En la Sima de los Caídos
J. Naranjo LPGC
El rocoso luchador Florido, que se llevó a un falangista consigo en su último forcejeo antes de caer al vacío, el concejal comunista Pepe Tejera, Carlos, el de Arucas, supuestamente arrojados a la Sima; José Miguel Pérez, maestro palmero fundador del Partido Comunista, tanto en Cuba como en Canarias, y fusilado en Tenerife, el diputado comunista Eduardo Suárez, ajusticiado en La Isleta, el sindicalista gomero Guillermo Ascanio, que participó en la defensa de Madrid y fue también fusilado en 1941.
En honor a ellos y a todos los desaparecidos o muertos por la represión franquista se volvió a celebrar al borde de la Sima de Jinámar un homenaje muy especial que se repite cada primero de noviembre desde antes de la muerte de Franco. "Se hace este día porque al principio se pretendía despistar a las autoridades, como si fuera un homenaje más a los difuntos", explica María Puig, dirigente del Partido Comunista Canario, organizador del acto.
Los participantes se congregaron en la plaza de Jinámar sobre las 11.00 horas y emprendieron un breve pero costoso ascenso hasta la Sima, durante el cual muchos de los participantes mayores explicaban a los más jóvenes, por ejemplo, qué eran las Brigadas del Amanecer, los grupos de falangistas que cada noche salían en busca de republicanos para asesinarlos, o dónde estaban los pozos de Jinámar donde eran arrojados algunos de los que, durante el camino hacia la Sima, se resistían en exceso y tenían que ser ajusticiados allí mismo.
Ya en la Sima, un tubo volcánico muy profundo que impresiona a la vista, los intervinientes en un sencillo acto reclamaron una investigación definitiva para localizar los restos de los desaparecidos en pozos y simas como ésta, así como que se levante "el pacto de silencio" que existe en torno a este oscuro periodo de la historia para que las autoridades rehabiliten la memoria histórica de quienes "entregaron su vida en la defensa de la legalidad vigente", dijeron.
Fuente:
La Provincia, 2-11-05