Las transferencias de las
competencias del Estado a
Los factores de mortalidad y
morbilidad que afectan a la sociedad canaria en su conjunto, hace imprescindible
una participación activa de los ciudadanos exigiendo que se fomenten las
prácticas de autocuidados y la adopción generalizada
de conductas de vida saludables por parte de todos, ya que las causas de
afecciones y fallecimientos están ligadas a negativos de vida diaria que
desembocan en enfermedades, muchas veces invalidando o en fallecimientos
prematuros.
Todo esto exige el impulso
de una política activa de promoción del asociacionismo, grupos de autoayudas,
voluntariado, etc. No podrá existir una política de salud eficaz sino se da un
impulso al trabajo intersectorial desde los distintos ámbitos de gobierno:
Consejerías, cabildos y ayuntamientos ya que son múltiples los factores que
inciden en los estados de salud de nuestro pueblo.
La eficacia y la eficiencia
de los recursos estrictamente sanitarios están íntimamente ligadas a la
formación y a la creación de cauces para la participación efectiva en la
gestión por parte de todos los profesionales del sector. Se tienen y se deben
consolidar los canales que se han abierto con el plan de salud y potenciar
todos aquellos que se consideren a lo largo de la ejecución de este.
Por último hay que
recomendar el establecimiento de sistemas que mejoren la calidad asistencial de
los servicios sanitarios, para lo que es imprescindible, entre otros, una
planificación y gestión de los servicios de salud, contando con una permanente
información actualizada aprovechando las nuevas tecnologías, fomentando y
promoviendo la investigación, así como dotándose de los instrumentos de
aprendizaje, de habilidades sociales y de trabajo en equipo que permitan
superar las dificultades que manifiestan los usuarios en el análisis con
respecto al trato personal y que la dinámica de los equipos de trabajo sean mas
productivos y eficaces.
En el bloque de propuestas
queremos señalar como líneas prioritarias a desarrollar y potenciar las
siguientes:
- Iniciativas
para disminuir la morbimortalidad achacadas a
enfermedades cardiovasculares, cáncer de mama y pulmón, diabetes, consumo de
drogas legales e ilegales, SIDA, accidentes de tráfico, laborales y domésticos.
- Medidas para
mejorar la detención precoz de problemas sociosanitarios
en los recién nacidos y en la etapa infantil.
- Coordinación
entre el sistema sanitario y el del servicio social en la atención a los
enfermos mentales.
- Políticas
activas dirigidas a familias que cuentan en su seno con miembros afectados de
secuelas invalidantes, enfermos crónicos y enfermos
en fase terminal.
- Actuaciones
para mejorar los hábitos de vida en relación con la nutrición, la actividad
física y el consumo de tabaco y el alcohol.
También son muy importantes
los equipamientos hospitalarios. Será de absoluta necesidad la reordenación de
los recursos existentes así como la dotación en las zonas rurales de las islas
con la construcción de hospitales comarcales de segundo nivel y larga y media
estancia así como de las plazas necesarias en centros sociosanitarios
para ancianos.
1º Concebimos la protección
de la salud y el acceso a los servicios sanitarios como derechos universales de
los ciudadanos que deben prestarse en igualdad de condiciones a todos los
habitantes de Canarias en función de sus necesidades de salud.
2º Los valores de
aseguramiento de carácter público y universal son un referente para nuestras
organizaciones vecinales para lo cual debe garantizarse la equidad en el acceso
a unos servicios de calidad no discriminatorias por razones económicas,
sociales o culturales.
3º Partiendo de la situación
actual, llama la atención el abismal desequilibrio existente entre las islas,
constante que se viene manteniendo en los últimos años, tanto en el gasto sanitario
como en inversiones. Por lo tanto en este campo sanitario el equilibrio deberá
presidir la política de la consejería correspondiente.
4º Debe ser objetivo
prioritario el conseguir una financiación por población protegida así como una
descentralización no solo de la administración sino de la gestión política.
5º se debe ir creando la
estructura de hospitales denominados comarcales o de distrito delimitando sus
funciones de acuerdo con las necesidades de la población y con la dotación de
los medios necesarios, tanto humanos como materiales así como nuevas
tecnologías.
6º La organización y
estructura de las zonas básicas de salud deben ser independiente de las
inversiones públicas.
7º El funcionamiento de
zonas básicas, hospitales comarcales y hospitales de referencia están basados
en la interconexión y el médico que realiza el primer diagnóstico, sepa cual va
a ser el camino del enfermo hasta que vuelva a él después de recibir el
oportuno tratamiento. Es preciso para ello una
elaboración de buen protocolo de procesos establecidos en el ámbito insular que
integre a todos los niveles.
8º Teniendo en cuenta el
desarrollo de la tecnología sería conveniente que toda la red hospitalaria
disponga de unidades de día o de corta estancia que facilite el tratamiento de
enfermos que no precisen ingreso y que actualmente gravan la estancia media y
las listas de espera. Esta solo se disminuiría con una estructura que
permitiese el funcionamiento de los quirófanos durante mas
tiempo.
9º La estructura de nuestro
sistema sanitario, entendemos, debería tener capacidad para dar satisfacción al
derecho de la protección de la salud a través de:
- La competencia
de los profesionales que atienden a los enfermos.
- Una red de
centros de utilización pública, esencialmente ya renovados que integrados bajo
el criterio de sector público deberá configurar el sistema de salud global e
integrado. El servicio deberá ser gratuito y bien dotado.
10º Es importante evitar la
duplicidad de unidades que sean suficientes en su cobertura asistencial así
como racionalizar la distribución de los servicios de referencia.
11º Que se dote de material
necesario a tenor de las nuevas tecnologías. Aumentar el personal sanitario de
tal suerte que las listas de espera se reduzcan al mínimo.
12º Dotar a las islas ‘menores’
de las especialidades necesarias para atender a la población enferma.
13º Construir los centros de
salud suficientes en orden a evitar largos traslados a los enfermos.
14º Atención a los enfermos
mentales.
15º Si por cualquier circunstancia un enfermo debe ser
atendido fuera de su lugar de Residencia Insular por carecer su Isla de medios
para ello, los gastos de traslado y manutención deben ser plenamente gratuitos
para él y su acompañante si lo precisa establecer Residencias para familiares
directos de enfermos desplazados con precios asequibles. Estas medidas han de
ser abonadas con Fondos del Gobierno Central, Autonómico, Cabildicio
y Local según distribuye la propia Ley Estatal.
16º Exigir al Servicio
Canario de Salud la puesta en funcionamiento de todos los Consejos de Salud de
zonas en todos aquellos Centros de Salud de Canarias.
17º La atención odontológica
deberá ser incluida en la seguridad social especialmente las medidas
preventivas.
18º Campañas continuadas de
prevención en orden a la aparición de la enfermedad.
19 Campañas de
sensibilización para el personal profesional que atienda a los enfermos y sus
familiares, hacer la medicina más humanitaria.
20º La obtención de forma
gratuita de las gafas y dentaduras postizas, materiales básicos mas que
necesarios para que el ciudadano pueda tener una vida sana y digna.
-Si por cualquier circunstancia un enfermo debe ser
atendido fuera de su lugar de Residencia Insular por carecer su Isla de medios
para ello, los gastos de traslado y manutención deben ser plenamente gratuitos
para él y su acompañante si lo precisa.
-Establecer Residencias para familiares directos de
enfermos desplazados con precios asequibles.
Estas medidas han de ser abonadas con Fondos del
Gobierno Central, Autonómico, Cabildicio y Local
según distribuye la propia Ley Estatal.
* Presidente de Titeroygakat
Arrecife
de Lanzarote 31 de diciembre de 2006.