El juez del caso Faycan, el Fiscal Anticorrupción y la Policía Judicial saben lo que están haciendo

 

Manuel Fernández *

 

No me cabe la menor duda de que el juez del caso Faycan, el Fiscal Anticorrupción, así como la Policía Judicial saben lo que están haciendo.

 

Nada que objetar al respecto, pues ellos son conscientes que cuando toman la decisión de detener e imputar al Alcalde y a casi todos los miembros del Grupo de Gobierno del Ayuntamiento de Telde lo hacen con el conocimiento de que las pruebas que tienen en su poder son sólidas como una roca, pues de lo contrario arriesgarían no solo sus carreras sino que podrían incurrir en responsabilidades penales, pues, sin dejar de ser iguales a los demás españoles ante la Ley, no son personas corrientes las detenidas, son los representantes del pueblo, elegidos democráticamente en un proceso electoral limpio y fuera de cualquier duda de manipulación.

Pero, sin entrar en el fondo de la cuestión, si que me gustaría dar mi opinión a las formas.

 

Ya se que el artículo 14 del Título I. Capitulo Segundo. "Derechos y Libertades" de la Constitución Española dice literalmente:

 "Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social".  Ya se que si se tratara de forma diferente a cualquier otro ciudadano, la detención del Alcalde y de los Concejales, además de contravenir lo expresado en el mencionado artículo de la constitución, se incurriría en un agravio comparativo con respecto a cualquier otra persona que hubiese sido detenida por cualquier otra circunstancia.

 

Debo confesar que no he estudiado derecho, por lo que mi opinión no debe ser considerada más que como la opinión de un ciudadano corriente y moliente. No comprendo como, sin existir riesgo de fuga alguna, y como después de haberse presentado el alcalde, en su nombre y en el de todos los últimos concejales detenidos, ante el juez con el fin de que les tomase declaraciones a todos ellos, después de salir en toda la prensa provincial que se les  iba a detener, presuntamente por el delito de cohecho, no sólo no se toma en consideración dicho ofrecimiento, sino que se procede, dos meses más tarde, a la detención e ingreso en los calabozos de la Comisaría de Policía, pasando unos una noche entera en los mismos y otros dos. Me imagino que el Sr. Juez tendrá un criterio para decidir cuando emplea uno u otro método.

 

No podemos olvidar que el Alcalde es el representante de todos los Teldenses, teóricamente elegido por el pueblo, por lo que su detención, por el método empleado, supuso una verdadera vergüenza para el pueblo teldense. Los concejales fueron elegidos, cada uno de ellos, por unos miles de ciudadanos, con sus mismas ideas políticas.

 

Yo me pregunto, ¿No hubiese sido suficiente una citación por medio de un policía judicial para que acudiesen, cualquiera de ellos o todos juntos, inmediatamente al juzgado? ¿Existía riesgo de fuga o de destrucción de pruebas por los presuntos implicados, cuando ya sabían con dos meses de antelación que existía la posibilidad de su detención? ¿No son más los casos en que se emplea el procedimiento de la citación que los de la detención con pernoctación en los calabozos de la comisaría?

 

No pretendo en absoluto defender a los imputados, ¡que cada palo aguante su vela!, ni entro en juicios de valor, si son inocentes o culpables, lo que pretendo con este escrito es defender al pueblo de Telde, a los ciudadanos, a los vecinos de Telde, que han visto como el nombre de su querida ciudad ha aparecido en todos los periódicos nacionales por estas detenciones, dentro del llamado caso Faycan. Pero, de verdad, con la mano en el corazón ¿Era necesario someter a escarnio, vergüenza y burla a nivel nacional, a todo un pueblo de casi cien mil habitantes?

 

No conozco el derecho procesal, ni ningún otro, pero si que tengo la percepción de que se ha montado un circo mediático a nivel nacional que se habría podido, al menos, paliar, no enviando a los calabozos al Alcalde y Concejales. Ya se que alguien podría pensar y decir que también eran Alcalde y Concejales cuando, presuntamente, cometieron el delito que se le imputan, y tienen razón, pero es que nadie está diciendo que no se les interrogasen e imputasen si viniera al caso, como así fue, lo que trato de decir es que con la detención de los ediles y su pernoctación en los calabozos de la Comisaría se ha inflingido un duro golpe al pueblo de Telde, a su dignidad, a su honradez, a su credibilidad. Y esto lo digo yo, que me he distinguido en solicitar, una y otra vez, por diferentes medios de comunicación, la dimisión del Alcalde y de los Concejales imputados. Pero lo cortés no quita lo valiente, y creo que es de aplicación en este caso lo de "Al César lo que es del César".

 

Tenía ya escrito este artículo pero no enviado aún a los medios, cuando he tenido la oportunidad de leer en la prensa del domingo 19 de noviembre del corriente (La Provincia-Diario de Las Palmas) un artículo que cito textualmente ya que viene a colación al mío: "El titular del Juzgado de Instrucción nº 5 de Llíria (Valencia) citó a su despacho para prestar declaración como imputados al alcalde de Riba- Roja,  el popular Fco. Tarazona y a otras dos ediles del PP. Están acusados de PREVARICACIÓN, TRÁFICO DE INFLUENCIAS, FRAUDE Y USO DE INFORMACIÓN PRIVILEGIADA. Con todos estos cargos no fueron detenidos en plena calle, en medio de un espectacular despliegue policial. Fueron citados y acudieron al Juzgado por sus propios medios." ".¿Era necesario este despliegue policial para detener al alcalde y los ediles teldenses, con la correspondiente alarma social (uso de pasamontañas, multitud de fotógrafos y periodistas, etc.) que supone para una ciudad una acción de estas características? ¿Era necesario que pasaran entre 24 y 48 horas en un calabozo por un presunto delito de cohecho? ¿Es distinta la Justicia que se practica en Valencia a la de Telde?"

 

Creo que en democracia, observar las formas es muy importante. En cuanto a los imputados, mejor hubiese sido si hubieran dimitido desde las primeras detenciones, como solicitamos una y otra vez desde las concentraciones convocadas por las asociaciones de vecinos, y que tan pocos ciudadanos asistieron, por el hecho de la publicidad realizada en algunos medios de que esas convocatorias estaban politizadas, dando más importancia a las formas que al fondo de la cuestión. Hubiesen tenido, los Ediles, la magnífica oportunidad de haber evitado que se detuviesen al Alcalde y a los Concejales para pasar a ser detenidos el Ex Alcalde y cinco Ex concejales de Telde, que, aún siendo las mismas personas, mediáticamente no hubiese sido lo mismo.

 

A los imputados y próximamente ex - ediles, solo me queda decirles que  "Alea Jacta est",  "La suerte está echada"

 

* Mafersa