SAHARA-ONU-INFORME DE ANNAN

Reunión del Consejo de Seguridad
sobre el conflicto del Sáhara Occidental

Nueva York, 26/04/2006 (SPS)

El Consejo de Seguridad de la ONU mantuvo el martes en Nueva York una reunión informal sobre el Sáhara Occidental para examinar el último informe del Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, sobre este asunto, se ha sabido de fuente diplomática.

El Consejo de Seguridad se reunió igualmente el martes con los países que proporcionan los efectivos de la Misión de Naciones Unidas para la Organización de un referéndum en el Sáhara Occidental (Minurso), cuyo mandato expira el 30 de abril.

Veintiséis países proporcionan el contingente de la MINURSO, que está compuesta de 226 hombres, indicó el Sr. Annan en su informe fechado el pasado 19 de abril.

El Consejo de Seguridad debe mantener el próximo viernes [28-04-06] otra reunión sobre el Sáhara Occidental, en el curso de la cual deberá aprobar una nueva resolución sobre este asunto y prorrogar por seis meses más el mandato de la MINURSO.

En esta perspectiva se inscribe el último informe del Sr. Annan que, constatando el "bloqueo" en el que se encuentra el proceso de paz en el Sáhara Occidental, ha recomendado que Marruecos y el Frente Polisario entablen "sin condiciones previas" nuevas "negociaciones directas".

Haciendo suyas las recomendaciones de su nuevo enviado personal al Sáhara Occidental, Peter Van Walsum, el Sr. Annan ha evocado la "realpolitik" que impediría a la ONU imponer la aplicación de sus propias resoluciones.

En efecto, la ONU ha aprobado desde 1965 varias resoluciones sobre el asunto del Sáhara Occidental, afirmando en todas el derecho inalienable del pueblo saharaui a disponer de sí mismo a través de un referéndum de autodeterminación.

Por otra parte, las dos partes en conflicto, Marruecos y el Frente Polisario, han negociado directamente en varias ocasiones, a lo largo de un período de una decena de años.

Esas negociaciones desembocaron, en agosto de 1988, en la aceptación por las dos partes del Plan de Arreglo de las Naciones Unidas, que el Consejo de Seguridad aprobó en sus resoluciones 658 de junio 1990 y 690 de abril 1991.

Marruecos y el Frente Polisario firmaron también en septiembre de 1997 los Acuerdos de Houston, bajo la égida de James Baker, entonces enviado personal del Secretario General de la ONU, fijando las modalidades de la celebración del referéndum de autodeterminación. Los esfuerzos de Baker en favor de una solución justa al conflicto fueron coronados en julio de 2003 por la aprobación, por unanimidad, en el Consejo de Seguridad de la ONU del "Plan Baker", que prevé la celebración de un referéndum de autodeterminación en el Sáhara Occidental tras un período transitorio de un máximo de cinco años. El Frente Polisario aceptó el Plan Baker, contrariamente a Marruecos que lo rechazó y que, renegando de sus compromisos, se niega desde entonces a reconocer el derecho a la autodeterminación de los saharauis.

Ese rechazo de Marruecos a aplicar el referéndum de autodeterminación y el apoyo de que goza por parte de ciertos países occidentales, como escribe claramente el Sr. Annan en su informe, lo que ha llevado al Secretario General de la ONU y a su enviado personal a hablar de "realpolitik".

Reaccionando al informe de Annan, el Presidente de la República Saharaui, Mohamed Abdelaziz, amenazó el domingo con "volver a la lucha armada" si acaso el Consejo de Seguridad llegara a aprobar ese informe.

Para el presidente saharaui, invitar a las dos partes en conflicto a volver a la mesa de negociaciones "nos haría volver a la casilla de partida (...) y retroceder 40 años atrás".

Mohamed Abdelaziz reclamó de le Organización de Naciones Unidas que "asuma su entera responsabilidad" y "no reniegue de su propia Carta y de las leyes internacionales". "No aconsejamos al Consejo de Seguridad que apruebe dicho informe, ya que somos un pueblo colonizado y el eslabón más débil, pero si no llegamos a recobrar nuestros derechos legítimos por la vía pacífica, nos veremos obligados a defender esos derechos con la lucha armada", afirmó el presidente saharaui.

Ante esta "desviación", Argelia lamentó el lunes "vivamente que las Naciones Unidas, cuya vocación y razón de ser es defender el derecho y la justicia, opongan la realpolitik a la legalidad internacional y sugieran que la primera prevalece sobre la segunda".

En una carta dirigida a Kofi Annan, Argelia reafirmó su convicción de que "sólo la puesta en práctica" del Plan Baker "es capaz de asegurar un arreglo justo y definitivo del asunto del Sáhara Occidental, en estricta conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y la legalidad internacional".

Reuniéndose con el Sr. Annan en la sede de la ONU en Nueva York, el ministro de Estado y ministro de Asuntos Exteriores argelino Mohammed Bedjaui, "insistió especialmente sobre la gran desviación que corre el riesgo de producirse si el Consejo de Seguridad y el Secretario General pierden de vista la legalidad internacional". Esto "podría tener graves consecuencias sobre la estabilidad de la región", advirtió el Sr. Bedjaui. "Un desconocimiento eventual de esta legalidad internacional podría acarrear profundas turbulencias en el conjunto de la región", previno el Sr. Bedjaui.

El Secretario General de la ONU "no se desmarcó en relación con este análisis y aseguró que se preocuparía de recomendar que el proyecto de resolución que debe ser aprobado por el Consejo de Seguridad pueda acentuar la necesidad de una negociación entre las dos partes en conflicto, el reino de Marruecos y el Frente Polisario y la aplicación del principio de autodeterminación", ha asegurado una fuente diplomática.