La Voz de La Palma, 27-5-2005
Simientes del campo palmero
Antaño, la mayoría de los municipios de la isla cultivaban el grano necesario para mantener la molina del año. Llegado el siglo XXI, se importa prácticamente en su totalidad. Los técnicos que trabajan en el "Centro de Agrodiversidad", ubicado en el antiguo vivero de Medio Ambiente del Polígono Industrial de Buenavista, en el municipio de Breña Alta, han recogido bastantes semillas para su conservación en las medianías de San Isidro, en la misma localidad que en la actualidad es la cuna de este cultivo en la Isla.
También destaca Garafía por sus pequeñas plantaciones de trigo "pelón", idóneo para esos suculentos caldos y potajes tan arraigados a la gastronomía local, aunque nada tienen que ver con el abundante grano que se cosechaba para la molina de la casa en tiempos pasados. Nuestros mayores recuerdan con nostalgia un paisaje que se dibujaba de manera bien distinta. Las huertas de trigo "tremés" tan mentadas en Garafía para producir el gofio, dominaban la panorámica en el medio rural.
Ricardo Lorenzo es el ingeniero agrícola coordinador del proyecto "Germobanco Agrícola de la Macaronesia I" en nuestra isla, conocido por el acrónimo Germobanco. Desde julio de 2003 emprendió el trabajo con el apoyo de los también ingenieros agrícolas Neftalí Castro y Arnulio López. Los resultados llegaron enseguida porque no partían de cero. Jaime Gil, que formaba parte del equipo investigador hasta el pasado mes de abril, ya disponía de interesante material sobre las diferentes variedades de papas. Ya han detectado 16 distintas, cultivadas de forma tradicional en La Palma. Además, el Cabildo contaba con algunos pequeños estudios.
El equipo pasa sus días recorriendo el campo palmero, la jornada transcurre recolectando semillas que les entregan nuestros abuelos agricultores interesados en el programa. Chícharos, arvejas, garbanzos colorados, habas, cebada, centeno, semillas de cebolla, rábanos, frijoles o judías, millo y boniatos que perdurarán por los siglos de los siglos, gracias a que han sido rescatados de nuestras huertas. Han hecho germinar las semillas y guardan en frascos de cristal en una cámara, a aproximadamente unos 5ºC, distintas variedades de judías o frijoles, y los ya enumerados granos. Ardua tarea que garantiza la supervivencia de las simientes, pues dependiendo de la variedad se pueden conservar entre 5 y 10 años después de ser depositadas en la colección almacenada en el frigo. De hecho, hay que vigilar el grado de humedad del grano guardado y asegurarse antes de que esté bien seco.
La labor de conservación tiene futuro. Interreg II B ha prolongado la financiación del proyecto un año más, hasta julio de 2006. El 85% de la inversión global procede de los fondos europeos FEDER. Germobanco II, mantendrá a la Asociación de Agricultores y Ganaderos (Asaga), como jefe de filas. Al trabajo de campo de los socios de Madeira (Universidad de Madeira y la Asociación de Agricultores de Madeira), se unen en esta nueva fase las Islas Azores y Cabo Verde que comienza su andadura.
El proyecto, cuyo objetivo primordial es constituir bancos de germoplasma de orientación agrícola en todas estas zonas de la Macaronesia, con idéntica metodología e interconectados entre sí por una misma red de comunicación, da acceso a todos los socios a la información almacenada. La red servirá tanto para conservar la rica biodiversidad agrícola del área, como para poner en valor las potencialidades de las variedades agrícolas locales. Su vocación es mantener las colecciones una vez finalizado el proyecto, aunque lo cierto es que al tratarse de un plan apoyado desde el Cabildo palmero que aporta su infraestructura y recursos materiales, se deberá convenir en qué términos se cederá material vegetal. El equipo de técnicos que participa en la investigación, tendrá acceso a las fincas para comprobar en qué estado se hallan las semillas una vez cultivadas.
El proyecto ha crecido en la Palma, añadiendo a su colección de granos, una muy interesante de frutales. En breve se trasladará a la Granja Experimental de San Antonio del Monte, que posee el Cabildo en Garafía, una extensa colección de manzaneros. No obstante, en el vivero de Buenavista se conservan colecciones de frutales de hueso, perales, higueras, algunos aguacateros y numerosas variedades de viña. En el campo queda mucho por investigar.
La existencia de fincas colaboradoras con el Cabildo es esencial. Éste es el caso de la plantación de Alvaro Rodríguez Gómez, localizada en La Piedra, en la zona de Llano Negro de Garafía, donde han sembrado la colección completa de las papas tradicionales de La Palma.
Recientemente se ha sumado al Germobanco, una finca de Las Ledas, en Breña Baja, que será fudamental para mantener viva la colección de boniatos y otra dedicada al ñame se adherirá próximamente en San Andrés y Sauces.
Pero acechan otros proyectos inmediatos como editar un cartel sobre los frijoles o judías tradicionales de La Palma, que dará testimonio de la influencia de Venezuela y Cuba en nuestra agricultura: la judía pinta o "manto de la virgen"; la judía de manteca o frijol mantequero; la judía de carita o frijol pinto; la judía de invierno o del riñon; y la judía negra. Asimismo, se pretenden divulgar los distintos tipos de papas mediante un nuevo cartel que incluya las últimas revelaciones.
A las actividades de cooperación transnacional, se ligan una serie de acciones para la conservación de cultivares locales de la Macaronesia y para su valorización. Otras intervenciones se concentrarán en el saneamiento y la caracterización de variedades locales, además de en el impulso de una Red de Semilla Ecológica y la implantación de un sistema de gestión de calidad respetuoso con el Medio Ambiente. El próximo mes de junio se procederá a la inauguración oficial de este "Centro de Agrodiversidad para la conservación de la semilla en la Isla" de Buenavista, que lleva caminando desde hace años.
Para contactar:
ricardo.lorenzo@germobanco.org
o el teléfono 922 43 74 74