Cientos
de saharauis huyen en pateras
de
la represión marroquí hacia Canarias
Se
estima que han perecido unos cien este año; otro centenar pidió asilo
DANIEL
MILLET / SANTA CRUZ DE TENERIFE
Todos
los inmigrantes que salen de África vía marítima a Canarias no lo hacen
exclusivamente por razones económicas. Entre 300 y 500 jóvenes saharauis, según
varias fuentes, han huido este año de los territorios de la ex colonia española
a causa de la represión, incluida la tortura, de las fuerzas de seguridad
marroquíes. Las denuncias se multiplican pero el Gobierno estatal sigue sin
pronunciarse.
Las
noticias e informes sobre detenciones arbitrarias, allanamientos de morada,
torturas, asesinatos, juicios sin garantías y hostigamiento de las fuerzas de
seguridad marroquíes no han parado de producirse desde que, a partir de mayo
del año pasado, los saharuis que se quedaron en los territorios ocupados
celebran concentraciones pacíficas en contra de la ocupación, todavía por
resolver por Naciones Unidas. Ahora huyen desesperadamente cientos de ellos en
patera a Canarias.
Según
el Frente Polisario, han podido perecer este año al menos un centenar de
saharauis en su travesía (se han recuperado unos 60 cadáveres; los demás
desaparecieron en el mar), mientras que otro centenar que ha arribado a las
Islas ha pedido asilo político desde septiembre, todos a través de la delegación
en Las Palmas de Gran Canaria de
Iglesias
precisó que del centenar de solicitudes, sólo cuatro han sido rechazadas y el
resto está en tramitación. "Se les dio un permiso extraordinario, se les
suspendió el expediente de expulsión y deberán aguardar como mínimo un año
a la tramitación", señaló, para añadir: "La mayoría son jóvenes
y se marcha a
La
situación es cada vez más preocupante en los territorios ocupados, con más de
250.000 habitantes de procedencia saharaui según el Polisario (por entre
160.000 y 200.000 en los campamentos de Tinduf, Argelia). Los principales líderes
de
El
corresponsal de ABC en Rabat escribía en un reciente reportaje: "El
aumento de la represión en los últimos meses de las fuerzas de seguridad
marroquíes contra saharauis favorables a la independencia ha llevado a muchos
de estos ciudadanos a huir embarcándose a Canarias. Un buque belga rescató en
el Atlántico el 5 de octubre a once náufragos saharauis que se aferraban a los
restos semihundidos de una zodiac y que informaron de la desaparición de los
otros veinte". "Los saharauis que llegan a las Islas ondean a menudo
banderas del Frente Polisario, algo que tratan de evitar los guardias civiles.
El Gobierno español, ignorando su procedencia, suele devolverlos a Marruecos
por Melilla, a unos
Represión
y nula transparencia
Marruecos,
además de ser acusada de crímenes y maltratos, impide la entrada a los
territorios cuya pertenencia está por definir a la mayor parte de las
delegaciones que pretenden hacer informes sobre la situación. Una delegación
gallega que sí pudo entrar el pasado mes expuso abiertamente que "la
población saharaui, especialmente los jóvenes, está siendo sometida a una
agresión generalizada por parte de los destacamentos de los distintos cuerpos
de represión marroquí en ausencia de observadores internacionales. Los jóvenes
detenidos son golpeados con porras, palos y otros elementos en las partes más
sensibles de su cuerpo. Los violan con porras y otros materiales, orinan sobre
ellos, los obligan a beberla y les inyectan sustancias que les producen delirios
para que respondan a las preguntas de sus torturadores, que después utilizan
sus palabras para elaborar falsos informes de culpabilidad". Pero los
derechos no parecen importar allí.
El
último viaje de Naji
J.
Naranjo
El
pasado jueves, Bokhatam Naji tomaba café con sus amigos en una céntrica
cafetería de El Aaiún. Estaba algo triste y pensativo, pero nadie podía
imaginar la tragedia que se avecinaba. Había sido detenido tres veces en el último
año y medio. Había probado las porras y los golpes del terrible GUS (Grupo
Urbano de Seguridad marroquí), pero no contentos con eso le persiguieron y le
hostigaron. Con sólo 36 años, cansado de una vida de persecuciones y asaltos,
el pasado fin de semana se subió a una patera y su cuerpo apareció flotando
mansamente al sur de la ciudad de El Aaiún apenas unas horas después. Pero la
trágica historia de Naji resume el padecimiento de tantos saharauis que viven
bajo la ocupación marroquí. Vivía cerca del barrio de Matallah. Desde hacía
algunos años se había significado por la lucha y el activismo. No en vano,
fundó junto al mítico Sidi Mohamed Dadah el Comité de Apoyo a
Jalil
Sidi Emhamed: "Marruecos usa las ayudas de España para echar a
saharauis"
DANIEL
MILLET / SANTA CRUZ DE TENERIFE
Jalil
Sidi Emhamed, ministro de las Zonas Ocupadas y los Emigrantes de
Recostado
el pasado jueves sobre la alfombra en el domicilio de uno de los representantes
del Frente Polisario en Tenerife, Jalil Sidi Emhamed habla con pasión, mientras
se fuma un cigarro y bebe un té.
-
¿Qué está sucediendo en los territorios ocupados por Marruecos?
-
El otro día viajó a los campamentos en Argelia para pasar unos días con su
madre Sidi Mohamed Dadah. Fue condenado a muerte por Hassan II y estuvo 26 años
en la cárcel. Pero sigue luchando por la causa saharaui en los mismos
territorios ocupados y preside el Comité de Apoyo a
-
¿Qué les dicen?
-
Que se vayan, que aquello es un infierno para los muchachos. Así Marruecos
evita que estos jóvenes ejerzan el democrático derecho de manifestarse pacíficamente.
Usa la inmigración. Antes eran las fosas comunes en tierra. Ahora la fosa común
es el océano. Con ello Marruecos elimina, además, las pruebas de este
genocidio.
-
¿Qué le parece la postura de España?
-
España es cómplice del régimen marroquí. En alguna medida, le alienta en
esta política represiva intolerable en un orden verdaderamente justo. Habla de
derechos humanos en Irak. ¿Y los derechos de los saharauis? Encima, hablamos de
una zona que está a menos de
-
¿Qué se habla en los campamentos de refugiados sobre esta situación?
-
Del drama que están sufriendo esas madres, unido a tantos otros dramas que han
tenido que padecer en sus vidas. Cuando llegan las primeras noticias de que ha
naufragado una patera, todas las madres de los jóvenes que huyeron piensan que
su hijo ha muerto. Imagínese la situación. Yo invitaría a los medios de
comunicación a que intentaran ir a los territorios ocupados y trataran de
contar lo que está pasando.
-
¿El fenómeno de la huida de saharauis en patera va a ir a más?
-
Es previsible desde la perspectiva de que la represión marroquí va a continuar
y de que la resistencia saharaui se va a ir fortaleciendo cada vez más. Pero
Marruecos no sólo reprime a base de golpes, presiones, insultos y amenazas. Lo
peor es que los saharauis no encuentran trabajo en los territorios ocupados. Los
policías rodean las escuelas, agentes de paisano invitan a los jóvenes a
marcharse en patera, las calles son cerradas y se producen redadas sin previo
aviso y sin la menor garantía, nos impiden la circulación, roban en nuestras
casas... ¿Qué tiene que ocurrir para que se haga algo allí?
-
Ahora, encima, hay problemas con la llegada de ayuda humanitaria a los
campamentos de refugiados. ¿Cómo está la situación en el desierto argelino?
-
Hay hambre y frustración. Si aquí mismo nos dicen que ya no se tiene
paciencia, si la misma ONU dice que la está perdiendo, imagínese nosotros.
Pero, le digo una cosa: nos podrán torturar, nos podrán matar, nos podrán
enviar a una muerte segura en el mar, pero no destruirán los deseos que
llevamos tanto tiempo en nuestros corazones.
"Canarias
puede ser vecino de una guerra"
-En
qué situación se encuentra el conflicto por ahora pacífico con Marruecos. ¿Se
agota la paciencia?
-
Se está agotando y si la comunidad internacional no reacciona, España y
Canarias pueden ser vecinos de una guerra. No creo que eso fuera beneficioso
para nadie. España tiene que ser consciente de que tiene una deuda pendiente
con los saharauis y de que si sigue amparando a Marruecos estará fomentando la
inestabilidad en la región. No creo que sea inteligente, más cuando España
fue la primera potencia colonizadora, antes de serlo Marruecos. Ya lo hemos
dicho otras veces: no se descartan acciones ofensivas o una guerra si esto sigue
yendo a peor. Y si eso pasara se paralizarían los acuerdos pesqueros o, por
ejemplo, a lo mejor Binter tendría que dejar de volar a los territorios
ocupados. Fomentar eso es ir contra los intereses de los españoles.
-
¿Por qué España -y Canarias- no denuncian con contundencia a Marruecos?
-
Por intereses puramente egoístas. Por unos intereses económicos particulares
muy discutibles, que van contra el bien común y la necesidad que tendría España
de fomentar la estabilidad en su entorno. No estamos contra la monarquía
marroquí, ni contra los marroquíes, ni contra los acuerdos de pesca. Estamos
en contra de la violación de los derechos humanos, de la tortura, de que no se
nos reconozcan unos derechos aceptados repetidas veces por Naciones Unidas. Y
estamos a favor de un Magreb que viva en paz y en armonía.
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