ALEGACIONES AL PUERTO DEPORTIVO DE TACORONTE

'DE RISA O DE ATRACO'

Cándido Quintana *

No se me ocurre otro título a este nuevo escrito, que las circunstancias, esas que últimamente siempre van unidas a la avaricia o al enriquecimiento fácil, me han obligado a hacer. Digo "de risa" porque viendo este diseño del proyecto sobre el plano real, parece simplemente un "comic" o por lo menos a mi me lo parece. Lo "de atraco" se relaciona con este nuevo despojo o "golpe" que unos interesadillos y/o listillos, como siempre, pretenden asestarle de nuevo a Tenerife y a la mayoría de sus ciudadanos. Ya ni siquiera respetan los Espacios Naturales Protegidos, pero... ¡que se han creído, ya está bien! Espero que esta vez no lo adornen con el interés público de primer orden o el interés superior que  están empezando a utilizar.

Ojo que pueden salir por peteneras, alegando que no invade ese espacio, o que crearía infinitos puestos de trabajo, o que será para el uso y disfrute de la población, o lo que sea, con tal de sacar adelante este enésimo pelotazo, ¡que falta de respeto, no se paran ante nada! Sinceramente, siento una profunda vergüenza de vivir aquí junto con personas a las que nuestro futuro les importa un pimiento, esas personas que están empeñadas, además de en enriquecerse rápidamente a costa de nuestros escasos recursos naturales, en obligar a las futuras generaciones a consultar libros de historia para enterarse de como era nuestra Isla pocos años atrás.

  Ahora, nos obligan a presentar alegaciones a un inadmisible y disparatado proyecto, no nos dejan descansar. Esta es la fórmula que indudablemente persiguen, terminar de cansar a esa ciudadanía implicada en la defensa de nuestra tierra, la misma que ellos catalogan despectivamente como la del "NO A TODO" y que menos mal que sigue ahí, al pié del cañón y trabajando a tope de forma altruista, aunque a algunos les parezca increíble que sea así. Esos que algún medio se empeña en catalogar insultantemente como pagados por el "oro amarillo" entre lo que me incluyo, volvemos a decir otra vez "NO" al puerto deportivo "privado" de Tacoronte y "SÍ" a la conservación de ese magnífico y valiosísimo Espacio Natural para el disfrute de la "mayoría" de la ciudadanía y por el "interés general" de la Isla de Tenerife. 

Soy vocal del Patronato de Espacios Naturales Protegidos de  la Isla  y sólo espero que el Patronato diga algo oficialmente con carácter urgente y actúe "de forma muy rotunda" para abortar éste y cualquier futuro golpe depredador sobre los Espacios que tutela y para que "NUNCA MÁS" alguien se atreva, ni siquiera, a intentar especular con los entornos de "TODOS" en su propio beneficio. 

--

Les adjunto planos reales del Paisaje Protegido de Costa de Acentejo (T-36) "sin" y "con" el proyecto ubicado sobre él, no se asusten, el atropello que pretenden es de unas dimensiones catastróficas. Sobre los planos que les acompaño, quiero llamarles la atención de uno en el que se inserta el impactante proyecto en el  entorno protegido con Mesa del Mar al fondo, sólo para que se hagan  una idea de las dimensiones del disparate pretendido por esos listillos, ¡que tampoco lo vamos a permitir! Menos mal que ahora el Alcalde de Tacoronte también ha dicho "NO".

* Vocal del Patronato de Espacio Naturales Protegidos de  la Isla de Tenerife

Alegaciones al puerto deportivo de Tacoronte

La construcción de un mostruoso puerto deportivo en la costa de Tacoronte, en el Espacio Protegido Costa de Acentejo, ha movilizado a gran parte de los vecinos y vecinas de Tacoronte en una plataforma que promete engrosar los anales de las más dignas iniciativas llevadas a cabo en defensa de nuestra Isla.

   

--

 

Adjunto una hoja de alegaciones. El periodo se cerrará posiblemente a finales de semana, por eso te ruego que hagas un doble esfuerzo para recogerlas y hacérnoslas o hacérselas llegar cuanto antes.

 

Te dejo varios números de teléfono de referencia:

 

Adal González: 637.985.416 (portavoz de la Plataforma en Defensa de la Costa de Acentejo)

Yasmina Encinoso: 637.058.293 (la que firma)

 

 

ALEGACIONES UNIPERSONALES AL PUERTO DEPORTIVO DE TACORONTE

 

 

SR. VICECONSEJERO DE INFRAESTRUCTURAS Y PLANIFICACIÓN DE LA CONSEJERÍA DE INFRAESTRUCTURAS, TRANSPORTES Y VIVIENDA DEL GOBIERNO DE CANARIAS

 

 

 

D/Dña -------------------------------------------------------------------------------, mayor de edad, provisto de DNI nº -------------------------------------, con domicilio a efectos de notificación en C/ ----------------------------------------------------------------------, Tacoronte C.P. -----------y con teléfono: -------------------------------

 

  Conociendo que se encuentra en periodo de información pública durante el plazo de un mes a partir de su publicación en el Boletín Oficial de Canarias nº 214/2006, de viernes 3 de noviembre del presente año, el estudio de impacto ambiental y demás documentos obrantes en el expediente de la concesión administrativa para la construcción y explotación de un puerto deportivo "Parque Marítimo Guayonje" en Mesa del Mar en la costa de Tacoronte, Tenerife, y tras estudiarlo detenidamente, solicito se tengan en cuenta las alegaciones que se detallan a continuación:

 

 

ALEGACIONES

 

El proyecto de construcción del puerto deportivo y parque marítimo “Guayonge”, dadas sus dimensiones (unas 417.687 m2 de concesión administrativa, es decir, una superficie equivalente a casi 42 campos de fútbol reglamentarios!), en un entorno natural delicado, de gran belleza, alta fragilidad, y gran cantidad de valores naturales y patrimoniales dignos de protección y conservación, representa un grave impacto medioambiental.

 

En primer lugar, la infraestructura proyectada afecta al sector costero oriental del Paisaje Protegido Costa de Acentejo, declarado en virtud de la Ley 12/1994, de 19 de diciembre, de Espacios Naturales de Canarias, que explicita literalmente que “... su finalidad de protección es el carácter acantilado del paisaje.” Evidentemente, toda intervención territorial que implique una afección negativa de los valores paisajísticos de este singular entorno contraviene el espíritu y la letra de la citada Ley. En este mismo sentido, el Avance del Plan Especial elaborado por la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio establece, dentro del régimen jurídico de aplicación, que “los usos prohibidos [para este espacio natural] serán aquellos que supongan un peligro presente o futuro, directo o indirecto, para el espacio natural o cualquiera de sus elementos característicos, y resulten, por lo tanto, incompatibles con las finalidades de protección de espacio natural”. Concretamente, considera como uso o actividad prohibida “cualquier actividad o proyecto que resulte incompatible con la finalidad y objetivos de conservación de los recursos naturales del paisaje”. El mismo documento fija que el sector en cuestión se incluye en una Zona de Uso Moderado, para la que valora que “desde el punto de vista paisajístico su fragilidad es extrema, sobre todo en los sectores accesibles o los que por exposición poseen gran potencialidad visual, destacando el nivel de vulnerabilidad y la dificultad de enmascaramiento de cualquier elemento ajeno que se superponga en ellos”. En definitiva, y para no extendernos más en estas consideraciones, entendemos que este proyecto contraviene manifiestamente lo establecido en los artículos 4 y 5 del documento normativo del referido Avance de Plan Especial:

 

Artículo 4. Finalidad de protección del paisaje protegido.

 

1.          De acuerdo con lo establecido en el artículo 48.12 del Texto Refundido de la Ley de Ordenación del Territorio y de Espacios Naturales de Canarias, el objeto de declaración de los Paisajes Protegidos viene constituida “por sus valores estéticos y culturales que así se declaren, para conseguir su especial protección”.

2.          En el caso específico del Paisaje Protegido de Costa de Acentejo, la finalidad de protección se complementa con lo señalado en el Anexo Literal del Texto Refundido, cuyo epígrafe T-36 –referido a Costa de Acentejo- establece que su finalidad de protección es el carácter acantilado del paisaje”.

 

Artículo 5. Fundamento de protección del paisaje.

 

1.          De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 48.2 del Texto Refundido de la Ley de Ordenación del Territorio y de Espacios Naturales de Canarias, los criterios que fundamentan la conservación del Paisaje Protegido de Costa de Acentejo son los siguientes:

-                          Conforma un excepcional y abrupto paisaje acantilado de gran belleza y valoración estética, con elementos singularizados como las plataformas de isla baja, algunas playas o roques que destacan dentro del paisaje general.

-                          Constituye una estructura geomorfológica singular, representativa de la geología insular que caracteriza buena parte de la costa norte de la isla.

-                          Cuenta además con un interés científico añadido debido a la presencia de especies amenazadas y protegidas tanto de la fauna como de la flora, destacando por su importancia algunos sectores por ser lugares frecuentados para nidificación de algunas especies.

 

[.......]

 

2.          De lo anteriormente dicho se deduce la necesidad de conservar los valores naturales que están presentes en el área, preservando también el importante factor paisajístico que dota de particularidad escénica y define los rasgos del espacio. Por otro lado reconducir hacia patrones de compatibilidad con la protección de sus valores el uso que del mismo se está haciendo invita a diseñar con criterios de racionalización y eficacia medidas que armonicen los referidos usos con los fines de conservación del medio natural.

 

 

Por otra parte, la diversidad de hábitats naturales de elevado interés ecológico y la importante biodiversidad específica, tanto terrestre como marina, de este sector del municipio de Tacoronte, confieren un elevado valor natural al mismo; cabe subrayar que algunas de las especies presentes en este litoral se encuentran incluidas en el Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias. En el medio terrestre, las obras de acceso al parque conllevarían una afección a la base del acantilado y pies de montes del mismo, provocando una notable modificación de su geomorfología y anulando la dinámica geológica del propio acantilado y comprometiendo la de las playas del entorno. Igualmente, las obras significarían la destrucción de la cubierta vegetal halófila de roca presente en esta banda supralitoral. En lo referente a la zona intermareal, la ejecución del proyecto implicaría la desaparición absoluta de la Playa del Camello y de su ecosistema. Al mismo tiempo, las praderas de algas fotófilas que recubren la mayor parte del sustrato rocoso existente en el submareal, que constituyen un hábitat clave como refugio, lugar de alimentación y área de cría y alevinaje de innumerables especies marinas, muchas de ellas de interés pesquero, se verían drásticamente afectadas. Precisamente, en esta franja se han citado, al menos, las siguientes especies incluidas en el mencionado Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias, con la categoría de “vulnerables”: el alga parda Cystoseira abies-marina, el alga roja Gelidium arbuscula y el molusco gasterópodo Charonia variegata.

 

Desde el punto de vista de los valores patrimoniales e históricos, el proyecto se ubica en colindancia e incluso llega a invadir el ámbito territorial de un tramo de acantilado que posee un alto valor arqueológico, lo que motivó al propio Ayto. de Tacoronte, con fecha 26 de febrero de 2001, a solicitar su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC), con categoría de Zona Arqueológica; posteriormente, y con fecha 25 de abril de 2001, la Comisión Insular de Patrimonio Histórico del Cabildo de Tenerife, reunida en sesión ordinaria, acordó dictaminar favorablemente la iniciación del correspondiente expediente. Pese a que hasta la fecha no se haya producido la declaración definitiva de dicho BIC, a tenor de lo establecido en el artículo 20 de la Ley 4/1999, de15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias, la incoación de dicho expediente conlleva la aplicación provisional del mismo régimen de protección previsto para los bienes declarados de interés cultural y su entorno, en su caso.

 

Haciendo un poco de memoria histórica, cabe señalar que la playa de la Arena hace poco más de veinte años fue objeto de un proyecto de regeneración que incluía la demolición de 94 cuevas o casas que invadían el dominio público marítimo-terrestre y que, de alguna manera privatizaban el uso y disfrute de la zona, y la construcción del actual paseo peatonal a lo largo de la playa. Esto favoreció la recuperación para los vecinos de un entorno natural de calidad. La ejecución del proyecto que ahora se encuentra en información pública, que implica el trazado y construcción de una vía rodada paralela al peatonal existente, con el fin de dar acceso al parque marítimo, supondría un retroceso cualitativo de los objetivos ya conseguidos de regeneración del paisaje y del uso y disfrute de los usuarios de este litoral.

 

La costa del norte de Tenerife, y en particular de la comarca de Acentejo, es fruto de una batalla titánica y permanente entre los procesos volcánicos y los erosivos, una lucha incesante en la que los materiales volcánicos que han construido la isla han sido cincelados por el oleaje, las aguas de lluvia y el viento, tallando un paisaje litoral grandioso y salvaje, seña de identidad de nuestras costas acantiladas.

 

Por añadidura, y desde el punto de vista técnico, el proyecto adolece de falta de información precisa sobre aspectos relevantes, tales como el relativo a los accesos, al abastecimiento de los materiales necesarios para la ejecución de la obra y los puntos de acopio y clasificación de los mismos, a las edificaciones, etc., etc. El Estudio de Impacto Ambiental que acompaña al proyecto quiere justificar las bondades del mismo, pero incurre en multitud de flagrantes contradicciones; prueba de ello, y como muestra de esta falta de rigor que lo caracteriza en su conjunto, es su valoración de impacto severo –como no podría ser de otra forma- sobre la geomorfología de la Playa del Camello, para unos párrafos más adelante considerar que el impacto paisajístico sería compatible.

 

Por todo ello, desde nuestra responsabilidad ciudadana de contribuir a conservar este patrimonio nos vemos obligados a rechazar rotundamente el proyecto de puerto y parque marítimo por considerarlo a todas luces un grave atentado contra nuestro paisaje, que merma nuestro patrimonio natural y cultural y, por ende, hipoteca irreversiblemente el desarrollo sostenible de las generaciones actuales y venideras.

 

 

MÁS INFORMACIÓN EN OTRAS PÁGINAS WEB

 

TACORONTE SE MUEVE

Paisaje protegido de Costa de Acentejo (T-36)