Unas siglas ambiguas: PSC-PSOE

Francisco García-Talavera Casañas *

Así se nos presenta en Canarias el partido socia­lista español. Vayamos por partes. ¿Qué significa PSC? ¿Partido Socialista Canario? Que yo sepa, los socialistas cata­lanes acudieron a las recientes elecciones autonómicas cele­bradas en Cataluña bajo las siglas PSC-PSOE. Entonces, ¿en qué quedamos? ¿Por PSC se entiende Partido Socialista Canario o Catalán? Ambigüedad total. Si lo que han pretendido los socialistas españoles es aparentar cierta autonomía -del aparato central madrileño del PSOE- en aquellas comuni­dades con una clara implantación nacionalista, no lo han con­seguido. Es más, les ha salido fatal. Así las cosas, el pró­ximo 27 de mayo, cuando un elector canario deposite en la urna  una papeleta con  las  siglas  PSC-PSOE,  ¿estará votando al partido socialista catalán? Con todo lo cual, vemos que en este partido no sólo plagian alevosamente los pro­gramas de otras formaciones políticas, sino que, además, se copian a sí mismos en su afán de aparentar lo que no son, intentando así engañar al electorado. Si en ambas "nacionalidades" los logotipos de toda la cartelería electoral y de las papeletas son exactamente iguales, entonces ¿Por qué enmascaran las históricas siglas del PSOE con el PSC? ¿Es que piensan que los canarios somos tontos y no nos damos cuenta de que es Madrid quien quita y pone a sus candidatos?

 

En cuanto al significado de PSOE, observamos, en pri­mer lugar, que PS no deja de ser reiterativo si va precedido del PSC. Por su parte, la O (de obrero) se ha quedado más que desfasada y, a su vez, la E (de español) ya nos está indi­cando su ámbito de obediencia. Este partido españolista viene ahora -con ínfulas de pulcritud y honestidad- a cambiar Cana­rias, olvidándose de todas las corruptelas de la última etapa del gobierno de Felipe González. Miren ustedes, nuestro pue­blo, efectivamente, sí necesita un cambio, pero un cambio en su complejo de colonizado, forjado a lo largo de siglos de abandono, represión y negación de todo lo que oliera a identidad canaria, viéndose así sometido a la incultura y con­denado a la pobreza. Nuestro pueblo, con su esfuerzo y dig­nidad, tuvo que buscarse la vida fuera de nuestras fronte­ras, unas veces pescando en los caladeros de la costa de África que llevan su nombre, y otras emigrando a Cuba o a Vene­zuela, lugares donde encontró la oportunidad que España no le supo dar.

 

Este sufrido pueblo es como es, y casi todo lo que ha logrado, especialmente en los pasados siglos, ha sido con iniciativa propia, explotando sus propios recursos, ante la mirada pasiva y desconfiada de la España distante. Y es ahora, en esta época de bienestar del nuevo milenio, cuando por fin los canarios estamos en la definitiva e irre­versible senda del nacionalismo. Porque los últimos acontecimientos nos han abierto los ojos a la realidad y al futuro que nos espera si no tomamos aquí nuestras propias deci­siones, sin someternos a los dictados uniformizadores de par­tidos españolistas como el PSOE o el PP. Ya sabemos que a esos partidos centralistas, cuando están en el poder, les da lo mismo legislar y planificar para territorios continentales europeos como Castilla o Extremadura que para un archi­piélago afroatlántico como es Canarias. No hay manera de que entiendan nuestra singularidad y que esta "colonia" ya está harta de desprecios.

 

Por eso, y ante tal panorama político, nuestra gente -los que de verdad sienten estas islas, hayan nacido o no aquí- va a apostar el 27 de mayo por lo nuestro, por una coalición nacionalista fuerte, que va a defender los intereses de su tie­rra y de su gente, con sus luces y sus sombras. Porque la diferencia está en que para nosotros, en la escala de priori­dades, primero, y antes que nada, está Canarias, después España y luego Europa. Y porque nosotros cuando habla­mos de nuestro país estamos pensando en nuestra querida patria canaria. Sencillamente, va a ser la expresión clamo­rosa del sentimiento de una sociedad que está encontrando su identidad y que avanza imparable hacia su construcción nacional, dueña de su futuro. Esa es la diferencia.

 

* Secretario general del Partido Nacionalista Canario (PNC)