad socio-política en donde vemos la evolución de
los hechos que nos demuestra que Irán es una amenaza a nuestra seguridad
nacional o hemos vuelto de nuevo a la retórica de la seguridad nacional
manufacturada con mentiras? Yo me inclino más por la segunda observación de las
mentiras.
Pero también me inclino por
la necesidad de pedirle al Congreso que tome mayor responsabilidad en este
asunto tan importante en vez de estar montando una campaña presidencial con la
intención de retomar
Por otro lado, que no se nos olvide que sigue teniendo
validez la doctrina política de Bush a través de la
cual nos dice que la manera que garantizamos la seguridad nacional de Estados
Unidos es propagando “la democracia” a través del mundo. Es por eso que el pasado 10 de enero trató infructuosamente de explicarle al
pueblo de Estados Unidos su política administrativa y militar en Irak con la
palabrería del fantasma del terrorismo. Mas adelante una encuesta del USA Today, reportó
los siguientes resultados: Alrededor
de una 21% aprobaron y creyeron lo que Bush dijo y un
69% lo desaprobó y no le creyó.
Ahora bien, ¿por qué esta administración política
sigue ignorando la petición del pueblo? Yo diría que son gente terca; estas guerras
producen dinero para elløs; son gente sin respeto a
la vida; y este proyecto guerrero es parte de la agenda imperialista y
colonialista estadounidense de conquistar el mundo. De aquí la necesidad que
usted y yo de una vez y por todas le pongamos freno a esta gente fanática.
Comencemos por romper el silencio y movilizándonos contra esta política
genocida.
Paz con justicia.
* P.
Luis Barrios
Iglesia San Romero de Las Américas
lbarrios@jjay.cuny.edu
23 de febrero de 2007