El conflicto del Sáhara Occidental
desde una perspectiva canaria
José Ignacio Algueró *
¿Cuál es el origen del conflicto del Sahara?
España colonizó el Sahara Occidental, y lo convirtió en provincia en 1958. Cuando parecía dispuesta a celebrar un referéndum de autodeterminación en el territorio, una conjunción de factores lo impidió. Entre estos factores cabe destacar: la grave enfermedad de Franco (contrario a la entrega del territorio); la permisividad de la ONU; la ayuda de Francia, Estados Unidos y Arabia Saudí a Marruecos, la pasividad de Argelia, y el posicionamiento pro-marroquí de figuras como Carlos Arias, Antonio Carro, José Solís, y miembros del Alto Estado Mayor del Ejército. El 26 de febrero de 1976 España dejó el territorio en manos de Marruecos y Mauritania. El Frente POLISARIO derrotó a Mauritania en 1979, y desde entonces Marruecos ocupa buena parte del Sahara Occidental y se niega a aceptar un referéndum de autodeterminación.
¿Qué se puede destacar de la situación actual?
La gran novedad es que desde mayo de 2005 la bandera de la lucha saharaui la han recogido las mujeres y los jóvenes que habitan el Sahara ocupado, tomando en buena medida el relevo de quienes viven en los campamentos de Tinduf. Marruecos reprime brutalmente a los manifestantes (se han producido varias víctimas), pero, pese al silencio cómplice de Zapatero, de Francia y de la propia ONU, no es capaz de acallar a un pueblo que sólo pide que se le deje elegir libremente su futuro.
¿Cuál es la postura del Gobierno de Canarias?
El Gobierno canario juega un doble papel. Por una parte antepone los intereses económicos del empresariado isleño y la necesidad de buenas relaciones con el vecino marroquí a la legalidad internacional. Pero por otra parte sabe que una gran mayoría de habitantes de estas islas siente la causa saharaui como propia, y se ve obligado a hacer gestos como la recepción a niños y niñas saharauis y al presidente de la RASD, o la ayuda a los refugiados de Tinduf, por ejemplo. No obstante, debemos reconocer que la responsabilidad principal en la materia la tiene el Gobierno español.
¿Cuál es la realidad educativa de los campamentos saharauis?
Pese a la precariedad de medios, la RASD ha conseguido la práctica alfabetización de los jóvenes de ambos sexos. Muchos han recibido formación universitaria a lo largo de estos años en el extranjero, principalmente en Cuba. Además, la RASD considera el español como segunda lengua oficial y lo enseña en al escuela. Para nuestra vergüenza, el Instituto Cervantes (con centros a miles de kilómetros repartidos por medio mundo), ignora a los refugiados saharauis. Y lo que es aún más penoso: los libros en español que utilizan no están editados en España, sino en Austria, y no tienen letra eñe. Parece que el Gobierno vasco está dispuesto a dotar de libros las aulas saharauis, lo que sería un gesto que le honra.
¿Cuál es la postura de CC.OO. en el conflicto?
En contra de lo que han hecho muchos partidos y organizaciones, desde siempre nuestro sindicato ha defendido la causa saharaui. Con palabras, y con hechos.
En Tinduf, en Madrid, en Las Palmas o en " San Sebastián de La Gomera, cualquier saharaui sabe que en CC.OO. tiene un aliado en su lucha por la libertad.
Hace pocos meses, tuve oportunidad de plantearle al propio José María Fidalgo en un Consejo Sindical Canario (máximo órgano de CC.OO. Canarias entre Congresos) una propuesta para que nuestro sindicato se pusiera a la cabeza de una gran manifestación en Madrid a favor de la autodeterminación saharaui y contra la ocupación marroquí, y la propuesta fue acogida con entusiasmo por nuestro sindicato.
Además, a través de la Fundación Paz y Solidaridad se colabora estrechamente con los saharauis mediante varias iniciativas. Son frecuentes los viajes de sindicalistass de CC.OO. a Tinduf.
Por último, hace unos meses tuve el honor de representar a CC.OO. en la delegación canaria que intentó visitar el Sahara ocupado y que fue vergonzosamente tratada por el Gobierno marroquí ante la indignante pasividad de la Misión de la ONU en el aeropuerto de El Aaiún. Pero esto ya es pasado. Como docente y como historiador creo que debemos acercar a los jóvenes de las islas la realidad del pueblo saharaui, y llevarlos a los campamentos para que conozcan la realidad de un pueblo que se niega heroicamente, y sin recurrir al terrorismo, a que le escriban su propia Historia.
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Doctor en Geografía e Historia por la UNED y maestroFuente:
T.E. Nº 271