La ruta de los awara
Miguel Martín
Los pueblos orgullosos son aquellos que resaltan su historia como parte primordial de su cultura. Buscan su identidad en aquellos acontecimientos pretéritos que dieron singularidad a su idiosincrasia. En el lado opuesto, el desconocimiento de nuestro pasado nos arrastra hacia lo genérico y las modas cotidianas, hacia el desarraigo.
No hace falta elegir, prefiero tener mis raíces bien sujetas a esta tierra y portar el valor de nuestra historia, en este caso, la más primitiva, la que nos acerca a un nutrido grupo de pobladores (los awara) que vivieron sobre este pedazo de tierra durante dos mil años.
Quisiera proponer a nuestras autoridades y entidades un reconocimiento a los aborígenes palmeros, rememorando aquella "raza" mediante la colocación de un conjunto de doce estatuas (esculturas realistas que se paren en pequeños detalles como mejor modelo para instruir a nuestros jóvenes) situadas en lugares estratégicos de nuestra geografía con el nombre de los jefes que lideraron sus respectivos bandos o cantones a finales del siglo XV, en el último momento antes de la conquista. Sería muy interesante para nuestra diversidad cultural colocar, junto a las esculturas, una leyenda de cada personaje resaltando aspectos relevantes de la prehistoria insular y que además sirvan de complemento a algunos yacimientos arqueológicos y los museos de sitio existentes.
Aridane: Ocupaba una extensión de terreno de costa a cumbre que abarcaba una línea que va desde el Barranco de Las Angustias, El Bejenado, Cumbre Nueva y Tajuya. Su líder era Mayantigo.
Tijuya: Presenta unos límites bastantes imprecisos al ser una prolongación del valle de Aridane hacia el sur, incluyendo Montaña Quemada, El Birigoyo y Todoque. Su líder era Chedey.
Guehebey: El bando tiene en la cumbre un espacio que va desde el Birigoyo hasta las cercanías de Montaña Cabrera; por abajo, los linderos son el Barranco de Tamanca y Montaña de Los Faros (actual Fuencaliente). Su líder era Tamanca.
Ahenguareme: Ocupaba el tramo sur de la Isla en sus dos vertientes. Sus líderes eran Echentire y Azuquaje.
Tigalate: Sus territorios se situaban entre el Lomo de Los Búcaros y el Barranco de Amargavinos, subiendo por la Montaña de La Breña, Montaña de La Venta hasta Cumbre Vieja. Sus líderes eran Juguiro y Garehagua.
Tedote y Tinibucar: De mar a cumbre, desde Amargavinos hasta Barranco Seco. Era un espacio dividido en dos demarcaciones lide-radas por tres hermanos Tinisuaga, Agasencie y Ventacayce.
Tenagua: Era uno de los bandos más pequeños. También de costa a cumbre, se extendía entre Barranco Seco y el Barranco de La Galga. Estaba liderado por Atábala.
Adeyahamen: Situado entre las grandes depresiones de los barrancos de La Galga y La Herradura; en la cumbre el Pico de La Cruz y Morro de La Cebolla. Su líder era Bediesta.
Tagaragre: Era un espacio muy parecido al actual municipio de Barlovento; esto es, entre los barrancos de La Herradura y Franceses o Los Hombres. Estaba liderado por Temiaba.
Tegalgen: Según Abreu Galindo el bando llegaba hasta el Barranco de Hiscaguan, actual Izcagua, abarcando la actual Garafía. Su líder se llamaba Bediesta.
Tijarafe: Comprendía una amplia franja de costa a cumbre entre el Barrancos de Izcagua y El Time. Según Abreu Galindo era el territorio más poblado de La Palma y el que contaba con mayor cantidad de pastos. Estaba liderado por Atogmatoma.
Acero: Abarcaba los dominios del gran cráter de La Caldera de Taburiente. No creemos que se tratara de un bando como el resto; más bien fuera una dehesa comunal que durante los momentos críticos de la conquista sirvió de refugio a los valerosos defensores de la Isla, liderados por Tanausu.
* Publicado en el periódico La Voz de La Palma nº 236