Argelia y el conflicto del Sáhara occidental: Separar la información imparcial de la mera propaganda
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Khatry BeiroukDurante todo el conflicto del Sáhara occidental, e incluso antes, ha habido una aprehensión general en los medios marroquíes -alimentada por los Makhzen (1) en particular-- a que cualquiera que fueran las causas subyacentes al problema regional, éstas se originaban en Argelia. Esta última está acusada, entre otras alegaciones, de interpretar su papel de dominio regional hasta el final; buscar objetivos geopolíticos y económicos, u obstaculizar la "integridad territorial" de Marruecos sugiriendo la partición del territorio del Sáhara occidental.
Esta campaña de propaganda contra Argelia, en particular, ha alcanzado proporciones fantásticas. Las fabulaciones se anuncian como hechos. Se repiten las mentiras hasta que el desplazamiento de la verdad y el engaño se convierten en el orden del día. Hoy, el torrente de engaño del gobierno marroquí fluye sin interrupción.
Mientras que es absolutamente difícil para cualquiera de nosotros diseccionar las aseveraciones referentes a diseños regionales, agendas ocultas, o esquemas trazados para el futuro, podemos, sin embargo, confiar en los hechos irrefutables de la historia y echar una ojeada a la validez de tales alegaciones:
Alegación I: Acerca de las afirmaciones de expansionismo
El Reino Alauí de Marruecos ha disputado durante bastante tiempo la legitimidad de los restantes territorios de España en el norte de África: Ceuta, Melilla y las islas adyacentes. En julio del 2002, los gendarmes de Mohamed VI intentaron hacerse con una pequeña isla española, llamada Perejil, que lleva siendo territorio español desde 1668. Pocos días después, comandos españoles reemplazaron a los marroquíes y convirtieron la isla de nuevo en un punto caliente.
Que conste, Argelia -al contrario que Marruecos o Mauritania, a esos efectos- nunca ha reclamado el territorio del Sáhara occidental.
El reino de Marruecos, sin embargo, igual que Alal El-Fassi y las tesis expansionistas(2) de su Partido Istiqlal, ha reclamando el Sáhara occidental así como parte de Argelia, Mali, Senegal, los enclaves españoles del norte de África, y todo Mauritania. La ideología El-Fassi fue abrazada por la monarquía para glorificarse a sí misma y expandir su poder a sus vecinos; y la búsqueda de reclamaciones territoriales de la monarquía no empezó con la invasión del Sáhara occidental, en 1975.
En 1958, fue el Rey de Marruecos, Mohamed V, quien intentó persuadir al Banco Mundial de retener un préstamo a MIFERMA (Mines de Fer de Mauritanie) para la explotación de las minas de hierro de Zouerat. En vísperas de la independencia de Mauritania, Marruecos publicó un "libro blanco" oficial que detalla los fundamentos de su reclamación sobre el país. (3) El Reino Alauí intentó impedir la admisión de Mauritania en la ONU y rehusó el reconocimiento diplomático durante casi dos décadas. Tres años después de la independencia de Mauritania, el Rey Hassan II boicoteó la conferencia fundacional de la Organización de la Unión Africana (OAU) en protesta por la presencia en la conferencia del presidente Mauritano, Mokhtar Ould Daddah.
Tras perder "la batalla por Mauritania", y socavar su posición diplomática, el Makhzen desvió la atención hacia la frontera argelino marroquí. Hassan II lanzó un ataque contra su vecino nada más salir [éste] de una guerra de independencia contra Francia. Pero el ejército argentino fue capaz de frustrar los desagradables designios del Rey.
Los Estados miembros de la OAU -temiendo esta clase de reclamaciones territoriales- incluyeron en su carta un compromiso de "respetar la soberanía y la integridad territoriales de cada Estado y su derecho inalienable a la existencia independiente". (4) Como resultado, Marruecos tardó cuatro meses en firmar la carta, dado que interpretó este compromiso africano como un obstáculo a sus propias reclamaciones territoriales. Pero cuando finalmente la firmó, el 19 de septiembre de 1963, el gobierno de Rabat publicó una cláusula de que su firma no implicaba un reconocimiento de "faits accomplis" o una renuncia a sus reclamaciones.
En la primera cumbre ordinaria de Jefes de Estado y de Gobierno de la OAU, celebrada en El Cairo, se adoptó una resolución afirmando que todos los estados miembros prometían "respetar las fronteras existentes en el momento en que accedieron a la independencia". (5) Cuando Marruecos alcanzó su propia independencia, ni Mauritania, ni Argelia, ni el Sáhara occidental ni los enclaves españoles eran parte del país. Por lo tanto, como cualquiera puede ver claramente, Marruecos está, desde el principio, en contradicción con los principios de la carta de la OAU.
Las reclamaciones expansionistas de Rabat sobre Mali y Senegal se olvidaron reservadamente.
La historia ha demostrado que Marruecos, y solamente Marruecos -a través de los complots de sus gobernantes, con cualquier pretexto prefabricado- representa el factor de inestabilidad de la región. Es indiscutiblemente uno de los pocos países en el mundo, por no decir el único, que mantiene conflictos territoriales con todos sus vecinos.
Alegación II: La búsqueda de una "salida" al Océano Atlántico
Hay una sugerencia ampliamente extendida -entre la élite del Makhzen- de que la agenda oculta de Argelia, detrás de su apoyo al Frente Polisario, pretende lograr acceso al Océano Atlántico, y así, encontrar un medio económico para exportar su mineral de hierro. Se construiría un ferrocarril para transportar el mineral de hierro de Garat Jbeilat (región de Tinduf) hasta El Aaiún, en el Sáhara occidental. Sin embargo, es muy poco conocido que Argelia firmó una convención con Marruecos en 1972 (ante la cúpula del Polisario) montando una compañía con él [Marruecos] para transportar la turba de hierro de Jbeilat hasta el puerto de Tarfaya mediante ferrocarril (o Villa Bens, en el Marruecos meridional), que se encuentra a una distancia menor que El Aaiún. La convención establecía una sociedad entre los dos países con respecto a la explotación y transporte del mineral de hierro.
Que la geografía juega un importante papel en lo que se refiere al ferrocarril, y especialmente cuando se planea cruzar una vasta extensión del desierto, es de sentido común. La elección de Tarfaya sobre El Aaiún fue audible, pero la delegación de Marruecos a continuación, no. Si el Sáhara occidental se convertía en parte del Reino Alauí o no, no cambia la viabilidad económica del proyecto.
Lo absurdo nunca está lejos del mundo gubernamental de Rabat. El escritor marroquí Abdalá Laroui expresó que "uno no ve cómo peligrarían estos intereses si Marruecos reemplaza a España en el Sáhara, puesto que el principio de colaboración argelino marroquí ya se ha aceptado para el transporte a través de Marruecos tanto de hierro en el sur como de gas en el norte". (6)
Vale la pena observar que Argelia exporta su gas, actualmente, a España a través de.... Marruecos que, según la prensa argelina, ingresa más de 20 millones de dólares norteamericanos al año en honorarios de transporte.
La sugerencia de que Argelia espera un Sáhara occidental independiente que pueda llevar a cabo su plan económico es engañosa, infundada y abiertamente cínica. Muestra la actitud ignorante hacia la historia y la verdad por parte de la mayoría de los periodistas promovidos por el Makhzen.
Alegación III: Acerca de la partición del territorio del Sáhara occidental
El Sáhara occidental era una colonia española que fue dividida en 1975 tras el acuerdo negociado en secreto entre España, Marruecos y Mauritania, conocido como los Acuerdos de Madrid (7), a pesar del hecho de que estos acuerdos no transferían la soberanía a ninguna de las partes vecinas en el territorio. Como consecuencia de este acuerdo, la mitad sur del territorio fue entregada a Mauritania y la mitad norte a Marruecos, sin preocuparse de los deseos de los habitantes nativos, los saharauis.
Argelia nunca ha abogado por una partición del territorio sin el consentimiento de los habitantes. Si los saharauis lo deseaban así, entonces Argelia no interferiría. Las palabras del entonces ministro de exteriores argelino, Abdelaziz Bouteflika, pueden apoyar la aserción anterior: "la ruta a la descolonización final del Sáhara está absolutamente clara. El apoyo que mi gobierno, junto con Marruecos y Mauritania. en esta cuestión no permite que se considere ningún otro medio de zanjar [el asunto]... que no sea a través de la celebración de un referéndum de autodeterminación. Tal solución, casualmente, no estaría en conflicto con las reclamaciones marroquíes y mauritanas, pero si esas reclamaciones se van a tener en cuenta, parecería que no hay mejor curso a seguir que el de la elección expresa de la propia población. ". (8) Estas palabras, pronunciadas hace 29 años, dan testimonio de la posición sin cambios de Argelia en la materia.
Las palabras de Bouteflika resonaron entonces tanto como ahora. En su discurso -hace unas cuantas semanas- ante la Asamblea General de la ONU, Bouteflika, hoy presidente de Argelia, afirmó que "Argelia no podría decidir el futuro de la gente allí, y no tenía ningún deseo de hacerlo. Cualquier tentativa de definir la situación en términos que sean distintos de los de la descolonización redundaría en el fracaso y retraso de un acuerdo final". (9)
La alegación de las pretensiones de Argelia de dividir el territorio, sin duda, es la más absurda y más infundada de todas. Si Argelia ha deseado siempre repartir el territorio del Sáhara occidental en su propio beneficio, entonces ¿puede alguien explicar por qué no manifestó esta reclamación sobre parte del territorio nunca, ni fue parte firmante de los Acuerdos de Madrid?. Los "escombros", como sabemos hoy, se dividieron solamente en dos partes, recibiendo Marruecos la mejor parte y Mauritania el resto. Sin embargo, cuando Mauritania decidió renunciar a sus reclamaciones, fue Marruecos, no Argelia, quien con indiferencia ante el derecho internacional ocupó el resto del territorio.
Si la "integridad territorial" de Marruecos incluye el Sáhara occidental, entonces ¿cómo podría explicar repartir el Sáhara occidental con Mauritania y después acusar a Argelia de tener tales ideas?. Además, si el Sáhara occidental es una parte indivisible de Marruecos, ¿entonces cómo es que el Frente Polisario nunca es acusado de ser un ocupante?. De hecho, el Polisario controla más del 30% del territorio y, aún así, Marruecos parece esperar que todo el mundo sencillamente se olvide de esa parte. Quizá del mismo modo que las reclamaciones sobre Malí y el Senegal 'se esfumaron'.
Conclusión
Cuando muchos civiles saharauis huyeron de su país, evitando dos meses de continuos bombardeos marroquíes con napalm (10), fue Argelia la que abrió sus fronteras a las vidas inocentes que huían. Cifras significativas de refugiados fueron asesinadas en los bombardeos. Fue Argelia la que afrontó el súbito influjo de tantos refugiados [el escritor era uno de ellos] y planteó enormes problemas logísticos a su gobierno. A pesar de todas las alegaciones de si el apoyo argelino estuvo dictado por el interés estratégico o no, la validez de su posición a favor de los refugiados es, sin embargo, indiscutible. Argelia no cedió a las presiones ejercidas por algunos países. Fueron los invasores los que subestimaron el valor, la fuerza y la determinación del pueblo saharaui y le quisieron echar.
Quizá el mundo nunca sabrá o comprenderá que los saharauis rinden a Argelia el tributo que se merece, y tienen una deuda de gratitud con el pueblo argelino por su infatigable apoyo que nunca podrá saldarse completamente. Esa deuda de gratitud ciertamente se tiene con todos los que creyeron en todo el mundo en sus inalienables derechos a la libertad e independencia.
Todos deberíamos preocuparnos de la amenaza al orden regional que supone un régimen unilateral, beligerante, absolutista y sin escrúpulos. El gobierno marroquí tiene intención de doblegar a la Unión africana, a la ONU y al resto del mundo para salirse con la suya - invadir y ocupar a sus vecinos - en violación del derecho internacional.
Durante tres décadas de ocupación marroquí del Sáhara occidental, han ido a prisión, muerto o simplemente desaparecido más saharauis que durante casi un siglo de presencia española en el territorio.
Alimentados con la política del Makhzen, que dominó Marruecos durante décadas, los medios controlados por el gobierno se convirtieron en taquígrafos de la monarquía feudal, sacando exclusivas atribuidas a "altos funcionarios" anónimos, y ganándose la gratitud de estos mismos funcionarios embelleciendo sus mentiras.
NOTAS: (1) El Makhzen es una estructura política y administrativa que forma la base del poder en Marruecos, que incluye la sumisión, los rituales y las ceremonias tradicionales. Es una forma específica de autoridad presente en toda la clase gobernante con el rey como su estandarte. Como Abderrahmán Youssoufi escribió hace más de 20 años, "la llave del sistema del makhzen es el sultán, una autócrata consuetudinario dinástico. cuya íntronización se acompaña de una ceremonia de lealtad en la que los dignatarios nacionales actúan según su sumisión. Su poder absoluto se ve agravado por la pseudo-función [del rey como] 'representante de dios en la tierra', que ha sido instituida y pasó de generación en generación de déspotas orientales pero que carece de cualquier base religiosa o legal. Esta estructura de poder actua de dos maneras: primero, a través de la mahala, que es una clase de ejército mercenario al servicio del sultán, al que está ligado por vínculos de privilegio o esclavitud; y en segundo lugar, a través del propio makhzen, que es un organismo de agentes, reclutados generalmente entre notables urbanos y rurales, de entre los cuales la característica más reseñable es su corrupción". (Abderrahmán Youssoufi en Abd-EL-Krim et el la République du Rif, François Maspéro, París, 1976)
(2) "Si Marruecos es independiente, no se unifica totalmente. Los marroquíes continuarán la lucha hasta que Tánger, el Sáhara desde Tindouf hasta Colomb-Bechar, Touat, Kenadza, sean liberadas y unificadas. ¡Nuestra independencia sólo se completará con el Sáhara!. ¡Las fronteras de Marruecos terminan en el sur, en Sant-Louis-du-Senegal!"- Alal El-Fassi, 19 de junio de 1956 - Citado en Bertrand Fessard de Foucault, "La question du Sahara espagnol", Revue Française d'Etudes Politiques Africaines, año X, No. 119, noviembre de 1975. Ver también: "El Gran Marruecos"
http://www.wsahara.net/gmorocco.html(3) Livre blanc sur la Mauritanie (Ministere des Affaires Etrangeres, Rabat, 1960)
(4) Carta de la Organización de la Unidad Africana, Artículo 3, párrafo 3.
http://www.mfa.gov.eg/English/Treaties/CharterOfTheOrganizationOfAfricanUnity.as\px?ph=40(5) Resolución 16, Asamblea de Jefes de Estado y de Gobierno de la OAU, El Cairo, 10 de octubre de 1964.
(6) L'Algerie et le Sahara marocain, Serar, Casablanca, 1976, p. 91
(7) Ver "Los Acuerdos de Madrid", en Western Sahara Online:
http://www.wsahara.net/maccords.html(8) Abdelaziz Bouteflika, ministro argelino de asuntos exteriores, dirigiéndose a la Asamblea General de la ONU, el 9 de octubre de 1975. Expediente verbal provisional de la 2382 reunión, Asamblea General de la ONU, documento UN A/PV.2382, 9 de octubre de 1975, p. 66.
(9) Abdelaziz Bouteflika, Presidente de la República Democrática Popular de Argelia, dirigiéndose a la 59ª Asamblea General, 21 de septiembre del 2004:
http://www.un.org/News/Press/docs/2004/ga10259.doc.htm(10) Le Monde 23 de abril de 1976; despacho de Reuters, 21 de mayo de 1976.