Don Ricardo Peytaví no respeta
la bandera de todos los canarios
O por lo menos esa fue la impresión que nos causó su artículo, inserto en la sección "Desde Dentro" del pasado 6 de Abril publicado en nuestro querido diario EL DIA. Hemos tardado unos días en contestarle y no por nada en especial. Simplemente, por nuestras obligaciones y por eso del consenso al redactar esta réplica. Si lo que quiso evitar fue la irreverencia desde luego el fracaso fue estrepitoso. Lo fue en toda regla, Don Ricardo. Ande, váyale a Don Bush, del que algunas veces ha elogiado su política belicista, y dígale que la bandera norteamericana es un simple trapo. Será incluído automáticamente en la lista negra del "eje del mal". O, como mal menor, ignorado olímpicamente como lo está actualmente el presidente español Rodriguez Zapatero, por no guardar el debido respeto ante una enseña que, al margen del iluminado de George W., representa históricamente al pueblo de los Estados Unidos de Norteamérica, como símbolo sagrado de su independencia. ¿Vió usted la película "El Patriota?. No en vano en los telefilmes norteamericanos la bandera de aquel país aparece siempre en escena diez o doce veces, venga o no a cuento con el guión.
Su artículo rezuma un exquisito reaccionarismo y una buena dosis de maquiavelismo literario. Desde luego, no nos imaginamos a usted, remontándonos hacia atrás en el tiempo, defendiendo junto a Agustina de Aragón la bandera española en la legítima lucha de ese pueblo por la independencia contra los franceses. Como, según asevera en su alegato, "no tiene sentido la inmolación del héroe de turno, lanzado a pecho descubierto contra las balas enemigas"..., pues tampoco lo imaginamos, por ejemplo, como esforzado combatiente "maquis" luchando contra Adolf Hitler durante la invasión nazi de Europa. Ni, mucho menos, con lágrimas en los ojos, enarbolando una bandera francesa, italiana, polaca o belga el día de la liberación, el de la entrada de las tropas aliadas en esas naciones. Usted, pasando de banderas, de naciones y de la mismísima ONU. Espíritu simple y pragmático, nada proclive a la sangre derramada por un ideal patriótico en defensa de la libertad. Ni matria, ni patria.
Después, en una total falta de respeto, habla de la bandera canaria de las siete estrellas verdes a la que llegamos "descendiendo por el andamio", sinónimo semántico de la burla más descarnada a la que quiere rebajar nuestra enseña nacional. Más baja que las demás ¿verdad, Sr. Peytaví?. Incluso apreciamos en su artículo hasta un cierto cariño por la bandera de los perros ("como denominan despectivamente algunos a la enseña oficial de la Comunidad Autónoma", escribe usted). ¿Y cómo quiere que la denominemos, D. Ricardo? ¿No tiene la misma dos perros lamiendo una corona? ¿Es esa la que le gusta? Desde luego a nuestro pueblo canario, no. Nuestra gente prefiere la blanca, azul celeste y amarilla, con siete estrellas verdes (color de la esperanza y de la propia Naturaleza), enarbolada desde el 22 de Octubre de 1964 por el pueblo canario, en la justa y legítima independencia de nuestro pueblo. No separatismo, como usted afirma. Separada está ya España, a dos mil kilómetros allá en la lejana Europa. Hoy día esta bandera es el orgulloso pabellón de nuestro pueblo que la levanta en todas las luchas sociales y políticas, además de en las fiestas, romerías y eventos deportivos.
Por esa bandera ha muerto gente Don Ricardo: Antonio González Ramos, Bartolomé, Javier y tantos otros, durante la lucha contra el fascismo y el posfascismo. Cientos de patriotas han sido torturados, encarcelados, perseguidos y acosados por defender nuestra enseña Nacional Canaria. Respétela.
Sin embargo, para usted hay banderas y banderas. No todas son trapos. Depende. Por ejemplo, cuando afirma: "La bandera de Tenerife, la misma que la de Escocia, (vaya) tiene una curiosa historia.."; "En cualquier caso el azul de ambas banderas es un azul marino, intenso, y no ese azul celeste sobre el que flotan las estrellas del independentismo".
O cuando nombra a los grupúsculos de extrema derecha, esos que estos días se dedican a apalear a la gente: "A. Cubillo, autor del invento, no le gustaba el azul marino porque le recuerda al de la Falange. José Antonio y los fundadores de la Falange eligieron ese color por ser el del mono de los obreros, pero nadie ha dicho que a los líderes del independentismo vernáculo tenga que interesarles la clase trabajadora" ( sic)
Puestas al descubierto, con estas últimas reflexiones, sus más íntimas y subconscientes inclinaciones, nada tenemos que objetar. Eso sí, podríamos sugerirle que el próximo 1º de Mayo se de una vueltita por las calles de nuestra ciudad a ver si el independentismo asume o no la lucha de nuestra clase obrera canaria.
Tuzdin Kanaria
Santa Cruz de Tenerife, abril 2005
Nota de la Redacción:
Este escrito fue entregado en el periódico El Día, firmado por el colectivo Tuzdin Kanaria como replíca a otro publicado en el citado periódico El Día bajo la firma de Ricardo Peytaví. Como podrán comprobar -cotejando el original y el publicado en El Día- fueron suprimidos algunos párrafos y no se respetó el seudónimo, sino que, en su lugar, se puso la firma del remitente que es exigida por el periódico con el correspondiente DNI, acompañando el escrito a publicar.
A continuación los enlaces a los escritos citados:
Don Ricardo Peytaví no respeta la bandera de todos los canarios
La Bandera Ricardo Peytaví
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