¿Se
vende una isla?, ¡se vende Canarias!
Luis
Fco. Padilla Pérez
(«Se
vende una isla al contado, sin gastos y al mejor postor, repetía una y otra
vez, sin tomar aliento, Dean Felporg, comisario tasador de la subasta en que se
debatían las condiciones de esta venta singular. »).
Así
es como comienza la entretenida novela de Julio Verne “Escuela de Robinsones”.
Yo la leí hace ya bastantes años pero nunca hubiera pensado que tal estrambótica
situación se diera en mi país, Canarias.
«Aproveche
esta oportunidad... No todos los días se pone una isla en venta». Ésta es la
frase empleada por la inmobiliaria Look & Find, y recogida en diversos
medios, para atraer a quien pueda pagar los nueve millones de euros por una
superficie no urbanizable de
Algún
tiempo atrás estuve en
Somos
unos “aborígenes” que nos infravaloramos y con nosotros a nuestro
privilegiado terruño. Es por eso que promotores e inmobiliarias europeas han
hecho y hacen un negocio sobre el “paraíso canario”.
Al
parecer, y dentro de otro denigrante episodio hacia la tierra que heredamos de
nuestros ancestros, se pretende vender la isla Montaña Clara, parte del
protegido espacio natural del Archipiélago Chinijo, por unos inconscientes
canarios, familia de Don Mariano López Socas, ex procurador en Cortes de Franco
y, en su tiempo, alcalde de Haría.
Sólo
el hecho de que un islote canario, de unos dos coma siete millones de metros
cuadrados, pueda ser vendido a
cualquier particular es una grave ofensa hacia la causa patria. Tan alto es su
interés ecológico y sentimental.
Canarias
se vende, y hasta que no seamos un estado independiente, con unas leyes sociales
que protejan y defiendan nuestro patrimonio natural, tendremos el culo al aire y
en carne viva.