LEMBARKI HAMDI SALEK MAHAYUB
Un pueblo en el desierto, otro en la calle, y ningún responsable en la cárcel. La convocatoria de hoy
[12-11-2005] en Madrid ha sido un éxito en la secuencia de desgracias que han acontecido desde él fatídico 15 de Noviembre.Cuando leo textos, informes o documentos de política internacional, echo en falta muchas veces el conflicto saharaui, o mejor dicho la negación y represión sobre la independencia de un pueblo.
Se termina 2005 y sumaremos 33 años de gritos de independencia, desde que un grupo de estudiantes fundara el Frente POLISARIO, primero para luchar contra el colonialismo, después para defenderse contra la agresión, el destierro y la injusticia, y de abandonar sus hogares, de echar la llave donde siguen pensando volver. Siempre me apasiona y me duele hablar del Sáhara. Pienso que me viene de la infancia, cuando mi tío me contaba sus experiencias en El Aáiun, me apasionó saber que había pueblos así en el mundo, que me lo contarán a viva voz, que no fuera un cuento, un libro de aventuras. Con el tiempo, con la edad, fui poco a poco conociendo mucho más sobre el pueblo saharaui, su dignidad, sus costumbres, su paciencia, y cientos de cosas más. A través de charlas, fiestas de apoyo, niños de acogida, del "Edu" que pasó parte de su infancia allí, de leer, de contactar, de... me siento estrechamente ligado al pueblo saharaui. Me duele el silencio que siempre hay en este conflicto, soy consciente, o creo serlo, de toda la problemática internacional, me siento solidario, activo políticamente, pero el conflicto saharaui cada vez tiene menos resonancia, parece que solo importan los lugares donde los muertos se cuentan a docenas. Ya sabemos como actúan los medios de (¿?) comunicación.
El silencio impuesto por Marruecos también se hace notar en los medios y en la nueva política internacional. Recientemente en la cumbre de Túnez, el dictador marroquí (amigo y primo de no se que otro monarca cercano) dejaba claro ante el silencio de las (¿?) democracias mediterráneas que la solución al conflicto pasa solo por reconocer la soberanía marroquí sobre el Sáhara, intentando que el conflicto no pase del Mediterráneo a la ONU ¿Por qué? El silencio de España es vergonzoso, pero lógico para un país que está a los pies de su amo norteamericano. El apoyo de Francia a Marruecos es un claro ejemplo, con otros países occidentales, de los intereses económicos que se juegan en la zona. El pueblo, da igual, si no es libre que sea sometido por Marruecos, dictadura a la que algunos ya admiran como (¿?) democracia.
El Frente Polisario, a pesar de demostrar su talante pacífico y negociador, se expone, en el momento que se salga de las propuestas "Baker", a formar parte de los grupos terroristas, tan de moda en USA, cosa que desearía Marruecos y, por supuesto, el gobierno español, paladín de estas paridas nacidas el 11 de septiembre. Pasa un año más, de nada le ha valido al pueblo saharaui haber respetado las resoluciones de la ONU ¿Con qué rasero se mide esta situación? ¿Estar dispuesto a negociar, a dialogar? Seguirá el pueblo en los campamentos del desierto, manteniendo su estructura civil pero sin su tierra, la que le han robado, la del muro de arena (de 2.500 km., por si alguno no lo sabe), la tierra que besa el Atlántico y se sumerge en el desierto, la tierra de un pueblo que no debemos olvidar. Los saharauis son nuestros hermanos, como ayer, como mañana, siempre ¡POLISARIO VENCERÁ!
Fuente: canarias.indymedia.org
http://canarias.indymedia.org/newswire/display/12459/index.php