DESDE EL GUINIGUADA

SÍ A LO NUESTRO

Félix M. Arencibia

 

Al golpito van quedando atrás las huellas de la ola del mar de calor y de calima que nos dejó exhaustos. Bencomo Marrero, el profesor nunca retirado, analiza las reacciones que algunas veces se tienen ante la defensa de lo más cercano, aquel territorio que te ha visto nacer. De alguna manera a los que quieren y respetan lo suyo se les trata de pueblerinos frente al papanatismo que endiosa a todo lo que viene de fuera. Muchos tienen el sentir de despreciar lo más próximo, así se dice que nadie es profeta en su tierra. Forma parte también de la actitud fóbica del colonizado. Bencomo dice sí a todo lo nuestro: la Cueva Pintada de Gáldar, la Playa de Sardina del Norte, la Plaza de toros (de todos) de Santa Cruz, nuestras casas campesinas y barrios antiguos, todo nuestro patrimonio arqueológico e histórico, nuestras más de quinientas plantas endémicas.

 

Añadiría nuestros: Roque Nublo, Teide,  Garajonay, Montaña de Tindaya, Timanfaya, Taburiente, Malpaso y todos los hermosos parajes naturales que llenan nuestro Archipiélago. También está orgulloso el viejo profesor de nuestros literatos actuales: Isaac de Vega, Pinto Grote, Tarajano, Víctor Ramírez, Arozarena, Justo Jorge Padrón, Emilio Glez Déniz, Luis León Barreto, los hermanos Millares Sall, los  Podorno, Pedro Lezcano, Luis Feria… Igualmente a los históricos: Cairasco, Viana, Galdós, Morales, Viera y Clavijo, Quesada, Iriarte, García Cabrera, Agustín Espinosa… Además apuesta por los personajes históricos que ha contribuido a nuestra formación y prestigio como pueblo: los héroes canarios de la conquista, Secundino Delgado, Franchy y Roca, las milicias canarias que nos defendieron de piratas, Nicolás Estévanez, Agustín de Betancourt, Blas Cabrera, Gregorio Chil y Naranjo, Agustín Millares Torres, Óscar Domínguez, César Manríquez, Manolo Millares, … Los descendientes de canarios que fueron próceres de la liberación americana: Miranda, Paéz, Artigas, José Martí…

 

El amar y sentirse atraído por lo nuestro, por nuestro Archipiélago en este caso, forma parte de la esencia del ser humano. Ahora más que nunca con la actual llamada Globalización es necesario reivindicar nuestras raíces y nuestra cultura, pues son tanto o más importantes que las especies naturales que están en peligro. Bencomo piensa que se tiende a confundir solidaridad con desarraigo. Hay que estar muy enraizado para poder ser solidario. Quien no ama lo suyo, que conoce, difícilmente amará lo más lejano, que no conoce. Todos formamos parte de nuestro planeta Tierra, al que nos adherimos gracias al terruño que ocupamos. Se trata de tener una mentalidad abierta y solidaria partiendo de serlo con nuestra realidad más cercana.

 

Mientras, el profesor Marrero evoca los versos de nuestro poeta Teodoro Santana: Venimos de lejos… / de las laderas volcánicas, / de la pobreza desértica / de la derrota. De allí / dónde el océano comienza.

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─ “Hay que estar muy enraizado para poder ser solidario. Quien no ama lo suyo, que conoce, difícilmente amará lo más lejano, que no conoce”.